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Fundamentar - Artículos https://fundamentar.com Sun, 16 Jun 2024 21:09:24 -0300 Joomla! - Open Source Content Management es-es Récord https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6783-record https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6783-record Récord

"Adelante radicales,
adelante sin cesar.
Viva Hipólito Irigoyen,
y el partido radical…"

Marcha de la Unión Cívica Radical

Histórico. Inapelable. Con evidente proyección nacional. Aún resuenan los ecos de la fiesta en Parque Norte donde la oposición santafesina se dio el enorme gusto de celebrar un retorno al poder que algunos comenzaron a imaginar allá por mediados de 2019, cuando Omar Perotti supo transformarse en el dirigente que reinstalaba al peronismo en la Casa Gris y que da por cerrado, por lo menos por los próximos cuatro años, el escenario de tercios que desde hacía tres elecciones había configurado el mapa político de la provincia.

El récord que supone traspasar el millón de votos ya tiene la suficiente potencia como para llamar la atención del sistema político nacional. Pero además, el triunfo de Maximiliano Pullaro viene acompañado de haber alcanzado la mayoría en ambas cámaras y en las ciudades más importantes de la provincia.

Hay tres retornos. El de la dirigencia socialista, que ve prevalecer aquellos acuerdos de comienzo de año, que propiciaron inicialmente una fractura que aparecía como definitiva y no fue tal; el del protagonismo como cabeza de león de la Unión Cívica Radical, que vuelve al poder provincial luego seis décadas y el de un peronismo derrotado que deberá barajar y dar de nuevo rápidamente, para no comenzar un proceso de atomización siempre factible cuando priman los egoísmos exculpatorios.

Si algunos pretenden suponer que las territorialidades ya no juegan en política, y que todo puede reducirse al conocimiento del candidato, bien viene el ejemplo santafesino para relativizar esa idea. Pullaro conoce la provincia. La recorrió, primero en su rol de funcionario a cargo del ministerio de Seguridad, luego como diputado provincial y finalmente como candidato, condición que fue definida con mucha anticipación. Hay, tal vez, cinco razones que explican su éxito político de las últimas horas.

Validación: el electorado no peronista y anti peronista aceptó de buen grado el acuerdo entre dirigentes que, si uno presta atención a los recorridos personales y a las propuestas ideológicas que las han sostenido, poco tienen que ver entre sí. No deja de ser llamativo que mientras el socialismo ha reivindicado la salud y la educación pública, el acuerdo político haya llegado de la mano de otros dirigentes que ven al mercado como la razón de ser de toda acción social que se precie. Los números son claros y algo pudo verse en las últimas PASO: en las generales de 2019, la suma de votos del Frente Progresista Cívico y Social y el PRO orillaba 1.016.000 votos, número más que suficiente para ganar cualquier disputa electoral que se precie. El escrutinio provisorio del día domingo le otorgó a Unidos Para Cambiar Santa Fe, la friolera de 1.023.000 votos. Más ajustado, imposible.

Gestión meritoria: ante el escenario de violencia vivida en ciudades como Rosario durante la gestión Perotti, el ahora gobernador electo supo mostrar como un mérito lo que había sido su gestión en el área. Poco importaron las denuncias judiciales de antaño, los audios que mostraban una connivencia obscena con ciertas prácticas de dudosa legalidad, su vinculación con funcionarios policiales cercanos al narco (y condenados) y las propias denuncias públicas efectuadas en el marco de la campaña electoral por su adversaria en la interna, Carolina Losada. Si Omar Perotti había anunciado la “Paz y Orden” como slogan de campaña 2019, era porque existía una demanda social en aquel entonces y Pullaro era el máximo referente apuntado.

“Cómo estará la cañada, que la chancha la cruza al trote”. Durante el debate, el ex ministro mostró comparativamente la cantidad muertos en Rosario producto de la violencia, y pareció reflejar una mejor calidad de vida para los habitantes de la región. Siguiente pregunta.

https://twitter.com/maxipullaro/status/1701319796040532225

Gestión peronista deficiente. Luego de casi cuatro años de gestión el actual oficialismo sólo pudo mostrar el cumplimiento de la promesa del Boleto Gratuito y de Billetera Santa Fe como ideas fuerza de campaña. Es inexorablemente cierto que la pandemia condicionó de buen grado a todas las gestiones, pero, de alguna manera, en 2023 el Covid es un mal recuerdo de tiempos idos. Si bien es real que la legislatura con su mayoría opositora en diputados y los vaivenes en la relación con el Senado, condicionaron mucha de la legislación que se proponía (la ley de Seguridad es un buen ejemplo), la sociedad pareció demandar una mayor originalidad a la hora de enfrentar la gestión. No alcanzaba con mostrar si Santa Fe era la provincia que más rápido crecía o si creaba más puestos de trabajo. Hubo una distancia entre la gestión y la población que nunca pareció resolverse positivamente.

Liderazgo ineficaz. Perotti ha sido intendente de Rafaela, ministro de gestiones provinciales y legislador nacional, tanto en el rol de diputado como de senador. Es un hombre de inocultable experiencia que siempre fue acompañado por el voto popular, pero su carrera se cimentó desde un excesivo “perottismo”, que poco tenía que ver con lo que el peronismo de este tiempo demandaba. Equipo que gana no se toca, dice una de las tantas máximas no escritas del fútbol y por lo tanto, el estilo que tanto éxito le reportó no sería modificado porque la realidad, de acuerdo a diversas interpretaciones, así pudiera demandarlo. Siempre privilegió una conducción política donde no había una contención cercana sobre las segundas y terceras líneas, lo cual llegó a su extremo en la campaña electoral donde siempre pareció interesado, vía la mentada boleta única, en cuidar la quintita propia para ganar el primer lugar en la lista de diputados. Optó por una disputa en sordina e inútil con su candidato a gobernador, con quien había sellado un acuerdo y terminó obteniendo 80.000 votos menos que éste, llegando, finalmente, a un lugar de muy dudosa relevancia como diputado provincial.

Clima de época. Esta razón tal vez sea la de mayor necesidad de confirmación en el futuro próximo, pero no deja de ser evidente que el peronismo no las tiene consigo en las distintas elecciones provinciales que se han desarrollado hasta el momento. Yendo un poco más allá en el análisis, la irrupción a nivel nacional de un personaje como Javier Milei, complejiza aún más un escenario donde este electoral 2023 ha confirmado como nunca que las elecciones provinciales y nacionales, poco tienen que ver entre sí.

El triunfo ha sido arrollador. Resuenan las estrofas de la marcha radical cantadas a pulmón, reaparecen las boinas y las banderas rojas y blancas le dan el marco a la fiesta. Es un revival de tiempos antiguos. El vitoreo sobre la figura de Raúl Alfonsín, quien siempre tuvo claro que el límite era la derecha recalcitrante que se había institucionalizado en el PRO, parece remontarnos a la década del 80’ donde la sola invocación de su nombre, suponía la referenciación en un sistema de ideas muy diferentes. Quien levante la mirada sobre el escenario, notará que también lo habitan personajes de la talla de José Luis Espert, Patricia Bullrich o Emilio Monzó, y la distancia parecerá  irreductible. Todo un desafío para el gobernador electo: administrar semejantes diferencias políticas.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Opinión Tue, 12 Sep 2023 11:12:54 -0300
El día después https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6774-el-dia-despues https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6774-el-dia-despues “El día después” (1894-1895), Edvard Munch

La contundencia del resultado electoral en la provincia de Santa Fe, a manos de la oposición encabezada (ahora sí) por Maximiliano Pullaro, permite suponer a algunos, que la suerte ya está echada y que en la jornada del próximo 10 de diciembre, Omar Perotti le terminará colocando la banda y entregando los atributos de mando al ex ministro de Seguridad de la gestión de Miguel Lifschitz. Pero no son pocos, triunfadores incluidos, los que dan por hecho que el escenario no está del todo cerrado ni mucho menos, y si bien el justicialismo en su conjunto no la tiene nada fácil (algo de eso dejó entrever Marcelo Lewandowski en la noche del domingo), nunca debe pensarse un resultado como inmodificable, ya que en el devenir de un proceso electoral que dura no menos de cuatro meses existen una variedad de factores que pueden modificar comportamientos del votante: menor ausentismo, la posible incidencia del escenario electoral nacional, los diversos diseños de campaña y el comportamiento general de las distintas fuerzas políticas, pueden resultar razones que muevan el péndulo en un sentido u en otro. Recorrido por la semana posterior al batacazo amarillo, o mejor dicho rojo y blanco, donde nadie parece tomarse vacaciones. Pasen y vean. Están todos y todas invitadas.

Las razones que explican los resultados del domingo 16 para el caso de la provincia de Santa Fe pueden ser variadas. Para ésta columna preferimos centrarnos en las tres que pueden resultar más evidentes, mientras que para el detalle de los números mostramos este bonus track semanal de Fundamentar.

La primera refiere al desgaste de la gestión encabezada por Omar Perotti. Si bien algún perottista convencido podrá remarcar que el actual gobernador fue el dirigente más votado en la categoría de diputados en la que participó, no es menos cierto que la pérdida de votos producida a lo largo y ancho de la provincia es harto evidente. Por poner sólo el ejemplo de Rosario y a los fines de medir el desgaste de su figura política: si en 2019 en la elección general para el departamento Rosario alcanzó el excelente número de 210.000 votos, cuatro años después apenas roza los 63.000.

La cuestión de la inseguridad ha hecho mella en su imagen: el slogan “paz y orden” poco tuvo que ver con una realidad que terminó imponiendo cuatro cambios de ministros, con perfiles absolutamente disímiles entre sí, varios más de jefes policiales y con el consiguiente sentimiento de desamparo en los barrios más vulnerables de la ciudad más importante de la provincia, cuando los asesinatos se cometen en plena vía pública, con la complicidad de la noche.

Para esta elección, poco ha importado la solvencia de las cuentas públicas, de que Santa Fe haya liderado a nivel nacional el crecimiento económico post pandemia y que se hayan cumplido algunas promesas de campaña como la del Boleto Educativo Gratuito. El malestar, evidente, se hizo notar a lo largo y ancho de la provincia, con el ejemplo de una amplia derrota para la categoría de gobernador y una llamativa paridad para el cargo de diputados en el propio departamento Castellanos, terruño y bastión histórico de Perotti.

https://twitter.com/omarperotti/status/1680784486953263106

La segunda razón refiere a la potencia que alcanzó la interna en Unión para Cambiar Santa Fe (UPCSF), fundamentalmente en la centralidad de la disputa de origen radical entre el diputado provincial Pullaro y la senadora nacional Carolina Losada: si no se habían entendido del todo las razones del porqué la ex periodista arrancó la campaña con los tapones de punta, acusando a su adversario de tener vínculos con el narcotráfico, la contundencia de los números de la interna confirman que desde el comienzo comenzó la carrera desde atrás y con varios cuerpos de distancia. El tiempo transcurrido tampoco le brindó la suficiente templanza como para sobrellevar, públicamente, la estrepitosa derrota. En su rápida aceptación del triunfo de Pullaro, en la noche del domingo, Losada apareció desbordada por la situación y articulando un discurso político confuso. Para colmo de males, nadie cuidó su imagen, ya que luego de enfrentar los micrófonos decidió salir por el medio de un despoblado salón Metropolitano que mostraba, de manera definitiva, su profunda orfandad. Por las dudas, su referente nacional, Patricia “Mascherano” Bullrich, quedó entre bambalinas.

El ganador, por su parte, celebró a su modo. Con un discurso sin estridencias, sin dejar de tener en cuenta que, como en una semifinal de un mundial, aquí no se ganó nada, trató de evitar declaraciones que lo alejen de su principal objetivo de los próximos cincuenta días: fidelizar la totalidad del voto de UPCSF, con socialistas incluidos.

Indudablemente el ex ministro de Seguridad fue efectivo en la comunicación política, haciendo eje en la situación de violencia que se vive en las dos grandes ciudades de la provincia, especialmente en Rosario. Es tan grande el deterioro de este tiempo, que la cifra de 1400 muertos que había alcanzado la ex segunda ciudad del país para el período 2015 – 2019, parece una buena noticia en sí misma.

La tercera razón, algo más difusa y que podrá confirmarse en unas pocas semanas más cuando se produzcan las PASO a nivel nacional, es el clima político que se vive en la franja central del país, donde todo parece indicar que la imagen del mapa argentino, emulando la camiseta xeneise, donde en el norte y el sur predomina el peronismo y en el medio el amarillo de Juntos por el Cambio, podría repetirse. Pero por ahora, esto no parece más que una elucubración que será confirmada o desechada en escasas tres semanas.

Una gran pregunta para lo que viene en Santa Fe, refiere a si la campaña se nacionalizará o quedará circunscripta a los vaivenes provinciales. De alguna forma, en cuanto a las conveniencias de los actores, sería algo así como replicar la pregunta de qué fue primero, si el huevo o la gallina. En este ítem, no fue casual la presencia de Horacio Rodríguez Larreta, Gerardo Morales y Martín Losteau en los festejos del comando de campaña del hombre nacido en Hughes; como así tampoco le renovada visita del actual jefe de gobierno porteño a la ciudad de Rosario, el día jueves, para presentar su plan de seguridad con Pullaro a su izquierda.

https://twitter.com/maxipullaro/status/1682042479376498689

¿Quién necesita de quién? En el sistema político argentino, en el transcurso de los años electorales, siempre surge la duda en qué medida una elección provincial puede quedar condicionada por el marco nacional. Indudablemente, Rodríguez Larreta necesita de Pullaro y no al revés. Y es por ello que, hasta tanto no tengamos el resultado de las PASO nacional confirmado, el gran protagonista de la última noche dominguera, será muy cuidadoso de plantear diferencias profundas en la interna de Juntos por el Cambio. Si a este analista lo apuraran con una apuesta, se decidiría por imaginar que para los intereses de UPCSF, el perfil de la elección de cara al 10 de setiembre, no pasará los límites de la bota.

De todas formas, en los dos grandes frentes provinciales, ha prevalecido la idea de unidad. A lo ya comentado en la oposición, debe sumarse la convocatoria del día viernes en  el salón Metropolitano de Rosario, que tuvo foto incluida con la conducción de los 15 partidos que integran la coalición y con la seguridad de contar con algo de tiempo a favor, situación absolutamente inversa en Juntos Avancemos.

En el frente conducido por el peronismo aparecieron dos señales de que no hay tiempo para perder, con la consiguiente duda de cara al futuro inmediato. La primera se produjo el mismísimo lunes en la ciudad de Santa Fe, en la sede del Partido Justicialista donde se encontraron los cuatro precandidatos a gobernador (con sus respectivas compañeras de fórmula) con el patrocinio del presidente del partido, Ricardo Olivera.

https://twitter.com/PJ_SantaFe/status/1681343647009193990

En el pos cónclave apareció una segunda señal que el venadense decidió blanquear como una duda no menor: en qué medida, corregidos los errores que reconoció el anfitrión, el conjunto del movimiento, a lo largo y ancho de la provincia se comprometerá con una militancia que le ponga otra impronta al proceso electoral santafesino. Con boleta única y escenario previo de derrota, no suelen ser pocos los dirigentes regionales que terminan siendo renuentes a militar más allá de sus propios intereses que refieren al pago chico. Mientras que para el frente de frentes la unidad es el mensaje, para el peronismo es una necesidad.

Pero si el claro triunfador del domingo venía dulce con los números que le dieron la victoria, no menos a gusto se debe haber sentido una vez que se conoció el fallo (dividido) en primera instancia, que favoreció a los policías que estuvieron involucrados en la detención, desaparición y posterior muerte de Franco Casco.

La decisión judicial, que deja una dolorosa sensación de impunidad (¿Casco habrá decidido solo tirarse maniatado al río?), sirvió para que unos cuantos alcahuetes del poder de aquel entonces (mediáticos y políticos) se ufanaran del mismo, sin conocer los fundamentos y sin tener en cuenta, por ejemplo, el fallo en minoría del presidente del tribunal, Dr. Omar Paulucci. Olvidan, estos mequetrefes de ocasión, que si algo le sobra a los sectores que han peleado por la Memoria, la Verdad y la Justicia en la Argentina, es templanza para alcanzar esos objetivos. Seguramente habrá apelación. Y la sentencia por ahora no es firme. En ese sentido, no dejó de preocupar las declaraciones de Pullaro defendiendo al conjunto de policías que fueron absueltos.

La pregunta huelga por sí misma: ¿será una señal de los tiempos que vienen? Quien lo sabe, por ahora queda no bajar la guardia. Ni siquiera en el día después.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez

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hola@fundamentar.com (Miguel Gómez (*)) Opinión Sun, 23 Jul 2023 13:18:04 -0300
Vendaval Para Cambiar https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6773-vendaval-para-cambiar https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6773-vendaval-para-cambiar Vendaval Para Cambiar

Las elecciones PASO en Santa Fe ya sucedieron y dejaron, como cada domingo electoral, múltiples variables de ser analizadas. Lo más evidente, por la contundencia de los números de la interna de Unidos para Cambiar Santa Fe (los cuales pueden ser proyectados al escenario de las generales), es el triunfo del ex ministro de Seguridad de la provincia y actual diputado Maximiliano Pullaro y que, como se suponía de antemano, el escenario electoral de tercios es historia. Pero también existen otros datos que no pueden dejar de ser puestos bajo la lupa del análisis para magnificar lo sucedido el día domingo. Primera aproximación descriptiva de una jornada con un evidente impacto político. Como siempre, pasen y vean.

Antes del comienzo, un par de aclaraciones metodológicas de rigor. La primera refiere a que al analizar las PASO 2023, realizaremos el abordaje desde el método comparativo con las elecciones del mismo tenor de 2019, ya que algunos nombres siguen teniendo vigencia y porque abundan explicaciones en redes y medios donde se mezclan hechos y situaciones políticas absolutamente distintas. Cómo nos han enseñado nuestros docentes, las peras se comparan con peras, no con otras frutas. Además, debemos dejar asentado que los datos con los que trabajaremos refieren a los resultados provisorios con los que contamos para este 2023, en contraposición con el escrutinio definitivo de lo sucedido cuatro años atrás.

La segunda aclaración refiere a que en la mayoría de los indicadores utilizaremos números absolutos y no porcentuales ya que de esa forma se explican de manera mucho más precisa ciertos triunfos y derrotas personales y colectivas.

1. Ausentismo

En 2023, en la provincia de Santa Fe, asistieron a votar algo más del 63% de los habilitados a hacerlo (2.811.000). Si bien la cantidad de electores viene subiendo (en esta oportunidad se agregaron alrededor de 83.000 jóvenes de entre 16 y 18 años), los porcentuales de asistencia vienen en baja: 69, 5% en 2019, 72,5% en 2015, 73,6% en 2011 y 77, 4% en 2007 cuando se inauguró el sistema de las PASO. Respecto de hace cuatro años, 136.000 electores no se presentaron a cumplir con su derecho / obligación. El problema del ausentismo creciente es persistente y es real. Resulta inútil negarlo.

2. Performance de Juntos Avancemos / Peronismo

En las PASO 2019, las fórmulas conducidas por Omar Perotti y María Eugenia Bielsa alcanzaron la totalidad de 704.000 votos, mientras que en la elección del último domingo las cuatro fuerzas que compitieron en la interna alcanzaron los 420.000 votos. Una diferencia de 284.000 menos, lo que permite afirmar una primera hipótesis que supone que a más opciones internas, no siempre le corresponden más votos.

3. Performance de Unión para Cambiar Santa Fe / FPCyS – Cambiemos.

Otra aclaración. En 2019 UPCSF no existía como espacio político, ni formal ni informalmente. Pero si recurrimos a la construcción de este indicador lo hacemos porque la contundencia de ciertos números de cuatro años atrás y los de estos días, vienen a confirmar una decisión política que no estuvo exenta de polémica hace unos meses atrás.

En 2019, el Frente Progresista Cívico y Social estaba conformado por el mayor peso del Partido Socialista y de parte de la Unión Cívica Radical. Algo parecido sucedía en Cambiemos donde la unidad se sustanciaba entre el PRO y otra parte (menor) del centenario partido. La primera de estas alianzas, conducidos por Antonio Bonfatti obtuvo en las PASO 510.000 votos mientras que los segundos, con José Corral a la cabeza alcanzó los 322.000. Si uno utilizara las matemáticas de manera caprichosa, notaría que entre ambas fuerzas llegaron a los 832.000 votos contra los poco más de 750.000 que alcanzó Omar Perotti en la general de junio de ese año y que lo convirtieron en gobernador de la provincia.

Señalamos este detalle que no es menor, corriéndonos de cierto rigor metodológico, dado que esa suma fue la que llevó a que un grupo de dirigentes idearan, aceptaran y le propusieran al conjunto de los santafesinos la creación del “frente de frentes”. Todo eso se confirma si observamos que para la general de 2019, ambos espacios alcanzaron la suma de más de 1.016.000 votos. Segunda hipótesis a tener en cuenta: para estas primarias, el electorado santafesino no peronista, aceptó de buen grado la creación de UPCSF.

4. Los votos del peronismo. ¿Dónde fueron?

Señalamos antes que el peronismo perdió 284.000 votos entre ambas PASO. También comentamos que no asistieron a votar 136.000 ciudadanos y ciudadanas. Poniendo la mirada sobre las otras fuerzas para el cargo de gobernador, notamos que en conjunto sumaron alrededor de 30.000 votos más en este 2023. Y si observamos que el total de votos de UPCSF alcanza los 952.000 sufragios, notaremos que los triunfadores de éste último domingo obtuvieron 120.000 votos más que en 2019. Casualidades o no, sumados los últimos tres ítems, llegamos a una diferencia de 286.000.

¿Podemos afirmar, tal vez de manera arriesgada, que esa totalidad refiere a lo perdido por el peronismo? Parece prematuro dar una definición taxativa, pero si tenemos en cuenta que los cuatro candidatos oficialistas no pudieron correrse de la dificultad de ser la voz de un gobierno poco ponderado, que unos cuantos ciudadanos y ciudadanas se quedaron en casa, y que la imagen de Omar Perotti, que en otros tiempos ha sabido seducir a sectores “independientes”, poco reacios a acompañar al kirchnerismo peronista (había de 3 de 4 candidatos en Juntos Avancemos), también quedó alcanzada por los cuestionamientos. Tal vez sea justo decir que arriesgamos una tercera hipótesis que explique que los votos perdidos deban buscarse en el ausentismo, en el moderado crecimiento de las fuerzas políticas menos importantes y en el mayor caudal electoral que aportó UPCSF.

5. Figuras políticas desgastadas

 En la elección del último domingo, se presentaron tres protagonistas con un ejercicio común entre 2019 y 2023: Omar Perotti, José Corral y Antonio Bonfatti tienen como hecho coincidente que hace cuatro años participaron de las PASO en condición de candidatos a gobernador y que en esta oportunidad lo hicieron como cabezas de lista para ser diputados provinciales, tratando de prevalecer en una práctica que supo imponer el rosarino, que luego también desarrolló Miguel Lifschitz a los fines de convertirse en jefes de la Cámara de Diputados.

Algo también los une: el deterioro político de sus figuras. En los tres casos perdieron votos de una manera notable. La secuencia muestra ese deterioro: Omar Perotti perdió 224000 votos (48%), el ex intendente de Santa Fe 174.000 (46%) y Bonfatti 420.000 (82%), donde puede decirse que el rafaelino hasta ahora salvó la ropa porque resultó triunfador en su interna, aunque si se repitieran los resultados del domingo, el actual gobernador quedará subsumido a un espacio menor en la legislatura.

El electorado santafesino se expresó y todo está por definirse ya que, de acuerdo a una verdad de Perogrullo, las elecciones PASO y las generales, a veces, nada tengan que ver entre sí. Aunque algunos la tengan muy difícil y otros ya se sientan ganadores definitivos.