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Fundamentar - Lecturas Recomendadas https://fundamentar.com Sun, 04 Dec 2022 22:16:24 -0300 Joomla! - Open Source Content Management es-es Diario de viaje VI. El que todo lo ve. https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6738-diario-de-viaje-vi-el-que-todo-lo-ve https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6738-diario-de-viaje-vi-el-que-todo-lo-ve Laguna De Los Tres

"Vuelvo al Sur,
como se vuelve siempre al amor,
vuelvo a vos,
con mi deseo, con mi temor."

Vuelvo al Sur - Pino Solanas

Tomas Hobbes, ese brillante analista moderno, imaginó la solución a los problemas del Reino Unido que habitaba, con la síntesis que representaba el Estado, una especie de Leviatán, Dios mitológico que todo lo veía y de alguna manera, todo podía resolver. Arrimarse al pueblo de El Chaltén, con esa inmensa mole de piedra de 3405 metros de altura que el perito Francisco P. Moreno rebautizó con el nombre de Fitz Roy, y que seduce a la distancia, supone la posibilidad de someterse a los designios, intereses y caprichos de alguien que todo lo puede.

Llegar a la cuidad que supo fundar Arturo Purichelli allá por octubre de 1985, es algo que puede apreciarse a la distancia, con tiempo y, como suele suceder con los mejores vinos, uno los debe degustar con calma y mesura. Puede no decir nada al comienzo, pero es indudable que al final del recorrido uno se queda con un largo y pronunciado final de boca, como explicaría cualquier enólogo que se precie.

En un día con poca nubosidad, las figuras de este cerro emblemático y sus agujas compañeras (Torre, Poincenot, Saint Exúpery) se distinguen a no menos de 100 kilómetros. El serpenteante camino de la ruta 23 que está en excelente estado, se inicia con la expectativa que rápidamente se salda al ver liebres, guanacos y algún que otro choiques. La estepa patagónica domina la escena, pero con el devenir del camino, los cerros blanqueados por el hielo glaciar y la nieve precordillerana le irán agregando atractivo al paisaje.

Si uno elige hacer el trayecto entre El Calafate y El Chaltén con un servicio de traslado contratado previamente, es probable que viaje en el contexto de la excursión de un día por el que se visita a la segunda de las localidades. A mitad de camino, y como muestra de lo que era la vida a principios del siglo pasado, cuando auténticos aventureros se animaban a construir sus propios destinos en estas zonas verdaderamente inhóspitas; se hace una detención en la Estancia La Leona.

El lugar, a orillas del río que lleva el mismo nombre, el cual nos acompañará buena parte el camino, se caracteriza por contar con un estilo que recrea los tiempos pasados, con imágenes en blanco y negro, artículos de la vida rural, souvenirs y unas tortas fritas que se venden calientes resultando las estrellas del servicio de bar. Si usted querido lector, estimada lectora, se va a tentar en la compra para acompañar unos buenos mates, tenga en cuenta que sólo se venden si las tienen en el lugar (las preparan en un edificio contiguo) ya que no les interesa tener inconvenientes con los coordinadores de las excursiones.

Mirador de las Águilas y Los Condores
Mirador de las Águilas y Los Condores

En nuestro caso, el resto del camino hasta el destino, el cielo irá perdiendo el celeste por la variedad de grises que proponen las nubes y que se asociarán con un viento frío que demuestra lo más puro de la Patagonia. La famosa foto que encuadra al cerro con la ruta no podrá ser sacada en la llegada, a partir de la llovizna molesta que todo lo complica.

Nos acercamos al destino y mientras la guía nos cuenta sobre las andanzas de algunos pobladores que intentaron resistir la conversión de la región en parque nacional, queda tiempo, ahora sí, para una foto más cercana de las montañas y del pueblo, serpenteados por el magnífico Río de las Vueltas.

Llegamos al pueblo al día siguiente de lo que ha sido la celebración de su fundación (12 de octubre) y las rutinas parecen detenidas. No deja de sorprender el poco movimiento que a horas del mediodía tiene el lugar. Nos hospedamos en un hotel sobre el límite norte del ejido urbano, donde se inician las caminatas más importantes en la Capital Nacional del Trekking.

Antes de seguir, una aclaración. El cerro convive con dos nombres. El Chaltén y Fitz Roy. El primero de ellos responde al nombre original que le dieron sus antiguos pobladores, los Tehuelches, quienes creían que había sido un volcán, y en su dialecto original, el Aonikenk, significa “montaña que humea”. Permanentemente rodeado de nubes, el segundo nombre hace honor al capitán del barco que trajo por esta zona a Charles Darwin. Cuenta la versión oficial, que Francisco Moreno, antes de iniciar sus expediciones en la zona, recurrió a la familia del capitán ya desaparecido para contar con la cartografía de la región, y que los herederos aceptaron la entrega del material en tanto y en cuanto, un hito que descubriera Moreno, llevara el nombre de Fitz Roy.

Hasta allí todo redondito y de ricota. El punto en cuestión, o la grieta si se quiere, es que investigaciones históricas lo ubican al ex ayudante de Darwin, participando de la invasión inglesa a las Islas Malvinas, en 1833. Es por ello del intento de recuperar el nombre originario del cerro. Y así será defendido en este artículo.

El Chaltén es un típico pueblo de montaña, surgido (al igual que sucedió con San Martín de los Andes) como forma de asentamiento ante el sempiterno conflicto por los límites con Chile. Hoy, viven en el lugar alrededor de 3000 personas. Cuenta con jardín de infantes (el Estado nacional está construyendo uno nuevo), escuela primaria y secundaria. Unos pocos comercios de venta de productos regionales, algunos supermercados pequeños, un solo cajero automático, un par de negocios de venta de ropa y, confirmando lo que parecería ser una tendencia global al tenor de la cantidad de extranjeros que visitan el lugar, una muy interesante cantidad de cervecerías, bares y restó de todo tipo. El panorama se complementa con hoteles, hosterías y hostels para todos los gustos.

Como siempre suele suceder en estos casos de desarrollos tan exponenciales, el pueblo se enfrenta con problemas que el turista puede optar por no prestarle atención, pero que existen más allá de las posibles indiferencias. Uno de ellos es la cuestión del espacio físico para vivir. Si se está atento, en no pocos locales comerciales, se encontrará con un cartel en sus vidrieras y puertas de entrada que titulan “Terrenos para El Chaltén YA”. La movida trata de reflejar el problema de falta de viviendas que hay en un pueblo que en pocos años ha aumentado en varias veces su población estable, que no aparecen muchos terrenos disponibles ya que la localidad está emplazada en el medio de un parque nacional y porque, misteriosamente, cada tanto, aparecen proyectos de inversión donde se construyen hoteles en lugares que estaban supuestamente vedados. El entorno es de una belleza acogedora, pero eso no impide que algunas injusticias se reciclen como en cualquier destino de nuestra amada Latinoamérica.

De acuerdo a lo que cuentan algunos habitantes, la temporada cada vez comienza más temprano. Si antes debía esperarse hasta noviembre para contar con todos los servicios, en este 2022 algunos locales ya abrieron sus puertas a comienzos de setiembre. La mayoría de los que visitan el lugar son jóvenes sub 35 atraídos por el magnetismo del cerro y por cierto espíritu de aventura que supone unas buenas vacaciones en la montaña.

En El Chaltén “uno debe desaprender lo que trae en su historia, para volver a aprender desde otro lugar” nos dijo una vendedora que, ante la imposibilidad de vendernos un short o malla que nos habíamos olvidado, y que pretendíamos utilizar en la pileta del hotel, nos sugería la utilización de un bóxer como adminículo de baño. Lo confesamos: no nos animamos a seguir su consejo.

Si uno va a hospedarse unos días en el lugar debe estar predispuesto a disfrutar de los distintos tipos de caminatas. Las hay muy variadas en dificultad, intensidad, belleza y extensión. Este articulista no las hizo todas, pero si debiera sugerir una rutina, recomendaría comenzar por ir a los Miradores del Águila y de Los Cóndores. La caminata se hace en una hora y hacia un lado podrá disfrutarse del celeste del lago Viedma y de la ruta que nos lleva al Calafate, con El Chaltén vigilante a nuestras espaldas. Aquí el silencio es sobrecogedor y la inmensidad de la Patagonia se muestra en su plenitud. Del otro lado, queda la vista del pueblo y del magnífico Río de las Vueltas con su tonalidad verdosa de aguas mineralizadas.

En el sentido inverso podremos dirigirnos al otro lado del poblado, el cual nos lleva a iniciar el Sendero del Fitz Roy, el cual supone una caminata, en total, de unos 25 kilómetros, teniendo unas 8 o 9 horas de duración. Se podrán apreciar múltiples paisajes: bosque tupido, valles, la Laguna Capri, el campamento Poincenot, miradores de altura y hasta la particular belleza del Río Blanco que toma ese nombre a partir de las milenarias piedras que rodean su curso y que, en pleno ascenso a Laguna de los Tres, puede apreciarse por su característica opacidad.

Llegar al mencionado espejo de agua puede suponerse como uno de los premios mayores para aquellos visitantes y turistas que no hacemos escala en montaña. Los últimos 1000 metros son de una elevada dificultad ya que se ascienden 400 metros. Las piedras, que inicialmente son pequeñas, a medida que avanza un camino que tiende a angostarse, varían de tamaños y formas. La nieve y el barro que supone su derretimiento complican aún más la travesía que resulta paga y con creces cuando queda a nuestra vista la magnificencia del que todo lo ve, sus agujas compañeras y una laguna congelada en pleno mes de octubre. El sol primaveral a pleno le pone belleza a una postal que quedará para siempre en nuestros recuerdos, más allá del cansancio, de la preocupación por la bajada y de los dolores que portamos con una edad que desearíamos menor para estos placeres.

Quedan múltiples misterios por descubrir: Laguna Torre, Loma del Pliegue Tumbado, Laguna Toro, glaciares, rafting en el Río de las Vueltas, visitas a estancias. Todos con distintos esfuerzos y disfrutes. Siempre atento y vigilante, El Chaltén y sus agujas hermanas siempre están omnipresentes, en el pueblo o en la ruta. En un día nublado o en la plenitud de un domingo de sol que nos sirve de despedida. Incluso en el avión, en la melancólica vuelta, su figura sobresale y se distingue del resto del cordón montañoso. Su imagen quedará grabada a fuego y servirá como bálsamo, cuando a escasas tres horas nos enfrentemos a la vorágine de una ciudad vertiginosa e implacable.

Volver al sur es una forma de volver al amor. De enfrentarnos con deseos, temores y a cierto capricho del destino. Sus aguas cristalinas nos devuelven, también aquí, otra especie de cielo al revés que el que nos contaban hace más de 30 años el dúo Solanas – Piazzola. Volver al sur siempre es una especie de necesidad. La combinación de El Calafate y El Chaltén no son una excepción.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Wed, 02 Nov 2022 21:23:15 -0300
Diario de viaje V. Naturaleza caprichosa. https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6735-diario-de-viaje-v-naturaleza-caprichosa https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6735-diario-de-viaje-v-naturaleza-caprichosa Diario de viaje V. Naturaleza caprichosa.

Dicen que viajando,
se fortalece el corazón,
pues andar nuevos caminos,
te hace olvidar el anterior.
Ojalá que eso pronto suceda,
así­ podrá descansar mi pena,
hasta la próxima vez…

Litto Nebbia.

Llegar al El Calafate, provincia de Santa Cruz, no difiere demasiado de lo que ofrecen las distintas ciudades de la Patagonia. Distancias enormes, cerros bajos (bardas) y la estepa como principal protagonista. Alejado del centro urbano, el aeropuerto es absolutamente representativo de la región: la combinación de piedra, acero y chapa le dan un toque justo de buen gusto, con todos los servicios que pueden requerirse para visitantes y turistas.

La localidad se muestra abierta, espaciosa y plagada de construcciones nuevas. Sin un trazado tradicional, la primera línea de edificación sigue el capricho que demarcan unas leves ondulaciones. Al igual que en San Carlos de Bariloche, el poblado mira al lago pero se diferencia en dos cuestiones: la tonalidad del agua (que cuando sale el sol se refleja con un celeste muy especial) y el volumen del espejo que cambia de acuerdo a la época del año.

Es por ello que, en pleno octubre, la costanera Pte. Néstor Kirchner, aparece muy alejada del curso del lago. La razón es simple: con el desarrollo del verano, naturalmente, los glaciares aportan agua que fluyen sobre el Argentino. El principal ejemplo del proceso es Bahía Redonda, en la salida oeste de la ciudad, que mientras en el invierno aparece congelada y muchos vecinos se vuelcan a practicar patinaje sobre hielo, en verano la zona se embellece con la presencia masiva de los deportes acuáticos.

La ciudad luce tranquila, sin vehículos que crucen veloces, tornando a las bocinas en implementos inútiles de la tecnología automotriz. Lejos del ruido de otras localidades turísticas patagónicas, también aquí la prioridad la tiene el peatón. En la ley y en los hechos. No existen los semáforos y su principal avenida céntrica (Libertador) cuenta con todo tipo de negocios que funcionan de 10 a 22hs, sobresaliendo bares, cervecerías artesanales y locales de venta de productos regionales. Los restaurants suelen tener dos y hasta tres turnos de atención: no son pocos los extranjeros que se presentan a cenar antes de las 20hs.

Ese bulevar principal es una especie de síntesis de la ciudad: coqueto, con la vegetación justa y muy disfrutable para caminar a toda hora. Para un citadino que viene de cierto ruido y caos cotidiano, podría decirse que la belleza principal de El Calafate radica en su tranquilidad. Nos lo señaló Gustavo, el mozo tucumano del hotel donde paramos y que antes de afincarse en la zona probó suerte en el conurbano bonaerense: “es un buen lugar para criar a un hijo”. Como es común a toda la región, la mayoría de los adultos son originarios de otras provincias.

El clima es impredecible. En una misma jornada podemos gozar del sol, de la lluvia e incluso, en pleno octubre, de la nieve. Los lugareños lo tienen perfectamente asumido y es por ello que a esta altura del año, ninguna actividad se suspende por, si se quiere, estas contingencias menores.

 

Hotel nevado en octubre - El Calafate
Hotel nevado en octubre - El Calafate

Todo funciona de manera sincronizada a partir del turismo con una característica especial, ya que los mayores atractivos no están a la vuelta de la esquina ni mucho menos. Por ejemplo, el majestuoso glaciar Perito Moreno se encuentra a 80 kilómetros de la ciudad. Llegar a él supone atravesar los últimos vestigios de la estepa patagónica antes de comenzar a rodearnos de la naturaleza de la pre cordillera de los Andes. De camino al glaciar, se pasa por el puerto que sirve de embarque para su avistaje a unos pocos centenares de metros y para la inenarrable excursión que permite hacer trekking sobre el hielo glaciar. Los horarios tempraneros se cumplen a rajatabla.

En el hecho turístico, el Perito Moreno es, de alguna manera, el resultado de combinar la mano del hombre y el respeto por la naturaleza. Es una foto que se saca a metros del protagonista y que, si uno agudiza el oído, con hipoacusia incluida, sobre todo en el tramo inferior del recorrido, podrá escuchar algún bloque de hielo que se desprende y cae al lago.

Es falso que el gran rompimiento que habilita el paso del agua al Canal de los Témpanos y que todos hemos conocido por tv, se produzca cada cuatro años. En ese sentido, el comportamiento resulta muy caprichoso y sin que nadie pueda prevenir del todo cuando se producirá la novedad.

Glaciar Perito Moreno
Glaciar Perito Moreno

Las pasarelas que muestran las paredes norte, central, sur y la parte inferior del glaciar (casi al nivel de la orilla) tienen una extensión de 4 kilómetros, ideal para el paseo contemplativo, pero también (y por qué no) para una sesión de caminata a ritmo de entrenamiento semanal. En la parte superior está el área de servicios con un restaurant con precios que no son exorbitantes y con una hermosa pero reducida vista del frente del glaciar. Del lado norte, un restó de grandes ventanales nos regalan un confort de lujo.

Pero en una zona donde existen alrededor de 300 glaciares, justo es decir que hay otros protagonistas que, pese a ser menos famosos que el Perito Moreno, no tienen nada para envidiarle. Nos referimos a los glaciares Upsala y Spegazzini.

Para conocerlos sólo se puede acceder en barcos, los cuales zarpan desde el puerto Punta Bandera. El pre embarque es una Torre de Babel donde conviven tonadas, dialectos e idiomas de distintos lugares del planeta a la espera de poder disfrutar del paseo. Se inicia el periplo y a poco de andar nos informan que el Lago Argentino es el más grande de la Patagonia y que su profundidad puede llegar, incluso, a los 600 metros.

El clima ofrece un espectáculo por sí mismo. De un lado de las montañas aparece el sol mientras que del otro la bruma nos recuerda a los peores días del invierno. Llueve. Pero no lo hace de la manera habitual ya que el viento es tan fuerte que determina que las gotas fluyan de manera horizontal.

Témpano del glaciar Upsala
Témpano del glaciar Upsala

En una veintena de minutos, el capitán se las ingeniará para regalarnos la cercanía con un tempano profundamente azul y de unos 20 metros de alto. Una de las guías nos explica que ese desprendimiento es parte del Upsala, al cual no podremos conocer más que a unos 10 kilómetros de distancia, ya que en 2013 se produjo un desprendimiento de parte de su pared frontal de 4 kilómetros, lo cual devino en un oleaje que arrasó con el puerto que estaba en la Bahía Onelli, base que usaban las empresas de turismo para brindar algunos servicios. La Administración de Parques Nacionales ha prohibido la aproximación a una distancia menor.

El momento resulta oportuno para contarnos que no son pocos los glaciares de la región que están en retroceso ya que reciben menos nieve de la que pierden con cada rompimiento. Uno de ellos es el Upsala, no así el Spegazzini y el Perito Moreno que se encuentran “en equilibrio”. Nadie se anima a preguntar por el calentamiento global y los guías, todos pertenecientes a personal de Parques Nacionales, refieren a la vida humana como un período entre glaciaciones. No acusan al desequilibrio glaciar producto de la mano del hombre.

El barco gira hacia la izquierda, pone marcha hacia una cortina de lluvia que luego se transformará en nieve y a unos escasos diez minutos y girando a la derecha aparecerá la magnificencia del Spegazzini que llega a triplicar en la altura de sus paredes al Perito Moreno. El cielo se apiada de nosotros, le deja un espacio al sol y descubrimos un silencio abrumador y una belleza sobrecogedora. No conforme con ello, sobre el glaciar se monta otro llamado Peineta (parece menor) que seduce con sus formas entrecortadas.

Los flashes suenan sin cesar. Las fotógrafas oficiales del barco no dan abasto. Celulares, viejas camaritas digitales y fenomenales instrumentos de la tecnología actual conviven para captar un momento único, irrepetible. Busco a mi compañera y no puedo dejar de emocionarme (es increíble lo que hace el paso del tiempo con las personas) y decido correrme a un costado del barco. Será babor o estribor, sólo Dios lo sabe. 

Glaciar Spegazzini
Glaciar Spegazzini

El barco se arrima a unos escasos 300 metros. Con el motor en ralentí y ofreciendo la vista de los múltiples costados del glaciar. Uno de los guías anuncia el recomienzo de la marcha, ahora para ir a almorzar a unos pocos minutos en el viaje en barco. El lugar ofrecido es un gran salón con servicios de primer nivel, donde uno puede elegir comer en el restó o llevarse una vianda desde El Calafate que podrá calentarse con hornos microondas y eléctricos. La novedad es que el espacio es público, gratuito, con servicio de limpieza que recoge aquellos que los turistas y visitantes omitimos.

La vista desde el lugar es magnífica. Unos enormes ventanales nos muestran el frente del glaciar y en unos pocos minutos el clima ofrecerá su propio espectáculo porque en no menos de 15 minutos habrá sucedido que se pierda de vista el glaciar por el agua nieve, hasta reaparecer de manera nítida con la presencia indisimulable del sol. La cita para la vuelta es a las 14hs. Para llegar a puerto exactamente dos horas después. En el mientras tanto, las nubes, la lluvia, el agua nieve, el sol y los témpanos que, de acuerdo a la luz solar y su antigüedad varían entre el blanco y el azul, nos siguen deleitando con sus caprichos. La vuelta descubre nuevos placeres visuales entre bardas y un lago cada vez más celeste.

La distancia a la ciudad de El Calafate propone un buen descanso para la salida nocturna. La degustación de un cordero patagónico a la estaca, regado con un rico vino de la región le da el broche de oro a estos días.

Dicen, que lo mejor que puede pasarle a un artista, es que el pueblo se apropie de su obra, la reinterprete, le ponga matices. Impunemente, disentiré con el genial Litto Nebbia y diré que ningún viaje puede hacernos olvidar el anterior. Sólo lo ubica en un lugar muy especial de nuestra memoria y, fundamentalmente, de nuestro corazón. Razón y espíritu, factores para que esta historia continúe.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez 

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Wed, 19 Oct 2022 16:25:53 -0300
Diario de viaje IV https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6596-diario-de-viaje-iv https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6596-diario-de-viaje-iv Playa Dina Huapi

A veces,

el mejor camino se encuentra perdiendo el mapa…

(Anónimo escrito en un motorhome de San Carlos de Bariloche)

De alguna manera queremos comenzar este segundo relato sobre Bariloche desde una pregunta hecha casi como al pasar. ¿Es posible hablar de esta hermosa ciudad y su región sin tener que relatar la majestuosidad ya conocida de sus ascensiones, de sus centros de servicios para el turismo internacional o de aquellas excursiones realmente costosas para el bolsillo de los argentinos? Si. Es posible. Y desde estas líneas trataremos de ser coherentes con una forma de trabajo que tenemos en Fundamentar, y que refiere a mostrar aquello que no necesariamente se ve de manera inicial. Pasen y vean.

Que el Cerro Catedral representa el centro de esquí más importante de Sudamérica; que el Cerro Otto se caracteriza por su originalidad al combinar ascenso en teleférico, trekking y una confitería giratoria en su cúspide a pocas cuadras del centro de la ciudad; que la ascensión en aerosilla al Cerro Campanario es la más bella de todas; que el Centro Cívico es un espacio donde reina el buen gusto y el espíritu andino y que sus boliches y hoteles se caracterizan por su excelencia, son cosas que sabemos desde hace mucho tiempo. Con eso sólo bastaría para volver una y otra vez a recorrer sus senderos y caminos.

Pero hay tantos lugares por descubrir, tantos recovecos por explorar que parece obvio relatar las cosas desde otro lugar, con otros ojos que pongan en valor esa maravillosa conjunción de la mano del hombre y de la potencia de la naturaleza para congraciarse con lo más profundo de cada uno.

En el recorrido inicial comenzamos por el ya famoso Circuito Chico. Recordemos como quien no quiere la cosa que el Circuito Grande supone la unión de Bariloche con las ciudades de Villa La Angostura y San Martín de los Andes, todo ello a través de la mítica Ruta 40 que en los 112 kilómetros que unen a estas dos últimas, toma el nombre de Ruta de los Siete Lagos, experiencia que hemos comentado algunos meses atrás.

Lago Perito Moreno
Lago Perito Moreno

Circuito Chico tiene una extensión de 60 kilómetros y se inicia saliendo por la Avenida Exequiel Bustillo en sentido norte de la ciudad. Se atraviesan un sinnúmero de hosterías de todo tipo que tienen como principal atractivo poner la mirada sobre el Lago Nahuel Huapi, y a medida que se avanza por el camino y vemos los estratégicos mojones que indican el número del kilometraje, notamos como la naturaleza prevalece con verdes, ocres, dorados y rosales que terminan siendo nuestra envidia a partir de lo que al común de los mortales nos cuesta mantener con vida jardines, plantines y árboles.

A la derecha varias playas: Melipal, Bonita y Serena. En el kilómetro 23 aparece a la izquierda, con todo su esplendor recuperado allá por los 90’, la magnificencia del Hotel Llao Llao. A la derecha Puerto Pañuelo, verdadero centro de salida y arribo diario de centenares de personas. Es tan denso su movimiento que, en un día normal de febrero, nublado y con algo de viento, uno no consigue lugar para el estacionamiento ya que, según nos comenta el personal del lugar, por esos días sólo se puede acceder mediante reserva previa.

Puede dejarse el vehículo al costado, o llegar en el servicio público de transporte, y su recorrido al borde del lago ya es un paseo en sí mismo. Dicen los relatos del lugar, que el nombre refiere a aquellas personas que, a principio del siglo pasado, esperaban la llegada de barcos con provisiones y la forma de recibirlos (o despedirlos) venía acompañado de pañuelos que se agitaban en el viento.

Se retoma la ruta, y a poco menos de tres kilómetros de allí, aparece un camino oblicuo, de tierra y sin ninguna señalización en el sentido que nos dirigimos, con un buen número de autos estacionados sobre la escasa banquina. Uno supone que debe haber algún paraje que merece recorrerse. Pregunta, y le contestan “Villa Tacul”. Decide iniciar una caminata (también se puede avanzar en vehículo) que se desarrolla por el medio de un bosque donde reina una vegetación centenaria y un silencio sobrecogedor. A veces, algún pájaro nos recuerda que la vida animal también existe, y a poco de caminar algo más de un kilómetro se llega al final del recorrido donde se ofrecen dos estacionamientos: uno público y el otro privado. En el último, uno puede dejar el auto bajo una frondosa arboleda, acceder a algunos servicios de bufet mínimos por la módica suma de $150 la hora o $500 todo el día. Nada que envidiar a cualquier estacionamiento céntrico rosarino.

Se avanza por cualquiera de los múltiples senderos techados por la naturaleza con arbustos de escasa altura y a los pocos metros nos encontramos con una de las tantas bellezas a los que la región tal vez alguna vez nos acostumbre: la playa de Villa Tacul. Geográficamente queda a la vuelta de Puerto Pañuelo y el espacio cuenta con una playa de arena que, al adentrarse en los primeros metros del lago, es ganada por las piedras. Condición necesaria para pegarse un chapuzón: hacerlo con ojotas o zapatillas y estar bien predispuesto con lo fresco del agua. El lugar es, sencillamente, un paraíso y si la región sólo ofreciera ese recoveco del lago, bien valdría la pena disfrutar del mismo una y otra vez.

Parador Camping Los Arrayanes
Parador Camping Los Arrayanes

Retomando la ruta, a los pocos kilómetros, aparecen el Mirador de Bahía López y el Puente Arroyo La Angostura. En ambos casos vale la pena parar, sacar las fotos de rigor y porque no, tomarse unos mates sobre una playa angosta pero muy pintoresca. Si seguimos el camino por la ruta aparecerá el acceso por tierra a Colonia Suiza. Antes, a la derecha, aparece la posibilidad de hacer canopy: cada uno sabrá si se anima. Unos 3.000 metros tiene el trayecto. Resígnese amigo y amiga que fanatiza con el auto inmaculado: la sequía hace de las suyas y el polvillo domina todos los rincones del vehículo.

La villa, al pie de un enorme cerro, resulta pintoresca. Uno no deja de asombrarse (y admirar) de los pobladores hace muchas décadas se animaron a contar con un asentamiento en este lugar. Unos cuantos locales para la compra de minucias de artesanías, pero al escriba le interesa una sola cosa: comer curanto, elaboración que se basa en hacer un pozo, calentar la tierra y piedras, poner carnes y verduras de la región envueltas y volver a tapar con hojas de pangue.

Hay que decirlo. Las expectativas eran mayores. Pero en honor a los cocineros digamos que no mucho puede esperarse cuando uno almuerza a las 4 de la tarde. Los platos son abundantes, rescatándose chorizos, calabazas y papas con un sabor ahumado que le da un toque especial. Las carnes, nada nuevo bajo el sol, aunque tal vez, si se contara con un microondas la cosa merecería otra consideración. Pero nada es definitivo. Tal vez una segunda oportunidad, a horario, le ponga valor al asunto.

Si nos dejamos llevar por el camino y no entramos al poblado, a un par de kilómetros se encuentra un camping (Parador de los Arrayanes), perdido en la majestuosidad del lago Perito Moreno. Vale la pena pedir permiso (no cobran entrada si uno va a pasar el día y no hay eventos) y sentarse en una reposera y tal vez, sólo tal vez, con una bebida espirituosa, esperar el caer de la tarde.

La otra opción es tomar la salida inversa, por la parte de atrás del poblado y luego de unos quinientos metros de tierra tomar una ruta absolutamente nueva que nos llevara a una playa, en un espacio donde el hombre le ha ganado de mano a la naturaleza ya que el terraplén que contiene la ruta, permite que, a esa altura del lago, de un lado el viento resulte inhóspito y del otro, ofrezca la situación absolutamente inversa. De allí el nombre de Playa Sin Viento.

Pero Bariloche y su región no es solamente el Circuito Chico. El recorrido de la ruta 40 hasta El Bolsón ofrece un espectáculo que no puede ser apreciado sólo una vez. La transparencia del Lago Gutiérrez, la multiplicidad de campings que lo habitan, la belleza del Mascardi (zona donde la reiterada presencia de Gendarmería demuestra que no todo es color de rosa en la vida de los hombres y mujeres de la región a partir del conflicto Mapuche) y la cantidad de hectáreas de bosques incendiados le dan el tono justo al paseo.

Sorprenden también otros recorridos y otras zonas que se andan en sentido inverso. Sobre el lado sur de la ciudad, como cuando uno pega la vuelta, aparece la localidad de Dina Huapi, típico lugar que pareciera ser de residencia de casas de fin de semana sobre el Nahuel Huapi (hablemos sin saber). Playas anchas (de piedra), extensas, y con el viento como habitante permanente, al punto de que la práctica del snowboard, la cual supuestamente está prohibida, brinda un espectáculo de acrobacia y destreza física digna de prestar atención. A un costadito, casi como sin querer, el río Ñirihau que desemboca en el lago, ofrece la posibilidad de pegarse un buen chapuzón y de estar resguardado del viento. Otra vez, el atardecer con sol, resulta una fiesta de los sentidos.

Playa Dina Huapi
Playa Dina Huapi

Siguiendo más allá, por la ruta 237 y cuando se atraviesa el “Anfiteatro”, a unos 30 kilómetros aparece Villa Llanquín con dos atractivos que valen la pena mencionar: la maroma que cruza los vehículos sobre él, a veces verdoso y a veces azulado, Río Limay y el campo de lavanda que se reproduce a metros del mismo. Su visita, con la explicación de las formas y métodos de producción, se justifica además con la posibilidad, si uno ha ido con el tiempo suficiente, de disfrutar a escasos 500 metros del lugar, de un picnic rodeado por la tranquilidad de cerros y árboles que sólo puede ser interrumpida por la llegada de algún gomón de los que hacen rafting río arriba. Por lo demás, todo es pura calma y belleza andina.

El relato se alarga y va quedando poco espacio para lo que el editor ha pedido. Queda por comentar el recorrido por la extensa playa del Parque Nacional Lago que tiene a un costado cerros argentinos y del otro, cerros chilenos. O las peripecias de cuatro santafesinos desandando caminos de tierra, en caravana, porque en la Ruta 16 que une El Bolsón con Lago Puelo se había producido un hecho de tránsito con heridos que había interrumpido la circulación.

Y también queda por descubrir el Cajón Azul, los viajes en barco por el Nahuel Huapi, animarse al trekking (alguna vez) en el Cerro Tronador y al refugio Eduardo Frei o, porque no, al parapente que siempre seduce.

Pero los viajes también dejan certezas: unas que hablan del tiempo compartido, en familia o con amigos. Esas que hablan de que trabajar todo el año para tener esas gratificaciones de un par de semanas, aún sigue valiendo la pena. Y la región de Bariloche, así como todo el sur argentino, invita a volver una y otra vez. Para qué negarle al cuerpo y a la mente lo que ellos nos piden.

Alejandro Dolina, ese gran artista de la palabra, afirma que uno nunca debe volver a aquellos lugares en los que fue feliz. Humildemente, disiento. Y aunque es hora de dejar las vacaciones atrás porque el año ha empezado, estoy seguro de que, como en tantas otras actividades de la vida, volveremos. Los invito a lo mismo, querida lectora, querido lector. “Salú”

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez 

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Wed, 09 Mar 2022 16:29:27 -0300
Diario de Viaje III https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6591-diario-de-viaje-iii https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6591-diario-de-viaje-iii Mural de Barioche. Anónimo.

A veces, el fin de un camino,
Es el inicio de uno nuevo.

Un viaje al sur argentino en general y a San Carlos de Bariloche en particular es, antes que nada, una fiesta de los sentidos. No dejamos de sorprendernos a cada kilómetro desandado, a cada cuadra descubierta. Nos acompañan, omnipresentes, cerros y lagos, verdes para todos los gustos, y marrones montañeses que nos cuentan que la nieve ha cedido lugar a la aridez del verano. Se confirma, una vez más, que la naturaleza privilegió a esta región. Pero, junto con la belleza andina hay una ciudad que late al ritmo del turismo y que merece ser mostrada desde los ojos de un turista que siempre aspira a ser visitante. Pasen y vean.

Uno vuelve 33 años después a la ciudad y todo resulta un descubrimiento en sí mismo. El país ha cambiado: pasamos hiperinflaciones, la Convertilidad, las privatizaciones, el corralito y el corralón, el desempleo masivo, el estallido social de 2001, la recuperación K y las dos pandemias, la macrista y la del Covid. El mundo no le fue en zaga, ya no existe el Muro de Berlín, desapareció la Unión Soviética, dejó de existir la bipolaridad que a algunos los ponía en la zona de confort mental, Estados Unidos ya no es la potencia hegemónica de entonces, el europeísmo dejó de ser un sueño hace rato y China parece adelantarse a todos. Y como si todo esto fuera poco, perdimos y ganamos afectos, tenemos esposa, hijos y algunas averías de salud. No es poco.

Se llega a Bariloche, formalmente, por la ruta 40 que ha empalmado a la 237 que, hay que decirlo, luce impecable desde el mismísimo momento que uno deja atrás la 22 atravesando Senillosa y Arroyito. A poco de circular por la mítica ruta que recorre el país de punta a punta en sentido vertical, más precisamente en el kilómetro 2058, y cuando superamos una abierta curva ascendente, aparecen a la derecha, imponentes, el lago Nahuel Huapi primero, y la ciudad después. Más atrás, como escrutando los destinos del lugar, sobresale el Cerro Catedral, amarronado y sin nieve. Al fondo y a la derecha el Tronador con sus sietes glaciares en su cumbre.

El día nos recibe nublado, con temperatura templada. A poco menos de 100 kilómetros de nuestro destino hemos atravesado una tormenta eléctrica de proporciones de la que no hay vestigios en la ciudad. En el ingreso a la provincia vemos el nacimiento del Río Limay, la coqueta localidad de Dina Huapi para luego conectar por la avenida 12 de octubre, no sin antes divisar, a la derecha, el edificio de ese orgullo nacional llamado INVAP.

Nos hospedamos en el centro. A metros de la calle Mitre (principal arteria comercial) y de la imponente catedral que sabrá sobresalir cuando uno la mira desde el norte de la ciudad. Acomodamos bártulos y equipaje de todo tipo y salimos, mate en mano, al paseo obligado sobre la costa del lago. El sol le comienza a ganar la enésima batalla a las nubes y la tarde toma un color dorado sobre la zona. A 33 años, el primer impacto ya nos alcanza: si antes correrse hasta el lago podía parecerse más a un recorrido casi íntimo, hoy el volumen del tránsito y la cantidad de gente que circula nos cuenta que este es otro tiempo.

Efectivamente, lo que descubriremos en la permanencia de 10 días, es que hay muchos turistas vacacionando en la región. Lo confirman los comerciantes que nos reconocen que la diferencia económica no se hace en verano, sino en invierno donde la masividad de los viajes estudiantiles y de cierto sector social que viene a disfrutar de la nieve, permiten mejorar lo que se recauda desde octubre en adelante.

La segunda novedad que descubrimos es que el centro, a diferencia de lo que sucede en otras ciudades turísticas del país, grandes o pequeñas, con el caer de la tarde no se transforma en un caos de vehículos y turistas. En días hábiles los comercios permanecen abiertos no más allá de las 21.30hs (aún es de día) y no se aprecian grandes colas para realizar compras con la única excepción de las dos o tres chocolaterías tops de la ciudad.

La explicación es sencilla. Quien vea un mapa de Bariloche podrá entenderlo: la ciudad donde se hospedan los turistas se extiende de manera alargada sobre la costa del Nahuel Huapi, teniendo la avenida Ezequiel Bustillo no menos de 15 kilómetros de largo. Quien haya pasado el día sobre cerros y lagos, en día de playa o haciendo trekking, y se hospeda en hosterías, hoteles o casas del alquiler en esa zona, poco interés y ganas le quedan de tomar el auto, y caminar sobre una urbanidad que, se supone, no es lo que se viene a buscar a esta zona.

De todas maneras, el tránsito nos recuerda que estamos en presencia de una gran ciudad. Más allá de la discusión del número de habitantes de Bariloche, cuestión siempre presente en las ciudades turísticas y que seguramente será zanjada con la realización del próximo censo que comienza en pocas semanas; el embotellamiento que se produce sobre la ya nombrada Bustillo (hacia el norte) y 12 de Octubre (hacia el sur) en horarios puntuales -de 8am en adelante- y del atardecer, reflejan dos cosas: que Previaje ha funcionado muy bien y que tal vez, si alguien quiere buscar tranquilidad urbana, este verano barilochense no sea el mejor momento.

Pero hay varias cuestiones a destacar.  Los embotellamientos no vienen acompañados de bocinazos, gritos o discusiones. Aquí también (lo mismo sucede en Villa La Angostura o San Martín de los Andes) la prioridad la tiene el peatón. Impacta descubrir (y acostumbrarse) que los vehículos cedan el paso a quien está parado sobre una esquina para cruzar, muchas veces viniendo a una velocidad considerada. Existen muy pocos semáforos, y puede decirse que la zona turística de la ciudad en contextos de temporadas masivas, tiene severos problemas en el funcionamiento del tránsito. Calles y curvas sobre pendientes agudas, empalmes sobre arterias de exclusiva salida y avenidas de un solo carril, complican al más avezado de los conductores si no llega bien predispuesto.

Pero existe una gran virtud de la que el turista parece contagiarse. Como buen politólogo, uno le llamará sentido de comunidad. Y tiene que ver con una serie de normas no escritas, que en otro tipo de urbes estarían prohibidas y generarían el enojo de muchos, y que, en Bariloche, se toleran. No porque exista un desapego a la norma sino porque, ante la necesidad de vivir en una ciudad desordenada desde el aspecto urbano, todo el mundo entiende que está en la misma: a veces hay que doblar a la izquierda en una avenida o en otras debe subirse una cuesta a una velocidad que no sería la recomendada. Pero hay que insistir sobre una máxima que en las grandes metrópolis argentinas no se cumple: la prioridad siempre la tiene el peatón.

El vecino es amable. Me dirá algún/a lector/a desprevenido/a: “viven del turismo, por eso son amables” y yo contestaré que si ha tenido la suerte de viajar a ciertos destinos veraniegos recuerde cómo lo han tratado en los distintos lugares a los que concurrió. La respuesta se la dejo para la intimidad.

Otro detalle a destacar. Casi no existen bares sobre la costa del centro. Uno sólo, frente a los boliches Cerebro y Rocket, el cual recomendamos. Sí aparecen múltiples food trucks (el sueño orgásmico de algún ex concejal rosarino) que en días de fines de semana se complementan con bandas de música sonando en vivo. En los sectores habilitados para tal fin, convive el combo completo: la cervecería, la hamburguería, la comida sana, la heladería y el local de exquisiteces dulces de la región. Un acierto. El atardecer sobre el lago hace el resto.

Es Bariloche una ciudad “vivible”. Representa un gran centro de servicios que está indudablemente adaptada a cierta lógica del turismo internacional. Se nota en los menús de restós y bares. Se confirma en el horario de cena de muchos turistas que antes de las 20hs ya disfrutan de esos platos regionales que a los nativos siempre nos cuesta un poco más.

Esas características también se reflejan sobre sus estaciones de llegada de turistas: trenes, ómnibus y aviones. Si una ciudad debiera ser calificada por el tipo de espacios de arribo con los que cuenta es evidente que la localidad apuesta fundamentalmente al avión. Su aeropuerto que no es enorme, pero bien representa la uniformidad que caracteriza a cualquier aeroestación del mundo. Las otras dos, frente al lago y sobre la avenida 12 de octubre, casi pegadas entre sí se destacan por pasar casi desapercibidas. La de trenes es dueña de una arquitectura digna de recorrer que toma algunos rasgos del famoso Centro Cívico, mientras que la de colectivos no despierta ningún tipo de atractivo pudiendo recorrerse en unos pocos minutos.

San Carlos de Bariloche tiene luz propia. Vaya novedad. Pero también, y como toda gran ciudad, cuenta con una contracara que uno puede descubrir cuando intenta tomar la ruta 40 en sentido de El Bolsón. También tiene marginalidad y zonas empobrecidas donde pareciera que falta casi todo. Podríamos suponer, que en esos barrios viven quienes trabajan en áreas de servicios turísticos de baja calificación y otros ciudadanos que dan ciertas peleas que tanto molestan y malinforman desde los medios porteños y que, como suele pasarles a ciertos sectores acomodados, prefieren no ver.

Bariloche emociona y contagia. Invita a quienes nos gusta desandar rutas y vericuetos, a recorrerlos palmo a palmo con la sensibilidad a flor de piel y entendiendo y valorando, a la vez de nuestra pequeñez frente a la belleza andina, la capacidad del hombre para haber podido construir una ciudad sobre faldas de cerros que nos invitan a soñar. Soñar con una vida menos vertiginosa, soñar con un sentido más humanista de las cosas. Ese es el desafío. Continuará.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Wed, 23 Feb 2022 13:55:38 -0300
Diario de Viaje II https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6571-diario-de-viaje-ii https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6571-diario-de-viaje-ii Río Correntoso

Me contradigo cuando pienso.
El tiempo no me mueve,
yo me muevo con el tiempo.
Soy, las ganas de vivir,
las ganas de cruzar,
las ganas de conocer,
lo que hay después del mar.

Calle 13

La segunda etapa del viaje comienza un martes, a las 9 de la mañana. A poco de dejar el Alto Valle, y habiendo cruzado hacia Neuquén, la Ruta de la Circunvalación sorprende por su excelente estado, por su extensión y por la aridez que la rodea. Se conecta rápidamente por la 22, que lleva a Zapala, antiguo paso obligado hacia Bariloche, y finalmente desemboca en la 237, que con sus 360kms. de extensión nos muestra un típico paisaje patagónico.

Con el correr de los kilómetros nos encontramos con la Central Hidroeléctrica de El Chocón, que en lengua mapuche significa “hombre aterido de frío o empapado de agua,”, y que resulta alimentada por el río Limay. El espejo de agua se ve a la izquierda, a lo lejos e increíblemente azul. La obra, construida sobre la década del 70’ aporta, según datos oficiales, unos 1200 Mw para el consumo energético del país. Tiene su propio poblado, Villa El Chocón, y que es el resultado de esta monumental obra de ingeniería.

Dos cosas no dejan de llamar la atención sobre la ruta. La existencia, allí también, de un country privado, donde sobresalen varios verdes en el medio los beiges y marrones dominantes; y unos carteles de una altura importante, mordidos en sus ángulos superiores y que nos avisan que esa, es tierra de dinosaurios. El aviso no es casual: desde hace unos cuantos años, en esta región de la Patagonia se han descubierto restos de dinosaurios, más unas siete especies, todas herbívoras y que le da una impronta significativa al lugar.

Unas decenas de kilómetros más adelante aparecerá Piedra del Águila con sus significativos cerros, para llegar posteriormente a la región de Collon Curá, donde sus elevaciones, curvas y contracurvas permiten divisar los primeros cerros nevados. Al bajar hacia el puente de Collar de Piedra, a los viajeros los sorprende un viento arremolinado que oculta el cielo límpido y que, de alguna manera es el preanuncio de un clima, supone el conductor, lluvioso.

A 30 kilómetros de San Carlos de Bariloche, aparece la mítica ruta 40. Giro a la derecha, y a poco de andar, con enormes montañas a la izquierda, el agua nieve sorprende a los santafesinos que hace años esperan una nevada en su región y que se anuncia todos los inviernos. La aridez de Neuquén ha quedado atrás y lentamente comenzamos a notar la variedad de tonalidades que ofrece la cercanía andina. De a poco el cielo comienza a abrirse y se llega, a comienzos de la tarde, a Villa La Angostura, (primera parada de tres días) con un sol que lucha y triunfa sobre los grises nubarrones. Hospedados frente a Bahía Manzano, el paisaje sureño no puede resultar más bello. La postal quedará grabada a fuego y en alguna imagen que sirva de fondo de escritorio.

Bahía Manzano
Bahía Manzano

El centro comercial del poblado tiene unas pocas cuadras, más precisamente, cuatro. La combinación de piedra y madera prevalece, al igual que sus veredas techadas que, según cuentan los lugareños, tiene como sentido poder pasear pese a la nieve.

Varias cosas sorprenden de Villa La Angostura. Desde la belleza que se impone en todo el trayecto en que la ruta 40 la atraviesa, pasando por la posibilidad de encontrar distintas postales a cada paso. Los cerros nevados allí nomás o el mismísimo puerto de Angostura sorprenden por su belleza perfecta. Montañas, agua y el verde a cada golpe de vista llenan el alma.

Pero también sorprenden, gratamente, algunas prácticas sociales. Apenas uno desanda la zona más urbanizada y se arrima a la calzada con el fin de “cruzar la calle”, imprevistamente, un conductor detiene su vehículo cediendo el paso al peatón. Qué bueno, piensa el viajero: alguien atento, desde la comodidad y el poder que supuestamente da un volante. Supone la situación como parte de una casualidad. Pero al rato entenderá que se trata de una causalidad, donde a cada esquina los vehículos, sin importar marca, modelos y tamaños, ofrecen el paso con muchísima naturalidad. La inexistencia de semáforos completa el cuadro y uno comprende, por fin, que es falso de falsedad absoluta que, en la Argentina, ciertas conductas no existan. Tal vez no haga falta irse a la culta, refinada y milenaria Europa, para reconocer ciertas formas de empatía.

Al día siguiente aparece el primer desafío: llegar a la Cascada Ñivinco, sobre la Ruta de los Siete Lagos camino a San Martín de los Andes. La excursión presenta una pequeña trampa ya que en el sentido de la ida no aparece ninguna señalización que indique el lugar. Va un dato insoslayable: a unos 13kms del cruce con la Ruta 65 que lleva a Villa Traful, aparece un solar donde siempre se encuentras vehículos estacionados del lago izquierdo. Ese es el ingreso.

Cascada Ñivinco
Cascada Ñivinco

Iniciamos el recorrido, (con zapatillas viejas de repuesto) y a poco de andar, uno se encuentra con un pequeño arroyo de aguas cristalinas (y frías) al cual hay que atravesar si o sí, mojándose los pies y pisando el fondo de piedras de distintos tamaños que el tiempo y el agua han sabido modelar. El camino señalizado claramente se angosta, y luego de una entretenida caminata entre claros del bosque, desde donde se aprecian diversos picos nevados, se llega a una cascada de unos 20 metros que impacta. La experiencia de otros recorridos, nos había enseñado que tal vez almorzar en el lugar, llevando una pequeña vianda, podía resultar una buena idea. No nos equivocamos. El entorno seduce y el arrullo del agua invita a una ensoñación que repara.

A la vuelta, y en plena tarde, el río Correntoso nos tienta con sus paisajes imponentes. Remera, short, los pies en la playa de piedras pequeñas y mate. El tiempo, piensa el viajero, debería detenerse aquí y ahora. Pero, para no mal acostumbrarse, reaparece la señal en el teléfono, y con ello, algunos mensajes inoportunos que nos recuerdan que tenemos un trabajo (o varios) que nos permitieron llegar hasta allí. Es tal la paz, que uno atiende. Y nada lo altera.

El segundo desafío se presenta en el último día de recorrido por la Villa: el Parque Nacional Los Arrayanes. Si bien, desde el puerto de La Angostura, salen catamaranes por la “módica” suma de $2500 y que nos invitan a navegar por el Nahuel Huapi para llegar a la zona de la “famosa” Casita de Té, enclavada en el corazón del monte de donde prevalece esa hermosa especie; existe la alternativa terrestre de recorrer el Itsmo de Quetrihué, en una caminata de 12 kms. que, según indican los empleados del parque, puede realizarse en unas tres horas.

Aceptamos el desafío, advertidos de que el primer kilómetro resulta dificultoso ya que se presenta definitivamente empinado. Confirmamos los dichos, y se hace pertinente parar en varias ocasiones para reponer aire y piernas. Alcanzados los 1200 metros del recorrido, un par de carteles señalan los miradores de Bahía Mansa y Bahía Brava. Elegimos el primero, y allí comprendemos que todo ese esfuerzo de los últimos 15 minutos ha valido la pena. La imagen, identitaria de Villa La Angostura muestra la sofisticación del Resort Bahía Manzano, enclavado en un paraíso rodeado de montañas con picos nevados y las aguas del lago que no se deciden en mostrarnos el verde esmeralda o el celeste del cielo diáfano que nos acompaña.

Bahía Mansa
Bahía Mansa

Los once kilómetros que siguen muestran al bosque en todo su esplendor. Con un sendero que también resulta apto para los ciclistas, prevalecen los cipreses, palos santos, ñires y coihues. Cada tanto algún arrayán nos recuerda el sentido del nombre del parque.  

Llegar al kilómetro 12, donde exactamente aparece la Casita de Té, luego de algo menos de 2 horas y media de caminata, se parece mucho a un pequeño triunfo personal, confirmando que los stends coronarios del escriba, están firmes y en su lugar. La belleza de la playa y su consiguiente puerto justifican cualquier esfuerzo físico que se pueda realizar. Una joven pareja, con acento norteño y bicicletas en mano ofrecen (y piden) sacar las fotos de rigor. Nos cuentan que han hecho el camino de ida en barco y que se predisponen a volver por el sendero montañoso. Uno no puede dejar de asombrarse por la audacia y por darse cuenta, qué lejos quedaron sus años jóvenes.

El infaltable café, frutos secos y agua, acompañan el descanso y la previa del retorno. Será cuestión de adentrarse, otra vez, en la profundidad del bosque, con sus silencios seguidos del canto de algunos pájaros. A esa altura, los caminos aparecen más concurridos, con caminantes que van y vienen y con ciclistas que se animan a la acrobacia de las pendientes. Queda el mirador de Bahía Brava, pero el cansancio hace mella. Bajar esa pendiente de 1000 mts tampoco resulta sencillo ya que los tobillos nos indican que alguna lesión crónica nos acompaña siempre, más allá de los paisajes.

Abajo, satisfechos como niños por el objetivo cumplido es hora de elongar y de reponer fuerzas en algún bar cercano y prepararse para la noche, de aniversarios, despedida de la Villa y cena de rigor. Nos cuentan sobre la necesidad de reservar ya que la masividad del turismo de fin de semana largo ha llegado. Y nos recomiendan un restaurant de comida italiana que también funciona como fábricas de pastas, las cuales se preparan casi artesanalmente, en vivo y en directo.

Aceptamos la recomendación. Y en su sencillez, el lugar parece perfecto. Quien nos atiende, nos cuenta de su cotidianeidad en la vida del lugar. De las enormes expectativas que hay con la próxima temporada y de la decisión de alejarse de su Mar del Plata natal, ya que allí “no se puede crecer”. Y que Villa La Angostura, pese a su invierno y algunas diferencias sociales, le resulta más acogedor que la Perla del Atlántico. Y a partir de allí no se puede dejar de pensar en el hecho de que alguien encuentre su lugar en el mundo a cientos de kilómetros de afectos y querencias.

Es hora de abonar la cuenta e ir pensando en la vuelta al hotel. Aunque la deuda ya está saldada con semejantes paisajes, queda mucho por andar aún. La famosa Ruta de los Siete Lagos nos espera al día siguiente, para llegar, finalmente, a San Martín de los Andes, enclave que nació sin ningún tipo de interés turístico. Pero eso, eso es otra historia. (Continuará).

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez 

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Thu, 04 Nov 2021 16:17:27 -0300
Diario de Viaje https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6566-diario-de-viaje https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6566-diario-de-viaje Lago Mari Menuco

Dicen que, viajando,
se fortalece el corazón,
pues andar nuevos caminos,
te hace olvidar el anterior.
Ojalá que eso pronto suceda,
así podrá descansar mi pena,
hasta la próxima vez.

Litto Nebbia

 Para Alicia y Enzo, por la calidez de estos días.

Dicen que el que avisa no es traidor. Así que, estimado lector, querida lectora, pongamos rápidamente las cartas sobre la mesa. Estas líneas de hoy, escritas a mitad de semana, poco tienen que ver con el estilo que cada domingo publicamos en Fundamentar tratando de contar sobre nuestra (pequeña) verdad relativa del mundo de la política argentina. El editor no sabe de feriados, celebraciones o mini vacaciones que puedan incentivar el turismo interno y afirma que debo un artículo desde hace un par de semanas, exigiendo, a como dé lugar, el cumplimiento de la deuda. Y, como ante todo, nos debemos a nuestras obligaciones. Ahí va…

El articulista, bien acompañado, puso rumbo hacia el sur, esperando re descubrir algunas bellezas que había conocido nada más y nada menos que tres décadas atrás. Muy bien asesorado, para saber los caminos que debía desandar y aquellos lugares que debía “conocer sí o sí”, empalmó con la histórica ruta 33 que aún sueña y espera la vieja promesa de que sea convertida en autovía. Algunos movimientos de tierra en terrenos aplanados, pasando Rufino, señalan que hasta no hace mucho tiempo la obra daba sus primeros pasos. Será cuestión de esperar el presupuesto 2022 para saber, efectivamente, si ese viejo anhelo comienza a cumplirse. 

El amanecer trajo consigo la lenta y sostenida aparición de múltiples protagonistas de la vida rural. Uno de ellos, las poderosas pick ups que atraviesan senderos cual taxistas y colectiveros de la gran urbe: avanzan sin detenerse del todo en aquello que lo rodea. La cantidad y la variedad muestran, sin lugar a ninguna duda, porqué los indicadores de ventas de estos vehículos encabezan récords de todo tipo.

A partir del ingreso a la provincia de Buenos Aires, el camino se vuelve más inestable. Pozos, emparches y remiendos demuestran lo justificado del enojo de los lugareños por el estado de la calzada. Algo más de cien kilómetros separan la última ciudad santafesina de General Villegas, paso supuestamente intermedio hasta Trenque Lauquen. Pero al conductor lo preocupa que la cosa empeore y dobla hacia su derecha tratando de encontrar alivio en la ruta provincial 70 que será continuada por la 4 de La Pampa. Parará en el límite de ingreso a esa provincia, sacará algunas fotos en el cartel de bienvenida, enviará fotos de recuerdos a algunos amigos y seguirá viaje.

Rápidamente se sorprenderá por los verdes pampeanos (que poco tienen que envidiarles a los entrerrianos), por la belleza coqueta de General Pico y por el muy buen estado de los caminos. La ruta nacional N° 35 se presenta como la antítesis de la fallida 33. Renovada casi totalmente, con obreros trabajando en su banquina en la señalización vertical, ofrece colores variados y un movimiento incesante cuando uno llega a Santa Rosa. A pocos kilómetros, las cuchillas y la particular belleza de la Laguna Luro que queda partida por el camino, ofrecen el paradigmático caso de que a la derecha el agua se muestra de un tono más verdoso, mientras que, a la izquierda, el espejo de agua aparece más azulado. En ese desandar, con rutas impecables, el Estado parece presente. 

Río Limay
Río Limay

No hace falta decir que la gran incógnita es la famosa Ruta del Desierto que le da nombre a la 20. Simbólica por donde se la mire, el desierto se hace presente en 198 kms que nos recuerdan nuestra pequeñez e insignificancia. Dos datos llaman la atención de los viajeros: los originales carteles que incentivan al descanso, émulos de las placas de Crónica Tv y las áreas habilitadas con agua y sombra que pueden servir como aliciente en el camino. Sábado a la tarde y la cosa no está muy concurrida. Sólo 10 curvas y algunas lomadas rompen con la rutinaria calzada. La llegada al Cruce del Desierto, perpendicular con la ruta 151 y la estación de servicio del lugar, asoman como un bálsamo en el medio de la nada. Literal. 

Descanso, baño. estirada de piernas y a seguir. A pocos kilómetros nos cruzamos con el Río Colorado que bien justificado tiene su nombre, accidente geográfico que divide La Pampa de Río Negro y unos pocos kilómetros más allá surge, en todo su esplendor, la imagen patagónica de bardas y rutas que se pierden entre subidas y bajadas. 

En esa etapa, poco hay que envidiarle al desierto pampeano hasta que el Alto Valle comienza a dar señales de vida. Las alamedas, como estoicas cuidadoras de perales y manzanares, comienzan a convertirse en protagonistas, inundando de verde el paisaje con un sol que acompaña y entibia. 

El primer destino es alcanzado, y entre saludos y abrazos que el Covid nos negó, empezamos a valorar la belleza de una zona que supo construirse a fuerza de inteligencia y de obras de ingeniería que aún perduran y le dan vitalidad al lugar. Alguna vez, algunos miserables, definieron a la región como inviable, pero algunas luchas y muchas convicciones permitieron romper con un destino que parecía definitivo. 

Dique Ing. Ballester
Dique Ing. Ballester

Agua y petróleo definen a la región. El Dique Ingeniero Ballester, en la localidad de Barda del Medio, construido hace más de 100 años, impacta por su simpleza, pero también por su obra de herrería que sostiene al puente que cruza al río Neuquén y, además, justifica las compuertas que permiten elevar el nivel para alimentar canales de riego y acequias que terminarán en las pequeñas chacras para la producción de frutas que son la razón de ser productiva de la zona.

El oro negro da señales de tensionar la región. Vaca Muerta, la gran apuesta energética del país, para consumo interno, pero fundamentalmente para la exportación y el consiguiente ingreso de dólares, no representa, tal vez, esa mirada idílica que tenemos a la distancia. Más allá de los cuestionamientos ambientales al tipo de producción (fracking) que permite extraer petróleo y gas no convencionales, a poco de charlar con pobladores y recorrer la zona surgen algunas paradojas dignas de mención.

La primera refiere a las diferencias sociales que supone una sociedad con niveles de ingresos tan variados hacia su interior. Un petrolero puede ganar hasta cuatro o cinco veces más que cualquier trabajador medianamente calificado y eso, a la hora de la discusión de bienes y servicios en el mercado, complica la realidad de la mayoría.

La segunda supone el contraste de algunos paisajes. Basta recorrer la autovía 51, a unos 40kms de Vaca Muerta, para encontrar enormes pozos petrolíferos en paisajes desérticos que le ponen color al asunto. 

Uno entra en un camino insignificante, perpendicular a la ruta, como dirigiéndose a la estructura de hierro que señala al pozo, con toda la parafernalia que la rodea y a unos 200 mts. del mismo, doblando a la izquierda se alcanza a percibir un azulado y enorme lago que no deja de confundirnos en el espacio que habitamos. Mari Menuco lo han denominado, y se trata de un lago artificial de 77 kms cuadrados, embalsado en la década del '70, con aguas del río Neuquén, que sirve de conexión a la central hidroeléctrica Planicie Banderita y que los neuquinos han decidido convertirlo en una zona de playa y esparcimiento veraniego. Uno mira la extensión y no puede dejar de sorprenderse de semejante obra de ingeniería de hace apenas, cuarenta años. El agua y el petróleo como síntesis de una región. El agua y el petróleo conviviendo a pocos metros entre el poderío económico y el disfrute ambiental de la gente del lugar. 

Lago Mari Menuco
Lago Mari Menuco

Neuquén no deja de sorprender por su pujanza y su ritmo de gran ciudad. Sus negocios, sus parques y avenidas parecen señalarnos un territorio digno de visitar y de tratar de apreciar ya no como turistas, sino como visitantes. El río Limay sobre el Paseo de la Costa motiva con su belleza imponente de playas de piedras y recodos del camino. La tarde cae, un café se apura en un coqueto bar céntrico y la ruta se transforma en un torbellino que, según cuentan nuestros anfitriones, resulta permanente. 

La noche llega. El vino apura celebraciones atrasadas. Las convicciones del viajero parecen reforzarse con los sueños, las alegrías y los dolores de quienes nos cobijaron durante tres días. Hay que prepararse. Al día siguiente, la belleza andina nos espera, seductora, como a tantos que han celebrado conocerla y apreciarla, para finalmente venerarla. Volvimos. Volveremos. (Continuará).

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez 

♦♦Diario de viaje V
♠Diario de Viaje IV
♦Diario de Viaje III
♣Diario de Viaje II 

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Lecturas Recomendadas Fri, 22 Oct 2021 11:15:47 -0300
Cómo superar la huella psicológica del confinamiento https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6340-como-superar-la-huella-psicologica-del-confinamiento https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/6340-como-superar-la-huella-psicologica-del-confinamiento Cómo superar la huella psicológica del confinamiento

Los confinamientos tan largos marcan nuestra psique. Un equipo de psicólogos del King’s college de Londres ha estudiado cuarentenas anteriores (SARS, gripe A, ébola…) y ha elaborado una guía para superar las emociones vividas.

Cualquier cuarentena deja una huella psicológica, señalan los expertos. Es un hecho que hay que aceptar si queremos retomar nuestras vidas de la manera menos traumática posible cuando acabe el periodo de confinamiento por el coronavirus. Y advierten: la poscuarentena tampoco será fácil.

Un equipo de psicólogos del King’s College de Londres, liderado por Samantha Brooks, ha publicado un estudio en la revista The Lancet en el que se detalla todo lo que sabemos sobre las consecuencias psicológicas de las cuarentenas, basado en experiencias anteriores: desde el síndrome respiratorio agudo (SARS) de 2003 hasta el ébola en 2016, pasando por la gripe A o la influenza equina… Uno de los objetivos de este trabajo es ofrecer pautas para ayudar a que la población se reincorpore a su vida cotidiana sin secuelas.

No es un síndrome posvacacional

«Una cuarentena suele ser una experiencia inquietante. Nuestro estudio ha descubierto que tiene efectos psicológicos negativos. Y estos se pueden detectar meses o incluso años después de haber pasado por el aislamiento. Los gobiernos deben tenerlo en cuenta a la hora de poner en práctica estas políticas de contención sanitaria», advierte Brooks.

Esto no es un síndrome posvacacional. No se trata de restarle importancia, porque entonces no procesaremos las emociones que se han desencadenado con esta emergencia. Y si no le extraemos un sentido, se pueden quedar enquistadas en nuestro estado de ánimo. «La ansiedad, la ira, la frustración, el miedo o el insomnio se pueden prolongar entre cuatro y seis meses después de una cuarentena. Y síntomas de estrés postraumático o un abuso de alcohol o drogas relacionados con el episodio son detectados hasta tres años más tarde», explica la psicóloga.

El confinamiento, incluso el domiciliario, tiene un impacto en nuestro equilibrio. Por algo la privación de libertad se utiliza como castigo en el código penal de cualquier país. «A partir de diez días de encierro, los efectos aumentan significativamente. El estrés, en especial», añade la experta. Las autoridades deben explicar bien los motivos de una cuarentena. Y procurar no alargarla más de lo anunciado en un principio. Porque entonces el estado de ánimo general puede alterarse de manera impredecible y estallar la rabia de los que ya estaban disconformes o al límite de su resistencia. Si da la impresión de que los gobiernos improvisan, la incertidumbre aumenta.

Están siendo días extraños; tanto que a mucha gente le invade una sensación de irrealidad. El tiempo se paraliza en un hogar cuando uno de sus miembros está gravemente enfermo. Pero en este caso todos hemos interrumpido proyectos, planes, trabajos, fiestas… Hemos abandonado nuestras rutinas cotidianas. No ha habido una experiencia colectiva tan universal como esta pandemia desde la Segunda Guerra Mundial. De hecho, el presidente francés, Emmanuel Macron, fue el primero en proclamar. «Estamos en guerra».

La nueva realidad

Como en cualquier conflicto, la pandemia está teniendo un coste en vidas humanas (dramático). Y un coste económico (muy preocupante). Pero también tiene un coste psíquico. Y es necesario asumirlo para seguir adelante.

El confinamiento va en contra de nuestros instintos. Estamos diseñados evolutivamente para la intimidad social, física, emotiva, intelectual… Es cierto que muchas veces pecamos de egoístas, pero no hay nada más humano que compartir. Compartimos nuestras ideas, nuestros sentimientos, nuestros cuerpos. Es algo que da sentido a nuestras vidas. Y, sobre todo, nos ha garantizado la supervivencia como especie.

Así que volver a la normalidad pasa por prepararnos para otro golpe difícil de encajar. La nueva normalidad no va a tener nada que ver con la antigua. Salimos de una situación excepcional para meternos en otra. Despertamos del estado de alarma agotados y expectantes…

¿Qué tenemos que saber para hacer bien la transición? «Lo primero, que queda un largo camino por recorrer. Tras la crisis del SARS, la mitad de quienes pasaron por una cuarentena no se acercaban a personas que tosen o estornudan, una cuarta parte evitaba aglomeraciones y una quinta parte se negaba a visitar espacios públicos», comenta Brooks. Esto les sucede en especial a los trabajadores del personal sanitario, los que han estado en primera línea, y que pueden desarrollar síntomas más severos. Merecen una atención especial. Pero cierta aprensión de volver a mezclarnos con los demás la sentiremos todos. Algunos pueden desarrollar fobias. También hay que extremar las medidas con la población que ya arrastraba problemas psicológicos de base. Y conviene que los padres estén atentos a los cambios de conducta en sus hijos.

Entre los factores más estresantes de la poscuarentena están las finanzas domésticas. «Haber interrumpido el trabajo causa una gran preocupación socioeconómica, y esta angustia puede ser muy duradera», alerta Brooks. «Por otra parte, el altruismo es la gran baza para convertir la experiencia del aislamiento en algo positivo. Al fin y al cabo es un acto solidario para proteger a los demás», concluye. Se trata, en definitiva, de construir una narrativa que nos permita pensar que no hemos perdido el tiempo. Quién sabe, quizá haya un baby boom dentro de nueve meses. No sería mala señal. Si nacen más niños en diciembre, nos acordaremos de 2020 con otra perspectiva.

 

FUENTE: XLSemanal

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hola@fundamentar.com (Fundamentar) Lecturas Recomendadas Tue, 28 Jun 2016 16:17:19 -0300
Conflicto Colombiano: las 10 Claves del Acuerdo https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/5156-conflicto-colombiano-las-10-claves-del-acuerdo https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/5156-conflicto-colombiano-las-10-claves-del-acuerdo Conflicto Colombiano: las 10 Claves del Acuerdo

Encuentro histórico para un anuncio clave rumbo a la paz: el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, se reunió por primera vez con el líder de las FARC, Rodrigo Londoño ("Timochenko"), para anunciar un acuerdo de justicia fundamental en el proceso de paz colombiano.

NOTA PRINCIPAL: Histórico Acuerdo que Abre las Puertas a la Paz de Colombia

El compromiso anunciado por ambos en Cuba prevé la creación de un tribunal especial que juzgue los delitos de más de 50 años de conflicto, un punto que era hasta hoy uno de los obstáculos más grandes de las negociaciones iniciadas hace casi tres años.

Estos son los 10 puntos del Acuerdo de Creación de una Jurisdicción Especial para la Paz:

1. El Gobierno de la República de Colombia y las FARC reafirman su compromiso con los acuerdos logrados hasta la fecha: 'Hacia un Nuevo Campo Colombiano: Reforma Rural Integral', 'Participación política: Apertura democrática para construir la paz' y 'Solución al Problema de las Drogas Ilícitas'.

2. Reafirman su compromiso con una fórmula de Justicia que satisfaga los derechos de las víctimas y contribuya a la construcción de una paz estable y duradera. Con ese propósito estamos construyendo un Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición. En ese marco hemos acordado que se creará una Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y hemos logrado acuerdos importantes en materia de reparación de las víctimas.

3. Hemos acordado crear una Jurisdicción Especial para la Paz, que contará con Salas de Justicia y con un Tribunal para la Paz. Las Salas y el Tribunal estarán integrados principalmente por magistrados colombianos, y contarán con una participación minoritaria de extranjeros que cumplan los más altos requisitos. La función esencial de las Salas y del Tribunal para la Paz es acabar con la impunidad, obtener verdad, contribuir a la reparación de las víctimas y juzgar e imponer sanciones a los responsables de los graves delitos cometidos durante el conflicto armado, particularmente los más graves y representativos, garantizando la no repetición.

4. Terminar con las hostilidades, de acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, el Estado colombiano otorgará la amnistía más amplia posible por delitos políticos y conexos. Una ley de amnistía precisará el alcance de la conexidad. En todo caso no serán objeto de amnistía o indulto las conductas tipificadas en la legislación nacional que se correspondan con los delitos de lesa humanidad, el genocidio y los graves crímenes de guerra, entre otros delitos graves como la toma de rehenes u otra privación grave de la libertad, la tortura, el desplazamiento forzado, la desaparición forzada, las ejecuciones extrajudiciales y la violencia sexual. Estos delitos serán objeto de investigación y enjuiciamiento por parte de la Jurisdicción Especial para la Paz.

5. La Jurisdicción Especial para la Paz tendrá competencia respecto de todos los que de manera directa o indirecta hayan participado en el conflicto armado interno, incluyendo a las FARC y a los agentes del Estado, por los delitos cometidos en el contexto y en razón del conflicto, en especial respecto de los casos más graves y representativos.

6. La Jurisdicción Especial para la Paz contempla dos tipos de procedimientos: uno para quienes reconocen verdad y responsabilidad, y otro para quienes no lo hacen o lo hacen tardíamente. A los primeros se les impondrá una sentencia, fundada en las conductas reconocidas después de haber sido contrastadas las investigaciones de la Fiscalía General de la Nación, las sanciones impuestas por otros órganos del Estado, las sentencias judiciales existentes, así como la información que provean las organizaciones de víctimas y de derechos humanos. Los segundos enfrentarán un juicio contradictorio ante el Tribunal.

7. Las sanciones que imponga el Tribunal tendrán como finalidad esencial satisfacer los derechos de las víctimas y consolidar la paz y deberán tener la mayor función restaurativa y reparadora del daño causado. Para todos aquellos que reconozcan responsabilidades por los delitos competencia del Sistema, la sanción tendrá un componente de restricción de libertades y derechos que garantice el cumplimiento de las funciones reparadoras y restauradoras de las mismas mediante la realización de trabajos, obras y actividades y en general la satisfacción de los derechos de las víctimas. Las sanciones para quienes reconozcan delitos muy graves tendrán un mínimo de duración de cumplimiento de 5 años y un máximo de 8 de restricción efectiva de la libertad, en condiciones especiales. Las personas que hagan dicho reconocimiento de manera tardía ante el Tribunal serán sancionadas con pena de prisión de 5 a 8 años, en condiciones ordinarias. Para tener derecho a la pena alternativa, se requerirá que el beneficiario se comprometa a contribuir con su resocialización a través del trabajo, capacitación o estudio durante el tiempo que permanezca privado de la libertad. Las personas que se nieguen a reconocer su responsabilidad por tales delitos y resulten culpables serán condenadas a pena de prisión hasta de 20 años, en condiciones ordinarias.

8. Para acceder a cualquier tratamiento especial dentro de la Jurisdicción Especial para la Paz es necesario aportar verdad plena, reparar a las víctimas y garantizar la no repetición.

9. En el caso de las FARC, la participación en el sistema integral estará sujeta al abandono de las armas, que deberá comenzar a más tardar a los 60 días luego de la firma del Acuerdo Final.

10. La transformación de las FARC en un movimiento político legal es un objetivo compartido, que contará con todo el apoyo del Gobierno en los términos que se acuerden.

 

FUENTE: El Mundo

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hola@fundamentar.com (Pedro Arrospidegaray) Lecturas Recomendadas Thu, 24 Sep 2015 12:11:28 -0300
Discurso Sobre el Estado de la Unión de Barack Obama 2013 https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/1836-discurso-sobre-el-estado-de-la-union-de-barack-obama-2013 https://fundamentar.com/articulos/lecturas-recomendadas/item/1836-discurso-sobre-el-estado-de-la-union-de-barack-obama-2013 Discurso Sobre el Estado de la Unión de Barack Obama 2013

Consulta el Discurso Sobre el Estado de la Unión del presidente de EEUU

Señor Presidente de la Cámara de Representantes, Señor Vicepresidente, miembros del Congreso, y conciudadanos:

Hace cincuenta y un años, John F. Kennedy declaró ante esta Cámara que "la Constitución no nos convierte en rivales por el poder sino en socios por el progreso. Mi tarea," dijo ese día, "es comunicar el Estado de la Unión, mejorar es la tarea de todos nosotros."

Esta noche, gracias al tesón y la determinación del pueblo americano, podemos informar que ha habido mucho progreso. Después de una década de guerra agotadora, nuestros valientes hombres y mujeres uniformados están regresando a casa. Después de varios años de una penosa recesión, nuestros negocios han creado más de seis millones de nuevos empleos. Compramos más autos americanos que lo que hemos hecho en cinco años, y menos petróleo extranjero que lo que hemos hecho en veinte. Nuestro mercado de la vivienda está sanándo, nuestro mercado de valores está resurgiendo, y los consumidores, los pacientes y los dueños de casas disfrutan de protecciones más fuertes que las que hayan tenido en el pasado.

Juntos, hemos despejado los escombros de la crisis, y podemos decir con una confianza renovada que el estado de nuestra unión es más fuerte.

Pero nos reunimos aquí sabiendo que hay millones de estadounidenses cuyo duro trabajo y dedicación aun no han sido recompensados. Nuestra economía está agregando empleos, pero demasiada gente aun no puede encontrar empleo a tiempo completo. Las utilidades corporativas se han disparado a altos niveles sin precedente y, sin embargo, durante más de una década, los salarios y los ingresos apenas han cedido.

Entonces, es obligación de nuestra generación arrancar nuevamente el verdadero motor del crecimiento económico de los Estados Unidos, que es una clase media próspera y creciente.

Tenemos la tarea por cumplir de restablecer la premisa básica en que se construyó este país; la idea de que, si uno trabaja duro y cumple sus responsabilidades, uno puede salir adelante, independientemente del lugar de donde uno proceda, de la fisonomía que uno tenga, o de a quién uno ame.

Tenemos la tarea por cumplir de cerciorarnos de que este gobierno haga su labor en nombre de los muchos, y no de los pocos; que este fomente la libre empresa, recompense la iniciativa individual, y le abra las puertas de la oportunidad a todo niño en todas partes de esta gran nación.

El pueblo americano no espera que el gobierno solucione todos los problemas. Ellos no esperan que los que estamos en esta sala estemos de acuerdo en todos los asuntos. Sin embargo, ellos sí esperan que pongamos los intereses de la nación por encima del partido. Ellos esperan que forjemos un compromiso razonable donde nos sea posible. Puesto que ellos saben que los Estados Unidos van adelante solo cuando lo hacemos conjuntamente, y que la responsabilidad de mejorar esta unión sigue siendo la tarea de todos nosotros.

Nuestra labor tiene que comenzar tomando ciertas decisiones básicas sobre nuestro presupuesto; decisiones que tendrán un impacto inmenso en la solidez de nuestra recuperación.

Durante estos últimos años, ambos partidos han colaborado para reducir el déficit en más de $2.5 billones, mayormente con recortes de gastos, pero también con aumentos en las tasas de impuestos para el 1 por ciento más rico de los estadounidenses. Por lo tanto, estamos a más de la mitad de camino de alcanzar la meta de $4 billones en la reducción del déficit que dicen los economistas que necesitamos para estabilizar nuestras finanzas.

Ahora tenemos que terminar esta labor. Y la pregunta es la siguiente: ¿cómo?

En 2011, el Congreso aprobó una ley que estipula que, si ambos partidos no podían llegar a un acuerdo sobre un plan para alcanzar nuestra meta del déficit, cerca de un monto de un billón de dólares de recortes al presupuesto entraría automáticamente en vigor este año. Esos recortes súbitos, graves y arbitrarios pondrían en peligro nuestra disponibilidad militar. Devastarían prioridades tales como la educación, la energía, y las investigaciones médicas. Definitivamente desacelerarían nuestra recuperación y nos costarían cientos de miles de empleos. Y por eso es que Demócratas, Republicanos, líderes empresariales y economistas ya han dicho que esos recortes, conocidos aquí en Washington como "el recorte automático", son una idea pésima.

Ahora bien, algunos en este Congreso han propuesto impedir solo los recortes de la defensa haciendo recortes aun mayores a cosas tales como la educación y la capacitación laboral; los beneficios de Medicare y del Seguro Social.

Esa idea es aun peor. Es cierto, el mayor impulsor de nuestra deuda a largo plazo es el costo creciente del cuidado de la salud para una población que envejece. Y aquellos de nosotros a quienes nos importan grandemente los programas tales como Medicare tenemos que aceptar la necesidad de hacer reformas modestas. De no ser así, nuestros programas de jubilación le quitarán a las inversiones que necesitamos para nuestros hijos, y pondrán en peligro la promesa de una jubilación segura para las generaciones futuras.

Sin embargo, no podemos pedirles a las personas de la tercera edad y a las familias trabajadoras que acarreen el peso completo de la reducción del déficit mientras no les pedimos nada más a los más ricos y más poderosos. No podemos fomentar la clase media simplemente pasándole el costo del cuidado de la salud o de los estudios universitarios a las familias que ya enfrentan dificultades, ni tampoco forzando a las comunidades a dejar cesantes a más maestros, policías y bomberos. La mayoría de los estadounidenses, tanto Demócratas, como Republicanos e independientes, entiende que no podemos simplemente hacer recortes para llegar a la prosperidad. Ellos saben que el crecimiento económico generalizado requiere un enfoque equilibrado a la reducción del déficit, con recortes de gastos y con ingresos, y haciendo que todos hagan lo que les corresponde hacer. Y ese es el enfoque que yo les ofrezco esta noche.

Sobre el Medicare, estoy listo para promulgar reformas que lograrán el mismo monto de ahorros en el cuidado de la salud para principios de la próxima década que las reformas propuestas por la comisión bipartidista Simpson-Bowles. Hasta ahora, la Ley de Cuidado de Salud Costeable (Obamacare) está contribuyendo a aminorar el aumento de los costos del cuidado de la salud. Las reformas que yo propongo van más allá de esto. Reduciremos los subsidios de los contribuyentes a las compañías farmacéuticas y les pediremos más a las personas de la tercera edad que cuentan con más recursos. Reduciremos los costos mediante un cambio en la manera en que nuestro gobierno paga por el Medicare, debido a que nuestras facturas médicas no deben basarse en la cantidad de pruebas prescritas ni en los días de ingreso en el hospital sino que deben basarse en la calidad del cuidado recibido por las personas de la tercera edad. Y estoy dispuesto a considerar otras reformas que propongan ambos partidos, siempre que estas no violen la garantía de una jubilación segura. Nuestro gobierno no debe hacer promesas que no podamos cumplir, pero tenemos que mantener las promesas que ya hayamos hecho.

Para llegar a la meta de la reducción del resto de nuestro déficit, debemos hacer lo que han sugerido los líderes de ambos partidos, y ahorrarnos cientos de miles de millones de dólares deshaciéndonos de los vacíos legales y las deducciones para los acaudalados y los que están bien conectados. Después de todo, ¿por qué optaríamos por hacer recortes más severos a los programas de educación y al Medicare simplemente para proteger los beneficios fiscales de intereses especiales? ¿Resulta justo eso? ¿De qué manera promueve eso el crecimiento?

Ahora tenemos nuestra mejor oportunidad para una reforma fiscal integral, de carácter bipartidista, que fomente la creación de trabajos y ayude a reducir el déficit. El pueblo americano merece un código fiscal que ayude a las pequeñas empresas a invertir menos tiempo llenando formularios complicados y más tiempo expandiendo su negocio y contratando gente; un código fiscal que garantice que los multimillonarios que tienen contadores super po no puedan pagar una tasa de impuestos más baja que sus secretarias trabajadoras; un código fiscal que reduzca los incentivos para trasladar empleos al extranjero, y que reduzca las tasas de impuestos para los negocios y empresas manufactureras que creen empleos aquí mismo en los Estados Unidos. Eso es lo que puede representar una reforma del sistema tributario. Eso es lo que podemos lograr juntos.

Estoy consciente de que la reforma tributaria y la reforma de programas de la red social no serán fáciles. La política será difícil para ambas partes. Ninguno de nosotros conseguirá el 100 por ciento de lo que queremos. Pero la alternativa nos costará empleos, perjudicará a nuestra economía, e impondrá dificultades a millones de estadounidenses que trabajan duro. De manera que pongamos a un lado los intereses de los partidos, y colaboremos para aprobar un presupuesto que reemplace los recortes desatinados con ahorros e inversiones sensatos en nuestro futuro. Y hagámoslo sin las políticas arriesgadas carentes de garantía que son estresantes para los consumidores y alarmantes para los inversionistas. La más extraordinaria nación de la Tierra no puede continuar manejando sus negocios dejándonos llevar de una crisis fabricada a otra. Pongámonos de acuerdo, aquí mismo, ahora mismo, en mantener el gobierno del pueblo abierto, pagar nuestras cuentas a tiempo, y defender en todo momento la completa fe y el crédito de los Estados Unidos de América. Ya que el pueblo americano ha laborado muy duro durante demasiado tiempo en la reconstrucción después de una crisis para entonces ver que sus funcionarios electos ocasionen otra.

Ahora bien, la mayoría de nosotros está de acuerdo en que un plan para reducir el déficit tiene que ser parte de nuestra agenda. Pero seamos precisos: la reducción del déficit por sí sola no es un plan económico. Una economía creciente que cree empleos buenos de clase media; esa tiene que ser la Estrella del Norte que guíe nuestros esfuerzos. Cada día debemos hacernos tres preguntas como nación: ¿Cómo podemos atraer más empleos a nuestras costas? ¿Cómo equipamos a nuestra gente de las habilidades necesarias para desempeñar esos empleos? Y, ¿cómo nos cercioramos de que el trabajo duro dé lugar a un medio de vida decente?

Hace año y medio, yo propuse una Ley para Trabajos Estadounidenses que economistas independientes opinaron que crearía más de un millón de nuevos empleos. Le agradezco al último Congreso la aprobación de una parte de esa agenda, y le exhorto a este Congreso a que apruebe el resto. Esta noche, voy a presentar propuestas adicionales que estarán pagas completamente y que cumplen con el marco de referencia del presupuesto al que ya han acordado ambos partidos hace 18 meses. Les repito, nada de lo que propongo esta noche debe aumentar nuestro déficit ni por diez centavos. No es un gobierno más grande lo que necesitamos, sino un gobierno más sensato que establezca prioridades y que invierta en un crecimiento generalizado.

Nuestra primera prioridad es hacer que los Estados Unidos sean un imán para atraer nuevos empleos y manufactura.

Después de eliminar empleos durante más de 10 años, nuestras empresas manufactureras han agregado alrededor de 500,000 empleos durante los últimos tres. Caterpillar está trayendo empleos de vuelta de Japón. Ford está trayendo empleos de vuelta de México. Después de establecer plantas en otros países como China, Intel está abriendo su planta más moderna aquí en casa. Y este año, Apple nuevamente comenzará a fabricar las computadoras Mac aquí en los Estados Unidos.

Hay cosas que podemos hacer, ahora mismo, para acelerar esa tendencia. El año pasado, creamos nuestro primer instituto de innovación en la manufactura en Youngstown, Ohio. Un almacén que había estado cerrado actualmente es la sede de un laboratorio de arte en el que nuevos trabajadores están haciéndose expertos en impresión de 3D que tiene el potencial de revolucionar la manera en que hacemos prácticamente todo. No hay motivo por lo que esto no pueda suceder en otras ciudades y pueblos. Así es que, esta noche, estoy anunciando el lanzamiento de tres más de estos centros de manufactura, en los que los negocios se aliarán con los Departamentos de Defensa y de Energía para convertir regiones dejadas atrás por la globalización en centros globales de empleos y manufactura de alta tecnología. Y le exhorto a este Congreso a que ayude a crear una red de quince de estos centros y así garantizar que la próxima revolución en la manufactura esté Hecha en Estados Unidos.

Si queremos fabricar los mejores productos, también tenemos que invertir en las mejores ideas. Cada dólar que invertimos para correlacionar el genoma humano redituó $140 a nuestra economía. Actualmente, nuestros científicos están correlacionando el cerebro humano para descubrir las respuestas al padecimiento de Alzheimer; desarrollando medicamentos para regenerar los órganos dañados; creando nuevos materiales para que las baterías tengan diez veces más potencia. Ahora no es el momento de aniquilar estas inversiones que crean empleos en ciencias e innovación. Ahora es el momento de llegar a un nivel de investigación y desarrollo nunca visto desde el pináculo de la Carrera Espacial. Y actualmente, ningún área tiene mayor promesa que nuestras inversiones en la energía americana.

Después de años de hablar del asunto, finalmente estamos posicionados para controlar nuestro futuro en materia de energía. Producimos más petróleo en el país que lo que hemos hecho en 15 años. Hemos duplicado la distancia que pueden recorrer nuestros autos con un galón de gasolina, y la cantidad de energía renovable que generamos de fuentes tales como la eólica y la solar, contando con la evidencia de decenas de miles de buenos empleos americanos. Producimos más gas natural que lo que hayamos hecho hasta ahora y, consecuentemente, las facturas de electricidad de casi todos son más bajas. Y, durante los últimos cuatro años, nuestras emisiones de la peligrosa contaminación ocasionada por el carbono que amenaza a nuestro planeta realmente han disminuido.

Pero por el bien de nuestros hijos y de nuestro futuro, tenemos que hacer más para combatir el cambio climático. Es cierto, la realidad es que ningún evento por sí solo establece una tendencia. Pero el hecho es que los 12 años de más calor en la historia todos han ocurrido en los últimos 15. Ahora, las olas de calor, las sequías, los incendios forestales, y las inundaciones son más frecuentes e intensas. Podemos optar por creer que la Supertormenta Sandy, y la sequía más severa en varias décadas, y los peores incendios forestales que hayan experimentado algunos estados fueron simplemente una desafortunada casualidad. O podemos optar por creer en el juicio contundente de la ciencia y tomar medidas antes de que sea demasiado tarde.

La buena noticia es que podemos lograr un progreso significativo sobre este tema al tiempo que impulsamos un crecimiento económico sólido. Exhorto al Congreso a que procure encontrar una solución al cambio climático de carácter bipartidista y basada en el mercado, como en la que John McCain y Joe Lieberman colaboraron hace unos años. Pero si el Congreso no toma medidas pronto para proteger a las generaciones futuras, yo lo haré. Yo le daré instrucciones a mi Gabinete para que formule medidas ejecutivas que podamos tomar, ahora y en el futuro, para reducir la contaminación, preparar a nuestras comunidades para las consecuencias del cambio climático, y agilizar la transición a fuentes de energía más sostenibles.

Hace cuatro años, otros países dominaban el mercado de la energía limpia y los empleos que esto conllevaba. Eso lo hemos comenzado a cambiar. El año pasado, la energía eólica agregó casi la mitad de toda la nueva capacidad de la energía en los Estados Unidos. Así es que generemos aun más. La energía solar se hace menos costosa cada año, así es que logremos reducir los costos aun más. Mientras países como China continúen invirtiendo a todo tren en la energía limpia, también tenemos que hacerlo nosotros.

Mientras tanto, el auge del gas natural nos ha resultado en la producción de energía más limpia y mayor independencia en materia de energía. Por eso es que mi Administración seguirá eliminando más burocracia y agilizará los permisos nuevos de petróleo y gas. Pero también quiero trabajar con este Congreso para fomentar las investigaciones y la tecnología que ayuden a quemar el gas natural con de manera aun más limpia y a proteger nuestro aire y nuestra agua.

De hecho, mucha de esta energía recién descubierta se extrae de los terrenos y las aguas que son propiedad de todos nosotros, es decir, del público. Así es que, esta noche, propongo que usemos algunos de nuestros ingresos de petróleo y gas para financiar un Fideicomiso para la Seguridad de la Energía que impulsará las nuevas investigaciones y tecnología que se requieren para que nuestros autos y camiones puedan prescindir totalmente del petróleo. Si una coalición no afiliada a ningún partido de Directores Ejecutivos y de generales y almirantes jubilados puede respaldar esta idea, nosotros también podemos. Tomemos sus consejos y liberemos a nuestras familias y negocios de las dolorosas subidas de los precios de la gasolina que hemos tolerado durante demasiado tiempo. Esta noche, también estoy presentado una nueva meta para los Estados Unidos: recortemos a la mitad la energía que puedan desperdiciar nuestras casas y nuestros negocios durante los próximos veinte años. Los estados con las mejores ideas para crear empleos y reducir las facturas de energía con la construcción de edificios más eficientes recibirán apoyo federal para ayudarlos a que eso se convierta en realidad.

El sector de la energía en los Estados Unidos es solo una parte de una infraestructura envejecida que necesita reparación. Pregúntenle a cualquier Director Ejecutivo dónde preferiría ubicarse y contratar: en un país con carreteras y puentes en deterioro, o en uno con ferrocarriles y con internet de alta velocidad; escuelas de alta tecnología y redes autoregenerantes de distribución de la electricidad. El Director Ejecutivo de Siemens America, que es una compañía que trajo cientos de nuevos empleos a Carolina del Norte, ha dicho que si optimizamos nuestra infraestructura, ellos traerán incluso más empleos. Y yo sé que ustedes quieren estos proyectos de creación de empleos en sus distritos. Los he visto a todos ustedes en las ceremonias de corte de cinta.

Esta noche, propongo un programa de "Arreglarlo primero" para hacer que la gente trabaje lo antes posible en nuestras reparaciones más urgentes, tales como los cerca de 70,000 puentes con estructuras deficientes a través de todo el país. Y para garantizar que los contribuyentes no tengan que sobrellevar toda la carga, también propongo una Alianza para Reconstruir a los Estados Unidos que atraiga capital privado para optimizar lo que nuestros negocios más necesitan: puertos modernos para transportar nuestra mercancía; tuberías modernas que puedan resistir una tormenta; escuelas modernas como las que merecen nuestros hijos. Demostremos que no hay un lugar mejor para hacer negocios que los Estados Unidos de América. Y comencemos a hacerlo ahora mismo.

Parte de nuestro esfuerzo de reconstrucción también tiene que incluir a nuestro sector de la vivienda. Actualmente, nuestro mercado inmobiliario finalmente se está recuperando del derrumbe de 2007. Los precios de las casas están subiendo al ritmo más acelerado en seis años, las compras de casas han subido cerca de un 50 por ciento, y la construcción se está expandiendo nuevamente.

Sin embargo, incluso con las tasas hipotecarias cerca de su punto más bajo en 50 años, demasiadas familias que tienen buen crédito y que quieren comprar casa están siendo rechazadas. Demasiadas familias que nunca han dejado de hacer un pago y que quieren refinanciar están recibiendo respuestas negativas. Eso no permite que nuestra economía prospere, y tenemos que arreglarlo. Ahora mismo, hay una propuesta de ley en este Congreso que le ofrecería a todo dueño de casa responsable en los Estados Unidos la oportunidad de ahorrarse $3,000 al año con una refinanciación a las tasas de hoy en día. Los Demócratas y los Republicanos lo apoyaron anteriormente. ¿Qué es lo que estamos esperando? Hagan una votación. Envíenme ese proyecto de ley. Ahora mismo, hay regulaciones que se superponen y que impiden que familias jóvenes responsables puedan comprar su primera casa. ¿Qué es lo que nos detiene? Optimicemos el proceso, y contribuyamos al crecimiento de nuestra economía.

Estas iniciativas en la manufactura, la energía, la infraestructura, y la vivienda ayudarán a los empresarios y a las pequeñas empresas a expandirse y crear nuevos empleos. Sin embargo, nada de eso hará diferencia salvo que también equipemos a nuestros habitantes de las habilidades y la capacitación para ocupar esos empleos. Y eso tiene que comenzar a la edad más temprana posible.

Un estudio tras otro indica que, mientras más pronto comience un niño a aprender, mejor rendimiento este tendrá a la larga. Sin embargo, actualmente, menos de 3 de cada 10 niños de cuatro años de edad están inscritos en un programa pre-escolar de alta calidad. La mayoría de los padres de clase media no pueden darse el lujo de pagar varios cientos de dólares a la semana en un pre-escolar privado. Y, para los niños pobres que necesitan la mayor cantidad de ayuda, la falta de acceso a la educación pre-escolar puede ensombrecerlos para el resto de sus vidas.

Esta noche, propongo colaborar con los estados para poner el pre-escolar de alta calidad a la disposición de todo niño en los Estados Unidos. Cada dólar que invertimos en la educación pre-escolar de alta calidad puede ahorrar más de siete dólares más adelante con el mejoramiento de las tasa de graduación, la reducción del embarazo en la adolescencia, e incluso la reducción de la delincuencia violenta. En los estados que hacen una prioridad de la educación de nuestros niños más pequeños, tales como Georgia u Oklahoma, los estudios indican que los estudiantes tienen mayor probabilidad de leer y tener conocimientos de matemáticas a nivel de grado, graduarse de la escuela secundaria, mantener un trabajo, y formar sus propias familias más estables. Así es que hagamos lo que logra resultados, y cerciorémonos de que ninguno de nuestros muchachos comience la carrera de la vida teniendo desventaja. Brindémosle esa oportunidad a nuestros muchachos.

Asegurémonos también de que un diploma de la escuela secundaria abra el camino a un buen trabajo para nuestros hijos. Ahora mismo, países como Alemania se concentran en fomentar la graduación de sus estudiantes de escuela secundaria con el equivalente de un título técnico otorgado por uno de nuestros institutos comunitarios de educación superior, y de esa manera están listos para tomar un empleo. En las escuelas como P-Tech en Brooklyn, los estudiantes se gradúan con un diploma de la secundaria y un título universitario de dos años en sistemas informáticos o en ingeniería, gracias a una colaboración forjada por las escuelas públicas de Nueva York, la City University of New York e IBM.

Necesitamos brindar oportunidades como esta a todos los estudiantes estadounidenses. Hace cuatro años, iniciamos el programa Carrera a la cima, que es un certamen que convenció a casi todos los estados para que prepararan planes de estudios más inteligentes y establecieran normas más estrictas a cambio de aproximadamente el 1% de lo que gastamos en educación cada año. Esta noche voy a anunciar un nuevo reto para rediseñar las escuelas secundarias de Estados Unidos a fin de que puedan equipar mejor a sus graduados para afrontar las exigencias de una economía de alta tecnología. Recompensaremos a las escuelas que establezcan nuevas alianzas con universidades y empresas y que diseñen clases centradas en ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas, que son las habilidades que las empresas de la actualidad están buscando para ocupar sus empleos ahora mismo y en el futuro.

Ahora bien, aún contando con mejores escuelas secundarias, la mayoría de los jóvenes necesitará recibir educación superior. Es un hecho sencillo: mientras mayor nivel educativo logre una persona, más probabilidades tendrá de obtener un empleo y forjarse un camino a la clase media. Sin embargo, hoy mismo los costos astronómicos impiden a muchos jóvenes lograr una educación superior, o los condena a vivir con una carga de deuda insostenible.

Mediante créditos fiscales, subvenciones y mejores préstamos, hemos abaratado el costo de la educación universitaria para millones de estudiantes y sus familias en años recientes. Pero los contribuyentes no pueden seguir subsidiando el elevadísimo costo de la educación superior. Las universidades deben poner de su parte para contener esos costos y tenemos la responsabilidad de comprobar que así lo hagan. Esta noche le pediré al Congreso que cambie la Ley de Educación Superior para que incluya tanto la asequibilidad como el valor educativo a fin de determinar qué recintos de educación superior reciben determinados tipos de asistencia federal. Y, mañana, mi Administración publicará una nueva "tarjeta de puntaje universitario" que tanto los padres como los estudiantes pueden usar para comparar universidades según criterios sencillos: en qué universidad puede el estudiante obtener el mayor beneficio por lo que paga.

A fin de acrecentar nuestra clase media, nuestros ciudadanos deben tener acceso a la educación y la capacitación requeridas por los empleos de la actualidad. Pero también queremos asegurarnos de que Estados Unidos siga siendo el lugar donde todo el que esté dispuesto a trabajar con tesón tendrá la oportunidad de salir adelante.

Nuestra economía cobra mayor fuerza cuando aprovechamos los talentos y el ingenio de inmigrantes esforzados y optimistas. Y ahora mismo, líderes de los sectores empresariales, sindicales, de cumplimiento del orden público y de comunidades religiosas convienen en que ha llegado la hora de aprobar una reforma migratoria integral.

Una reforma verdadera significa contar con una sólida seguridad fronteriza. Podemos aprovechar el progreso ya logrado por mi Administración: hemos desplegado más fuerzas en la frontera sureña que en ningún otro momento de nuestra historia y hemos reducido los cruces ilegales a sus niveles más bajos en 40 años.

Una reforma verdadera significa establecer un camino responsable para ganarse la ciudadanía. Un camino que incluya aprobar una verificación de antecedentes, pagar impuestos y abonar una multa significativa, aprender inglés y ocupar su lugar correspondiente en la cola, detrás de aquellos que están tratando de residir legalmente en el país.

Además, una reforma verdadera significa reparar el sistema de inmigración legal para acortar los períodos de espera, reducir la burocracia y atraer a los empresarios e ingenieros altamente calificados para que nos ayuden a crear empleos y fomentar nuestra economía.

En otras palabras, sabemos lo que hay que hacer. En este mismísimo momento, grupos bipartidistas en ambas cámaras están trabajando diligentemente para redactar un proyecto de ley. Celebro estas gestiones. Pues bien, ¡finalicémolas! Envíenme un proyecto de ley de reforma migratoria integral en los próximos meses y lo voy a promulgar de inmediato.

Pero no podemos detenernos en ese punto. Sabemos que la economía cobra mayor fuerza cuando nuestras esposas, madres e hijas pueden llevar vidas libres de discriminación en el centro de trabajo y libres del temor de sufrir violencia en el hogar. Hoy día, el Senado aprobó la Ley sobre la Violencia contra la Mujer que Joe Biden había redactado en su forma original casi 20 años atrás. Por lo tanto, insto a la Cámara de Representantes a que haga lo mismo. Y pido al Congreso que declare que las mujeres deben ganar un salario equivalente al trabajo que desempeñan y que finalmente apruebe la Ley de Equidad Salarial este año.

Sabemos que nuestra economía está más fuerte cuando podemos recompensar un día honesto de trabajo con un salario honesto pero, actualmente, un trabajador a tiempo completo con un salario mínimo gana $14,500 al año. Incluso con la reducción impositiva implementada, una familia con dos hijos que gane el salario mínimo sigue estando por debajo del nivel de pobreza. Eso no está bien. Es por eso que, desde la última vez que este Congreso aumentó el salario mínimo, diecinueve estados han elegido aumentar el suyo aún más.

Esta noche, declaremos que, en la nación más rica de la Tierra, ninguna persona que trabaje a tiempo completo debe vivir por debajo del nivel de pobreza, y aumentar el salario mínimo federal a $9.00 la hora. Este sencillo paso aumentaría los ingresos de millones de familias trabajadoras. Puede significar la diferencia entre ir a la tienda a comprar comestibles o ir al banco de comida; pagar la renta o ser desalojado; estar escasamente cubriendo gastos en todo momento o finalmente salir adelante. Para los negocios en toda la nación, esto se traduce en clientes con más dinero en sus bolsillos. De hecho, los trabajadores no tienen por qué estar esperando año tras año a que suba el salario mínimo mientras que el salario de los Directores Ejecutivos es el más alto históricamente. Así es que he aquí una idea en la que de hecho estuvimos de acuerdo el Gobernador Romney y yo el año pasado: vamos a vincular el sueldo mínimo al costo de vida para que por fin se convierta en un salario con el cual se pueda vivir.

Esta noche, también debemos reconocer que existen comunidades en este país en donde sin importar que tan duro se trabaje, es virtualmente imposible salir adelante. Pueblos con fábricas que han sido diezmados cuando las plantas empacaron y se fueron. Ineludibles focos de pobreza, en zonas tanto urbanas como rurales, en donde los adultos jóvenes todavía están luchando por encontrar su primer trabajo. Los Estados Unidos no es un lugar donde nuestro destino debe definirse según el lugar o las circunstancias en que nacemos. Es por eso que necesitamos edificar nuevas escaleras de oportunidad hacia la clase media para todos aquellos que estén dispuestos a escalarlas.

Ofrezcamos incentivos a aquellas empresas que contraten a estadounidenses que cuenten con las capacidades para llenar esa vacante de trabajo, pero que han estado tanto tiempo sin trabajo que nadie les da una oportunidad. Pongamos a la gente a trabajar reconstruyendo las casas vacantes en los vecindarios decadentes. Además este año mi Administración empezará a formar alianzas con 20 de los pueblos más adversamente afectados en los Estados Unidos para levantar a estas comunidades. Colaboraremos con líderes locales para enfocar los recursos en la seguridad pública, la educación y la vivienda. Daremos créditos tributarios a aquellos negocios que contratan e inviertan. Y nos concentraremos en el fortalecimiento de las familias al eliminar los elementos financieros de disuasión al matrimonio para las parejas de bajos ingresos y hacer más para fomentar la paternidad, ya que lo que hace hombre a alguien no es la habilidad de concebir un hijo, sino tener la valentía de criarlo.

Familias más fuertes. Comunidades más fuertes. Estados Unidos más fuertes. Este tipo de prosperidad, que es amplia, compartida y edificada sobre una próspera clase media, ha sido siempre la fuente de nuestro progreso en este país. Y también es la base de nuestro poder e influencia a nivel mundial.

Esta noche, nos mantenemos unidos para aclamar a las tropas y los civiles que se sacrifican a diario para protegernos. Es debido a ellos que podemos decir con confianza que los Estados Unidos terminará su misión en Afganistán, y logrará nuestro objetivo de derrotar el núcleo de Al Qaeda. Ya hemos traído a casa a 33,000 de nuestros valientes hombres y mujeres del servicio militar. En la primavera, nuestras fuerzas se desplazarán a un papel de apoyo, mientras que las fuerzas de seguridad de Afganistán asumirán el liderazgo. Esta noche, puedo anunciar que durante el próximo año, otras 34,000 tropas estadounidenses en Afganistán regresarán a casa. Esa reducción continuará. Y nuestra guerra en Afganistán terminará a finales del año que viene.

Más allá de 2014, perdurará el compromiso de los Estados Unidos a lograr un Afganistán unificado y soberano, pero la naturaleza de nuestro compromiso cambiará. Estamos negociando un acuerdo con el gobierno afgano y nos estamos enfocando en dos misiones: capacitar y equipar a las fuerzas afganas para que el país no caiga de nuevo en un caos, y esfuerzos antiterroristas que nos permitan perseguir a los restos de Al Qaeda y sus afiliados.

Hoy, la organización que nos atacó el 11 de septiembre es una sombra de lo que era. Han surgido diferentes grupos extremistas y afiliados de Al Qaeda, desde la Península Arábiga hasta África. La amenaza que representan dichos grupos está evolucionando. Pero para hacerle frente a esta amenaza no necesitamos mandar a miles de nuestros hijos e hijas al extranjero ni ocupar otras naciones. En lugar de eso tenemos que ayudar a países como Yemen, Libia y Somalia para que puedan ocuparse de su propia seguridad, y ayudar a los aliados que pelean contra los terroristas, como lo hemos hecho en Mali. Y, cuando sea necesario y usando un amplio rango de capacidades, continuaremos tomando acciones directas contra aquellos terroristas que representan la amenaza más seria contra los estadounidenses.

Al hacerlo, debemos valernos de nuestros valores en la lucha. Es por eso que mi Administración se ha esforzado incansablemente para forjar un marco jurídico y político duradero que guíe nuestras operaciones antiterroristas, y a lo largo de este gobierno hemos mantenido al Congreso plenamente informado de nuestros esfuerzos. Pero yo reconozco que, en nuestra democracia, nadie debe simplemente llegar y aceptar mi palabra de que estamos haciendo las cosas correctamente. Así que, en los meses venideros, seguiré trabajando con el Congreso para garantizar no sólo que nuestra selección de objetivos, detención y enjuiciamiento de terroristas se mantenga consistente con nuestras leyes y sistema de controles y contrapesos, sino que nuestros esfuerzos sean aún más transparentes ante el pueblo americano y el mundo.

Por supuesto que nuestros retos no terminan con Al Qaeda. Estados Unidos seguirá liderando los esfuerzos para prevenir la propagación de las armas más peligrosas en el mundo. El régimen en Corea del Norte debe comprender que sólo logrará seguridad y prosperidad cumpliendo con sus obligaciones internacionales. Los actos de provocación como el que vimos anoche sólo resultarán en un mayor aislamiento, ya que permaneceremos firmes en respaldo de nuestros aliados, fortaleceremos nuestras propias defensas de misiles, y estaremos a la cabeza del esfuerzo mundial por tomar acción firme en respuesta a estas amenazas.

Asimismo, los líderes de Irán tienen que reconocer que este es el momento para una solución diplomática, porque hay una coalición unida exigiendo que ellos cumplan con sus obligaciones, y haremos lo que sea necesario para impedir que obtengan un arma nuclear. También entablaremos conversaciones con Rusia para buscar mayores reducciones en nuestros arsenales nucleares, y seguiremos siendo líderes en el esfuerzo global de proteger materiales nucleares que pudieran caer en las manos equivocadas, puesto que nuestra capacidad para influir sobre otros depende de nuestra voluntad de liderar.

Estados Unidos también debe hacerle frente a la amenaza real y creciente de ataques cibernéticos. Sabemos que los piratas informáticos se roban las identidades de personas e infiltran correos electrónicos privados. Sabemos que empresas extranjeras sustraen nuestros secretos corporativos. Y nuestros enemigos buscan la capacidad de sabotear nuestra red de energía eléctrica, nuestras instituciones financieras, y nuestros sistemas de control del tráfico aéreo. No podemos mirar hacia atrás en años venideros y preguntarnos por qué no hicimos nada ante las serias amenazas a nuestra seguridad y nuestra economía.

Es por eso que hoy, más temprano, firmé un nuevo decreto ejecutivo que fortalecerá nuestras defensas cibernéticas aumentando el intercambio de información y desarrollando normas que protejan nuestra seguridad nacional, nuestros empleos, y nuestra privacidad. Ahora bien, el Congreso también debe actuar, aprobando las leyes que otorguen a nuestro gobierno una mayor capacidad para proteger nuestras redes y disuadir los ataques.

Aún mientras protegemos a nuestro pueblo, debemos recordar que el mundo de hoy presenta no solo peligros, sino también oportunidades. Para elevar las exportaciones estadounidenses, respaldar los empleos norteamericanos, y lograr igualdad de oportunidades en los mercados en crecimiento de Asia, tenemos la intención de completar las negociaciones para una Alianza Transpacífica. Y, esta noche, estoy anunciando que iniciaremos conversaciones para una Alianza Transatlántica de Comercio e Inversión amplia con la Unión Europea, porque el comercio que sea libre y justo a través del Atlántico sustenta millones de empleos americanos bien remunerados.

También sabemos que el progreso en las partes empobrecidas de nuestro mundo nos enriquece a todos. En muchos lugares, la gente vive con poco más de un dólar al día. Así que los Estados Unidos unirá fuerzas con nuestros aliados para erradicar esa pobreza extrema en las próximas dos décadas: conectando a más personas a la economía global y fomentando la participación de las mujeres; dándole a nuestros jóvenes y a nuestras mentes más brillantes nuevas oportunidades para servir; ayudando a las comunidades a poder alimentarse, obtener energía, y educarse a sí mismos; salvando a los niños del mundo de muertes prevenibles; y haciendo realidad la promesa de una generación libre del SIDA.

Por sobre todo, Estados Unidos tiene que seguir siendo una fuente de inspiración a todos los que buscan la libertad durante este periodo de cambios históricos. Yo pude observar el poder de la esperanza el año pasado en Rangún, cuando Aung San Suu Kyi le dio la bienvenida a un presidente norteamericano a un hogar donde ella había estado encarcelada por años; donde miles de birmanos salieron a las calles, ondeando banderas estadounidenses, incluyendo a un hombre que dijo, "en Estados Unidos hay justicia y leyes. Yo quiero que nuestro país sea así".

En defensa de la libertad, seguiremos siendo el ancla de sólidas alianzas desde las Américas hasta África; de Europa hasta Asia. En el Oriente Medio, apoyaremos a los ciudadanos a medida que estos exijan sus derechos universales, y apoyaremos transiciones estables a la democracia. El proceso será engorroso, y no podemos atrevernos a pensar que vamos a poder dictar el curso de cambios a ocurrir en países como Egipto; pero podemos insistir, e insistiremos, en que se respeten los derechos fundamentales de todas las personas. Mantendremos la presión sobre el régimen sirio que ha asesinado a su propio pueblo, y respaldaremos a los líderes de la oposición que respeten los derechos de todos los sirios. Y estaremos firmemente con Israel en la búsqueda de la seguridad y una paz duradera. Esos son los mensajes que llevaré cuando viaje al Medio Oriente el próximo mes.

Todo este trabajo depende del valor y de los sacrificios de aquellos que sirven en lugares peligrosos, exponiéndose a grandes riesgos a su persona: nuestros diplomáticos, nuestros agentes de inteligencia y los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Mientras yo sea Comandante en Jefe, haremos todo cuanto sea necesario para proteger a aquellos que sirven a su país en el exterior y mantendremos la mejor fuerza militar del mundo. Invertiremos en nuevas capacidades, aun mientras reducimos los gastos excesivos y gastos de tiempo de guerra. Aseguraremos el tratamiento parejo de todos los miembros de las fuerzas armadas y beneficios parejos para sus familias, tanto homosexuales como heterosexuales. Contaremos con el valor y las habilidades de nuestras hermanas e hijas, porque las mujeres han probado bajo fuego enemigo que están preparadas para el combate. Cumpliremos la palabra dada a nuestros veteranos, invirtiendo en una atención médica de talla mundial, incluida la atención en salud mental, para nuestros guerreros heridos; apoyando a nuestras familias militares y dándoles a nuestros veteranos los beneficios, la educación y las oportunidades de trabajo que tienen merecidos. Y quiero agradecer a mi esposa Michelle y a la Dra. Jill Biden su continuada dedicación para servir a nuestras familias militares de la misma manera que estas nos sirven a nosotros.

Pero defender nuestra libertad no es una obligación solo para nuestras fuerzas armadas. Todos debemos poner de nuestra parte para asegurar que los derechos que nos fueron dotados por Dios sean protegidos aquí en nuestro país. Esto incluye nuestro derecho más fundamental como ciudadanos: el derecho a votar. Cuando haya estadounidenses, independientemente de donde vivan y de a qué partido pertenezcan, a quienes se les prive de ese derecho simplemente porque no puedan esperar cinco, seis, siete horas solo para dar su voto, estamos traicionando nuestros ideales. Es por eso que, esta noche, anuncio una comisión sin afiliación de partido para mejorar la experiencia de votar en Estados Unidos. Y les estoy solicitando a dos expertos con muchos años en este campo, que sirvieron recientemente como los principales abogados de mi campaña y de la campaña del Gobernador Romney, que la lideren. Vamos a corregir esto. El pueblo estadounidense lo exige. Y también lo exige nuestra democracia.

Por supuesto que lo que he dicho esta noche importa poco si no unimos fuerzas para proteger a nuestro más apreciado recurso, que son nuestros niños.

Han pasado dos meses desde Newtown. Sé que esta no es la primera vez que este país ha sostenido un debate sobre la manera de reducir la violencia armada. Pero esta vez es diferente. La abrumadora mayoría de los estadounidenses, aquellos que creen en la 2ª Enmienda, ha unido fuerzas en torno a una reforma de sentido común, como las investigaciones de antecedentes que harán que sea más difícil para los criminales obtener un arma. Senadores de ambos partidos están colaborando en la redacción de nuevas leyes severas para evitar que alguien compre armas para su reventa a los criminales. Los jefes de policía están pidiendo nuestra ayuda para eliminar de nuestras calles las armas de guerra y los cargadores masivos de municiones, porque están cansados de que se les supere en cantidad y potencia de armas.

Cada una de estas propuestas merece una votación en el Congreso. Si usted quiere votar que no, esa es su elección. Pero estas propuestas merecen un voto. Porque en los dos meses desde Newtown, más de un millar de cumpleaños, graduaciones y aniversarios nos han sido robados de nuestras vidas por la bala de un arma de fuego.

Entre los que perdimos se encontraba una joven llamada Hadiya Pendleton. Tenía 15 años de edad. Le encantaban las galleticas Fig Newtons y ponerse brillo de labios. Era batonista. Ella era tan buena con sus amigos que todos las consideraban su mejor amiga. Hace sólo tres semanas, estuvo aquí, en Washington, con sus compañeros de clase, actuando para su país en mi toma de posesión. Y una semana después murió a consecuencia de un disparo en un parque de Chicago después de salir de la escuela, a tan solo una milla de distancia de mi casa.

Los padres de Hadiya, Nate y Cleo, se encuentran en esta sala esta noche, junto con más de dos docenas de estadounidenses cuyas vidas fueron destrozadas por la violencia con armas de fuego. Ellos merecen un voto.

Gabby Giffords merece un voto.

Las familias de Newtown merecen un voto.

Las familias de Aurora merecen un voto.

Las familias de Oak Creek, Tucson, Blacksburg y de un sinnúmero de otras comunidades desgarradas por la violencia armada todas merecen un simple voto.

Nuestras acciones no evitarán todo acto de violencia sin sentido en este país. En efecto, ninguna ley, ninguna iniciativa, ningún acto administrativo resolverán perfectamente todos los problemas que he delineado esta noche. Pero nunca se nos puso en esta Tierra para ser perfectos. Se nos puso en esta Tierra para hacer la diferencia que podamos, proteger a esta nación, ampliar las oportunidades y defender nuestros ideales mediante la ardua labor, a menudo frustrante, pero totalmente necesaria del autogobierno.

Se nos puso en esta Tierra para cuidar de nuestros conciudadanos estadounidenses de la misma manera que ellos se cuidan entre sí todos los días, por lo general sin fanfarria, en todo el país. Debemos seguir su ejemplo.

Debemos seguir el ejemplo de una enfermera de la ciudad de Nueva York llamada Menchu Sánchez. Cuando debido al huracán Sandy se cortó la luz en el hospital donde trabaja, no pensó en qué le habría ocurrido a su vivienda sino en los preciados veinte recién nacidos que tenía a su cuidado y el plan de rescate que ideó para mantenerlos a salvo.

Debemos seguir el ejemplo de una mujer del Norte de Miami llamada Desiline Victor. Cuando llegó al centro de votación que le correspondía, se le dijo que la espera para votar podría ser de seis horas. Y a medida que pasaba el tiempo, su preocupación no era su cuerpo cansado ni su dolor de pies, sino si las personas como ella llegarían a expresar su voluntad. Hora tras hora, una multitud de personas permanecieron en la cola para que ella se sintiera apoyada. Porque Desiline tiene 102 años de edad. Y estas personas estallaron en aplausos cuando ella por fin se puso una etiqueta que decía "Ya voté".

Debemos seguir el ejemplo de un agente de policía llamado Brian Murphy. Cuando un hombre armado abrió fuego contra un templo sij en Wisconsin, y Brian fue el primero en llegar, él no tuvo en cuenta su propia seguridad. Él luchó contra el hombre hasta que llegó más ayuda, y ordenó a sus compañeros agentes que protegieran la seguridad de los estadounidenses que se encontraban en el interior del templo, incluso mientras yacía sangrando en el suelo por las doce heridas de bala recibidas.

Cuando se le preguntó cómo pudo hacerlo, Brian respondió: "Es que así somos".

Es que así somos.

Podemos hacer trabajos diferentes, y usar uniformes diferentes, y tener puntos de vista diferentes a la persona a nuestro lado. Pero como estadounidenses, todos compartimos con orgullo nuestro título:

Somos ciudadanos. Es una palabra que no se limita a describir nuestra nacionalidad o situación legal. Ella describe la forma que somos. Describe aquello en lo que creemos. Capta la idea persistente de que este país solo funciona cuando aceptamos ciertas obligaciones mutuas y con las generaciones futuras; que nuestros derechos se funden con los derechos de los demás y que, ya bien adentrados en nuestro tercer siglo como nación, sigue siendo la tarea de todos nosotros, como ciudadanos de estos Estados Unidos, ser los autores del siguiente gran capítulo de nuestra historia americana.

Gracias, que Dios los bendiga y que Dios bendiga a los Estados Unidos de América. 

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hola@fundamentar.com (Fabián Vidoletti) Lecturas Recomendadas Wed, 13 Feb 2013 17:06:38 -0300