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Fundamentar - Internacional Este portal pretende hacer un aporte a la cualificación del debate político y económico en la Argentina. Ponemos ideas en discusión que pretenden servir para que surjan otras visiones que enriquezcan el análisis. https://fundamentar.com/internacional/itemlist/tag/pa%C3%ADses%20emergentes 2024-05-05T09:18:59-03:00 Joomla! - Open Source Content Management Turquía Protege su Economía 2014-01-29T16:11:27-03:00 2014-01-29T16:11:27-03:00 https://fundamentar.com/articulos/item/3345-turquia-protege-su-economia Pedro Arrospidegaray hola@fundamentar.com <div class="K2FeedIntroText"><p> <em>Los mercados de todo el mundo llevan d&iacute;as atentos a las medidas del gobierno turco para frenar la devaluaci&oacute;n de su moneda y la fuga de divisas. En una reuni&oacute;n de emergencia celebrada este martes, el Banco Central de Turqu&iacute;a aument&oacute; las tasas de inter&eacute;s para disuadir a los inversores de llevarse su dinero a otros pa&iacute;ses.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> &nbsp;</p> <p> <img alt="" src="https://fundamentar.com/archivos/multimedia/Video/devaluacion_turca.jpg" style="width: 350px; height: 180px; margin-left: 10px; margin-right: 10px; float: left;" />Los mercados de todo el mundo llevan d&iacute;as atentos a las medidas del gobierno turco para frenar la devaluaci&oacute;n de su moneda y la fuga de divisas. En una reuni&oacute;n de emergencia celebrada este martes, el Banco Central de Turqu&iacute;a aument&oacute; las tasas de inter&eacute;s para disuadir a los inversores de llevarse su dinero a otros pa&iacute;ses.</p> <p> &nbsp;</p> <p> &nbsp;</p> <p> <iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="480" src="//www.youtube.com/embed/hDv5mhqPQw4" width="853"></iframe></p></div> <div class="K2FeedIntroText"><p> <em>Los mercados de todo el mundo llevan d&iacute;as atentos a las medidas del gobierno turco para frenar la devaluaci&oacute;n de su moneda y la fuga de divisas. En una reuni&oacute;n de emergencia celebrada este martes, el Banco Central de Turqu&iacute;a aument&oacute; las tasas de inter&eacute;s para disuadir a los inversores de llevarse su dinero a otros pa&iacute;ses.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> &nbsp;</p> <p> <img alt="" src="https://fundamentar.com/archivos/multimedia/Video/devaluacion_turca.jpg" style="width: 350px; height: 180px; margin-left: 10px; margin-right: 10px; float: left;" />Los mercados de todo el mundo llevan d&iacute;as atentos a las medidas del gobierno turco para frenar la devaluaci&oacute;n de su moneda y la fuga de divisas. En una reuni&oacute;n de emergencia celebrada este martes, el Banco Central de Turqu&iacute;a aument&oacute; las tasas de inter&eacute;s para disuadir a los inversores de llevarse su dinero a otros pa&iacute;ses.</p> <p> &nbsp;</p> <p> &nbsp;</p> <p> <iframe allowfullscreen="" frameborder="0" height="480" src="//www.youtube.com/embed/hDv5mhqPQw4" width="853"></iframe></p></div> Reflexiones en torno al G-20 tras la Cumbre en San Petersburgo 2013-12-20T15:55:17-03:00 2013-12-20T15:55:17-03:00 https://fundamentar.com/internacional/item/3205-reflexiones-en-torno-al-g-20-tras-la-cumbre-en-san-petersburgo GUILLERMO BORELLA (*) hola@fundamentar.com <div class="K2FeedImage"><img src="https://fundamentar.com/media/k2/items/cache/0f3215f9022da3931868cbe292e41680_S.jpg" alt="El presidente ruso, Vladimir Putin, saludando a su par estadounidense, Barack Obama" /></div><div class="K2FeedIntroText"><p> <em>La intervenci&oacute;n decisiva del G-20 en el conflicto sirio en agosto pasado ha suscitado debates acerca del verdadero papel de este foro y de sus alcances en cuanto a temas de agenda, pensando en el papel que ha cumplido tradicionalmente el G-8 en la gesti&oacute;n de los asuntos mundiales y en la posible relaci&oacute;n entre ambos. &iquest;Complementariedad o competencia? Este art&iacute;culo intenta realizar un aporte a este debate.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> En el presente art&iacute;culo haremos referencia a la &uacute;ltima cumbre de l&iacute;deres del G-20 celebrada a comienzos de septiembre de 2013 en San Petersburgo (Rusia). En primer lugar, vale aclarar que si bien este foro de pa&iacute;ses desarrollados y emergentes naci&oacute; formalmente en 1999 (en el contexto de las crisis asi&aacute;ticas) como un organismo t&eacute;cnico financiero a nivel ministerial, su papel creci&oacute; significativamente en 2008. A partir de ese a&ntilde;o, el G-20 se jerarquiz&oacute; con la nueva participaci&oacute;n de los Jefes de Estado y de Gobierno, transform&aacute;ndose en el principal &aacute;mbito de coordinaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial, reemplazando en gran medida el papel que cumpl&iacute;a hasta entonces el G-8.</p> <p> La convocatoria formulada por George Bush poco tiempo despu&eacute;s de la ca&iacute;da del Lehman Brothers Bank para la realizaci&oacute;n de la primera cumbre de l&iacute;deres del G-20, constituy&oacute; un reconocimiento impl&iacute;cito del creciente papel de los pa&iacute;ses emergentes en la nueva distribuci&oacute;n del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico a nivel global. De este modo, se fue generando una gran expectativa respecto de la capacidad de este renovado foro para lograr emprender una acci&oacute;n coordinada ante la magnitud de los desaf&iacute;os que presentaba la crisis.</p> <p class="blubox-jck" style="text-align: center;"> &quot;...el &aacute;mbito de acci&oacute;n del G-20 se ha ido ampliando para trascender cuestiones meramente financieras e incluir otras &aacute;reas igualmente estrat&eacute;gicas e interconectadas que requieren de un foro amplio y representativo para su debate&quot;</p> <p> Desde entonces, el &aacute;mbito de acci&oacute;n del G-20 se ha ido ampliando para trascender cuestiones meramente financieras e incluir otras &aacute;reas igualmente estrat&eacute;gicas e interconectadas que requieren de un foro amplio y representativo para su debate<a href="https://fundamentar.com/file:///C:/Users/Luciano/Desktop/Articulo%20Fundamentar.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title="">[1]</a>. Esta progresiva diversificaci&oacute;n de la agenda del G-20 se vio reflejada en el fuerte tratamiento que recibi&oacute; en San Petersburgo la crisis siria, un tema de &iacute;ndole geopol&iacute;tico alrededor del cual se centraron los debates entre los l&iacute;deres presentes. Cabe recordar que semanas antes del programado encuentro de l&iacute;deres del G-20, se produjo un ataque con armas qu&iacute;micas que provoc&oacute; la muerte de cientos de civiles en las afueras de la ciudad de Damasco, provocando una discusi&oacute;n respecto a los responsables de este atentado.</p> <p> Este hecho, que plante&oacute; un escenario t&iacute;pico de Guerra Fr&iacute;a &ndash;teniendo en cuenta las posturas divergentes que suscit&oacute; entre las principales potencias&ndash; termin&oacute; monopolizando la agenda de la cumbre. A partir de este antecedente, surgieron interrogantes acerca del devenir del G-20, particularmente sobre el papel que &eacute;ste pueda asumir en el futuro y al tipo de relaci&oacute;n que pueda establecerse con el m&aacute;s antiguo y selecto G-8.</p> <p> &nbsp;</p> <p> <strong>&iquest;G-8 vs. G-20?</strong></p> <p> Hist&oacute;ricamente, el surgimiento del G-8 y del G-20 pareci&oacute; obedecer a escenarios en cierto modo similares, ya que el G-8 tambi&eacute;n se cre&oacute; en un momento de crisis econ&oacute;mica, donde ya no se confiaba en que EE.UU. fuera capaz de resolver por s&iacute; s&oacute;lo las dificultades presentes durante la d&eacute;cada de 1970. Esta misma condici&oacute;n se repiti&oacute; en el 2008, momento en el cual se hizo evidente que el G-8 era demasiado peque&ntilde;o para poder dar respuestas efectivas a la crisis econ&oacute;mico-financiera (Lesage, 2010:95). En este sentido, &ldquo;los dos clubes surgieron bajo el lema de que solamente con cooperaci&oacute;n se logran producir resultados ante las crisis, aunque siguen l&oacute;gicas diferentes&rdquo; (Maihold, 2012:31).</p> <p> Sin embargo, desde que el G-20 se autoproclamara en 2009 como el principal foro para la coordinaci&oacute;n econ&oacute;mica internacional, se anim&oacute; un intenso debate vinculado alpapel que cada uno de estos organismos asumir&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y, por consiguiente, el tipo de relaci&oacute;n que se establecer&aacute; entre ellos.Los pron&oacute;sticos van desde una posible relaci&oacute;n cooperativa entre ambos grupos, con una divisi&oacute;n de tareas reflejando cierta complementariedad entre el G-8 y el G-20, a una hipot&eacute;tica relaci&oacute;n sustitutiva asumiendo al G-20 como resultado de un proceso de ampliaci&oacute;n del G-8. Para que ello suceda, no obstante, el G-20 antes deber&iacute;a lograr mostrarse capaz de asumir compromisos m&aacute;s complejos tales como los temas de seguridad a nivel internacional. Esto qued&oacute; apuntado tras la cumbre de San Petersburgo, particularmente si tenemos en cuenta que este evento represent&oacute; una circunstancia clave en el proceso para disuadir a EE.UU. en su tentativa de intervenci&oacute;n militar.</p> <p class="blubox-jck" style="text-align: center;"> &quot;Desde nuestro punto de vista, el escenario m&aacute;s probable en cuanto a los posibles v&iacute;nculos entre el G-8 y el G-20, ser&aacute; el de una competencia entre ambos foros por la preponderancia en la gobernanza global.&quot;</p> <p> En esta misma l&iacute;nea, se destaca la opini&oacute;n de Lesage, quien defiende la tesis de una posible competencia por la preponderancia en la gobernanza global para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. De este modo, se cree que el G-20 podr&iacute;a tomar el mismo sendero que ha recorrido antiguamente el G-8, es decir, &ldquo;pasar a expandir su agenda m&aacute;s all&aacute; de los temas econ&oacute;mico-financieros hacia una agenda general de gobernanza global&rdquo; (Lesage, 2010:97). No obstante, no hay que dejar de lado que el G-8 puede consolidarse a ra&iacute;z de su relativa homogeneidad interna, es decir, como una reuni&oacute;n de pa&iacute;ses <em>&ldquo;like-minded&rdquo;</em>, reflejando &ldquo;la constelaci&oacute;n de agendas occidentales que han encontrado en esta instancia su m&aacute;s pleno desarrollo en cuanto a contenido y procedimientos&rdquo; (Maihold, 2013:29).</p> <p> Esta predicci&oacute;n nos lleva a reflexionar sobre la identidad de los grupos de pa&iacute;ses en cuesti&oacute;n, a partir de la cual se desprende una diferencia fundamental entre &eacute;stos. Mientras que el G-8 goza de una homogeneidad interna, el G-20 se caracteriza por sus &ldquo;m&uacute;ltiples pertenencias&rdquo;. En este sentido, como nos recuerda Maihold, &ldquo;el G-8 parti&oacute; de una caracter&iacute;stica <em>&lsquo;like-minded&rsquo;</em>, es decir, de una identidad com&uacute;n a todos sus integrantes, la cual legitimaba, desde su propia autovaloraci&oacute;n, la hegemon&iacute;a de este grupo como los principales decisores a nivel global. Mientras tanto, el G-20 parti&oacute; de una mayor heterogeneidad como un concierto pluralista que, sin embargo, no le impedir&iacute;a asumir una responsabilidad com&uacute;n y contribuir conjuntamente a trav&eacute;s del <em>&lsquo;burden sharing&rsquo;</em> (&lsquo;reparto de cargas&rsquo;)&rdquo; (Maihold, 2013:29).</p> <p> En relaci&oacute;n a esta particularidad, Colin Bradford considera que el G-20 ya habr&iacute;a reemplazado al G-8 y ser&iacute;a de hecho portador de un &ldquo;gran relato&rdquo;: el de la &ldquo;diversidad cultural en la era global&rdquo;. En palabras de este economista estadounidense: &ldquo;la diversidad cultural de los pa&iacute;ses del G-20, en oposici&oacute;n total con el G-8, engloba los cruces de culturas que surgen cotidianamente en las vidas de cada uno de nosotros y de nuestras sociedades. Es el &ldquo;gran relato&rdquo; del foro del G-20, que, m&aacute;s all&aacute; de sus dirigentes, concierne a todo el mundo en todo el mundo&rdquo; (Bradford, 2011:3).</p> <p> Desde nuestro punto de vista, el escenario m&aacute;s probable en cuanto a los posibles v&iacute;nculos entre el G-8 y el G-20, ser&aacute; el de una competencia entre ambos foros por la preponderancia en la gobernanza global. En efecto, existe evidencia para creer que el G-20 estar&iacute;a tomando el mismo camino que recorri&oacute; en su momento el G-8, esto es, la ampliaci&oacute;n de su agenda original, en la cual eran preeminentes los temas exclusivamente econ&oacute;mico-financieros, hacia una agenda general orientada a asuntos de car&aacute;cter global.</p> <p> En s&iacute;ntesis, que la &uacute;ltima cumbre del G-20 en San Petersburgo haya sido la instancia donde se desarrollaron las discusiones entre los l&iacute;deres en torno a la crisis siria, y adem&aacute;s, que la letra del comunicado final defienda expl&iacute;citamente la importancia del foro como un espacio en el que se puede &quot;construir un entendimiento com&uacute;n de las cuestiones pol&iacute;ticas complejas y alcanzar soluciones&quot; constituyen fuertes indicios de esta perspectiva.</p> <p> <a href="https://fundamentar.com/file:///C:/Users/Luciano/Desktop/Articulo%20Fundamentar.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title="">[1]</a>Entre estas tem&aacute;ticas se destacan: energ&iacute;a, medio ambiente, seguridad alimentaria, desarrollo, comercio internacional, empleo y la agenda social &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</p> <p> &nbsp;</p> <p> <em>(*) Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario </em></p> <div> <div id="ftn1"> <p> .</p> </div> </div></div> <div class="K2FeedImage"><img src="https://fundamentar.com/media/k2/items/cache/0f3215f9022da3931868cbe292e41680_S.jpg" alt="El presidente ruso, Vladimir Putin, saludando a su par estadounidense, Barack Obama" /></div><div class="K2FeedIntroText"><p> <em>La intervenci&oacute;n decisiva del G-20 en el conflicto sirio en agosto pasado ha suscitado debates acerca del verdadero papel de este foro y de sus alcances en cuanto a temas de agenda, pensando en el papel que ha cumplido tradicionalmente el G-8 en la gesti&oacute;n de los asuntos mundiales y en la posible relaci&oacute;n entre ambos. &iquest;Complementariedad o competencia? Este art&iacute;culo intenta realizar un aporte a este debate.</em></p></div><div class="K2FeedFullText"><p> En el presente art&iacute;culo haremos referencia a la &uacute;ltima cumbre de l&iacute;deres del G-20 celebrada a comienzos de septiembre de 2013 en San Petersburgo (Rusia). En primer lugar, vale aclarar que si bien este foro de pa&iacute;ses desarrollados y emergentes naci&oacute; formalmente en 1999 (en el contexto de las crisis asi&aacute;ticas) como un organismo t&eacute;cnico financiero a nivel ministerial, su papel creci&oacute; significativamente en 2008. A partir de ese a&ntilde;o, el G-20 se jerarquiz&oacute; con la nueva participaci&oacute;n de los Jefes de Estado y de Gobierno, transform&aacute;ndose en el principal &aacute;mbito de coordinaci&oacute;n econ&oacute;mica mundial, reemplazando en gran medida el papel que cumpl&iacute;a hasta entonces el G-8.</p> <p> La convocatoria formulada por George Bush poco tiempo despu&eacute;s de la ca&iacute;da del Lehman Brothers Bank para la realizaci&oacute;n de la primera cumbre de l&iacute;deres del G-20, constituy&oacute; un reconocimiento impl&iacute;cito del creciente papel de los pa&iacute;ses emergentes en la nueva distribuci&oacute;n del poder econ&oacute;mico y pol&iacute;tico a nivel global. De este modo, se fue generando una gran expectativa respecto de la capacidad de este renovado foro para lograr emprender una acci&oacute;n coordinada ante la magnitud de los desaf&iacute;os que presentaba la crisis.</p> <p class="blubox-jck" style="text-align: center;"> &quot;...el &aacute;mbito de acci&oacute;n del G-20 se ha ido ampliando para trascender cuestiones meramente financieras e incluir otras &aacute;reas igualmente estrat&eacute;gicas e interconectadas que requieren de un foro amplio y representativo para su debate&quot;</p> <p> Desde entonces, el &aacute;mbito de acci&oacute;n del G-20 se ha ido ampliando para trascender cuestiones meramente financieras e incluir otras &aacute;reas igualmente estrat&eacute;gicas e interconectadas que requieren de un foro amplio y representativo para su debate<a href="https://fundamentar.com/file:///C:/Users/Luciano/Desktop/Articulo%20Fundamentar.docx#_ftn1" name="_ftnref1" title="">[1]</a>. Esta progresiva diversificaci&oacute;n de la agenda del G-20 se vio reflejada en el fuerte tratamiento que recibi&oacute; en San Petersburgo la crisis siria, un tema de &iacute;ndole geopol&iacute;tico alrededor del cual se centraron los debates entre los l&iacute;deres presentes. Cabe recordar que semanas antes del programado encuentro de l&iacute;deres del G-20, se produjo un ataque con armas qu&iacute;micas que provoc&oacute; la muerte de cientos de civiles en las afueras de la ciudad de Damasco, provocando una discusi&oacute;n respecto a los responsables de este atentado.</p> <p> Este hecho, que plante&oacute; un escenario t&iacute;pico de Guerra Fr&iacute;a &ndash;teniendo en cuenta las posturas divergentes que suscit&oacute; entre las principales potencias&ndash; termin&oacute; monopolizando la agenda de la cumbre. A partir de este antecedente, surgieron interrogantes acerca del devenir del G-20, particularmente sobre el papel que &eacute;ste pueda asumir en el futuro y al tipo de relaci&oacute;n que pueda establecerse con el m&aacute;s antiguo y selecto G-8.</p> <p> &nbsp;</p> <p> <strong>&iquest;G-8 vs. G-20?</strong></p> <p> Hist&oacute;ricamente, el surgimiento del G-8 y del G-20 pareci&oacute; obedecer a escenarios en cierto modo similares, ya que el G-8 tambi&eacute;n se cre&oacute; en un momento de crisis econ&oacute;mica, donde ya no se confiaba en que EE.UU. fuera capaz de resolver por s&iacute; s&oacute;lo las dificultades presentes durante la d&eacute;cada de 1970. Esta misma condici&oacute;n se repiti&oacute; en el 2008, momento en el cual se hizo evidente que el G-8 era demasiado peque&ntilde;o para poder dar respuestas efectivas a la crisis econ&oacute;mico-financiera (Lesage, 2010:95). En este sentido, &ldquo;los dos clubes surgieron bajo el lema de que solamente con cooperaci&oacute;n se logran producir resultados ante las crisis, aunque siguen l&oacute;gicas diferentes&rdquo; (Maihold, 2012:31).</p> <p> Sin embargo, desde que el G-20 se autoproclamara en 2009 como el principal foro para la coordinaci&oacute;n econ&oacute;mica internacional, se anim&oacute; un intenso debate vinculado alpapel que cada uno de estos organismos asumir&aacute; en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y, por consiguiente, el tipo de relaci&oacute;n que se establecer&aacute; entre ellos.Los pron&oacute;sticos van desde una posible relaci&oacute;n cooperativa entre ambos grupos, con una divisi&oacute;n de tareas reflejando cierta complementariedad entre el G-8 y el G-20, a una hipot&eacute;tica relaci&oacute;n sustitutiva asumiendo al G-20 como resultado de un proceso de ampliaci&oacute;n del G-8. Para que ello suceda, no obstante, el G-20 antes deber&iacute;a lograr mostrarse capaz de asumir compromisos m&aacute;s complejos tales como los temas de seguridad a nivel internacional. Esto qued&oacute; apuntado tras la cumbre de San Petersburgo, particularmente si tenemos en cuenta que este evento represent&oacute; una circunstancia clave en el proceso para disuadir a EE.UU. en su tentativa de intervenci&oacute;n militar.</p> <p class="blubox-jck" style="text-align: center;"> &quot;Desde nuestro punto de vista, el escenario m&aacute;s probable en cuanto a los posibles v&iacute;nculos entre el G-8 y el G-20, ser&aacute; el de una competencia entre ambos foros por la preponderancia en la gobernanza global.&quot;</p> <p> En esta misma l&iacute;nea, se destaca la opini&oacute;n de Lesage, quien defiende la tesis de una posible competencia por la preponderancia en la gobernanza global para los pr&oacute;ximos a&ntilde;os. De este modo, se cree que el G-20 podr&iacute;a tomar el mismo sendero que ha recorrido antiguamente el G-8, es decir, &ldquo;pasar a expandir su agenda m&aacute;s all&aacute; de los temas econ&oacute;mico-financieros hacia una agenda general de gobernanza global&rdquo; (Lesage, 2010:97). No obstante, no hay que dejar de lado que el G-8 puede consolidarse a ra&iacute;z de su relativa homogeneidad interna, es decir, como una reuni&oacute;n de pa&iacute;ses <em>&ldquo;like-minded&rdquo;</em>, reflejando &ldquo;la constelaci&oacute;n de agendas occidentales que han encontrado en esta instancia su m&aacute;s pleno desarrollo en cuanto a contenido y procedimientos&rdquo; (Maihold, 2013:29).</p> <p> Esta predicci&oacute;n nos lleva a reflexionar sobre la identidad de los grupos de pa&iacute;ses en cuesti&oacute;n, a partir de la cual se desprende una diferencia fundamental entre &eacute;stos. Mientras que el G-8 goza de una homogeneidad interna, el G-20 se caracteriza por sus &ldquo;m&uacute;ltiples pertenencias&rdquo;. En este sentido, como nos recuerda Maihold, &ldquo;el G-8 parti&oacute; de una caracter&iacute;stica <em>&lsquo;like-minded&rsquo;</em>, es decir, de una identidad com&uacute;n a todos sus integrantes, la cual legitimaba, desde su propia autovaloraci&oacute;n, la hegemon&iacute;a de este grupo como los principales decisores a nivel global. Mientras tanto, el G-20 parti&oacute; de una mayor heterogeneidad como un concierto pluralista que, sin embargo, no le impedir&iacute;a asumir una responsabilidad com&uacute;n y contribuir conjuntamente a trav&eacute;s del <em>&lsquo;burden sharing&rsquo;</em> (&lsquo;reparto de cargas&rsquo;)&rdquo; (Maihold, 2013:29).</p> <p> En relaci&oacute;n a esta particularidad, Colin Bradford considera que el G-20 ya habr&iacute;a reemplazado al G-8 y ser&iacute;a de hecho portador de un &ldquo;gran relato&rdquo;: el de la &ldquo;diversidad cultural en la era global&rdquo;. En palabras de este economista estadounidense: &ldquo;la diversidad cultural de los pa&iacute;ses del G-20, en oposici&oacute;n total con el G-8, engloba los cruces de culturas que surgen cotidianamente en las vidas de cada uno de nosotros y de nuestras sociedades. Es el &ldquo;gran relato&rdquo; del foro del G-20, que, m&aacute;s all&aacute; de sus dirigentes, concierne a todo el mundo en todo el mundo&rdquo; (Bradford, 2011:3).</p> <p> Desde nuestro punto de vista, el escenario m&aacute;s probable en cuanto a los posibles v&iacute;nculos entre el G-8 y el G-20, ser&aacute; el de una competencia entre ambos foros por la preponderancia en la gobernanza global. En efecto, existe evidencia para creer que el G-20 estar&iacute;a tomando el mismo camino que recorri&oacute; en su momento el G-8, esto es, la ampliaci&oacute;n de su agenda original, en la cual eran preeminentes los temas exclusivamente econ&oacute;mico-financieros, hacia una agenda general orientada a asuntos de car&aacute;cter global.</p> <p> En s&iacute;ntesis, que la &uacute;ltima cumbre del G-20 en San Petersburgo haya sido la instancia donde se desarrollaron las discusiones entre los l&iacute;deres en torno a la crisis siria, y adem&aacute;s, que la letra del comunicado final defienda expl&iacute;citamente la importancia del foro como un espacio en el que se puede &quot;construir un entendimiento com&uacute;n de las cuestiones pol&iacute;ticas complejas y alcanzar soluciones&quot; constituyen fuertes indicios de esta perspectiva.</p> <p> <a href="https://fundamentar.com/file:///C:/Users/Luciano/Desktop/Articulo%20Fundamentar.docx#_ftnref1" name="_ftn1" title="">[1]</a>Entre estas tem&aacute;ticas se destacan: energ&iacute;a, medio ambiente, seguridad alimentaria, desarrollo, comercio internacional, empleo y la agenda social &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;</p> <p> &nbsp;</p> <p> <em>(*) Licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario </em></p> <div> <div id="ftn1"> <p> .</p> </div> </div></div>