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Fundamentar - Fundamentar - Revista Síntesis Mundial https://fundamentar.com Mon, 14 Oct 2019 17:30:12 -0300 Joomla! - Open Source Content Management es-es Pompeo viaja a Riad para coordinar respuesta ante ataques https://fundamentar.com/internacional/item/6258-pompeo-viaja-a-riad-para-coordinar-respuesta-ante-ataques https://fundamentar.com/internacional/item/6258-pompeo-viaja-a-riad-para-coordinar-respuesta-ante-ataques El Secretario de Estado visitando Arabia Saudita, hace unos meses.

Mientras Arabia Saudita se ha mostrado prudente, a la espera de resultados concluyentes de la investigación, Estados Unidos responsabiliza a Teherán de lo ocurrido en las refinerías de petróleo sauditas.

El secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, partió a Arabia Saudita para coordinar la respuesta de Estados Unidos a los ataques contra las refinerías sauditas. El viaje ocurre luego que la Casa Blanca prometió que tomará "cualquier medida necesaria para defender sus intereses y los de sus aliados".

El vicepresidente, Mike Pence, fue quien anunció la partida de Pompeo y su misión. "El secretario de Estado viajará a Arabia Saudita para hablar sobre nuestra respuesta" a los ataques del pasado sábado. Pence aseguró que la comunidad de inteligencia estadounidense sigue "trabajando diligentemente para revisar las pruebas" que determinen si Irán estuvo detrás del ataque, y luego de eso el presidente estadounidense, Donald Trump, "determinará en los próximos días las medidas adecuadas" que debe tomar su país.

"Estados Unidos tomará cualquier medida que sea necesaria para defender a nuestro país, nuestras tropas y a nuestros aliados en el Golfo (Pérsico). Pueden contar con ello. Estamos cargados y listos, y estamos preparados para defender nuestros intereses y a nuestros aliados en la región. Que nadie se confunda", subrayó Pence.

Y agregó con el mismo tono, "nuestra campaña de presión máxima contra Irán está funcionando. Si Irán llevó a cabo este ataque para presionar al presidente Trump para que relaje (la presión), fracasarán".

El ataque a dos refinerías de la petrolera estatal saudí Aramco, clave para el abastecimiento mundial de crudo, fueron atacadas con diez drones, causando una reducción de cerca del 50 por ciento de su producción. Acción que fue reivindicada por los rebeldes hutíes del Yemen, que al estar apoyados por Teherán han convertido a Irán en el blanco de las acusaciones de Estados Unidos, que señalan su responsabilidad en lo ocurrido, algo que ha sido descartado por Teherán.

FUENTE: DW

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hola@fundamentar.com (Santi Toffoli) Internacional Tue, 17 Sep 2019 16:28:31 -0300
El efecto de Trump sobre la política exterior estadounidense https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6255-el-efecto-de-trump-sobre-la-politica-exterior-estadounidense https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6255-el-efecto-de-trump-sobre-la-politica-exterior-estadounidense El efecto de Trump sobre la política exterior estadounidense

Muchos observadores criticaron la conducta del presidente estadounidense Donald Trump en la reciente cumbre del G7 en Biarritz por imprudente y disruptiva. Otros dicen que la prensa y los analistas prestan demasiada atención a sus bufonadas, tuits y juegos políticos. Sostienen que para los historiadores del futuro, todo esto serán meros pecadillos. La pregunta más importante es si la presidencia de Trump terminará siendo un gran punto de inflexión en la política exterior estadounidense o una discontinuidad histórica menor.

La discusión que se desarrolla en torno de Trump revive una vieja pregunta: ¿son los grandes hechos históricos producto de las elecciones humanas o son en gran medida el resultado de factores estructurales avasallantes, derivados de fuerzas económicas y políticas que no podemos controlar?

Algunos analistas comparan el fluir de la historia con un río impetuoso cuyo curso se define por la acción del clima, las lluvias, la geología y la topografía, no por lo que el río lleve. Pero aunque así fuera, los agentes humanos no son como meras hormigas aferradas a un tronco arrastrado por la corriente, sino más bien como canoístas de aguas rápidas, que intentan llevar la embarcación evitando las rocas, que a veces no pueden evitar que se voltee y a veces logran guiarla hacia el destino deseado.

Comprender las elecciones y los fracasos de los líderes en el último siglo de política exterior estadounidense puede darnos más herramientas para responder las preguntas que nos plantea la presidencia de Trump. En todas las épocas, los líderes creen que luchan con fuerzas de cambio nunca antes vistas, pero la naturaleza humana permanece. Las elecciones importan; las omisiones pueden ser tan trascendentales como las acciones. La inacción de la dirigencia estadounidense en los años treinta contribuyó al caos que siguió; otro tanto ocurrió con la negativa de los presidentes estadounidenses a usar las armas nucleares cuando Estados Unidos tenía su monopolio.

¿Fueron esas grandes elecciones dictadas por la situación o por la persona? Un siglo atrás, Woodrow Wilson rompió con la tradición y envió fuerzas estadounidenses a combatir en Europa; pero igual pudo suceder con otro líder (digamos, Theodore Roosevelt). La gran diferencia que introdujo Wilson fue el tono moralista con que justificó la decisión y su insistencia obstinada (y contraproducente) en un involucramiento a todo o nada en la Liga de las Naciones. Algunos atribuyen a ese moralismo de Wilson la intensidad del regreso estadounidense al aislacionismo en los años treinta.

Franklin D. Roosevelt no consiguió que Estados Unidos entrara en la Segunda Guerra Mundial hasta Pearl Harbor, y eso podría haber sucedido incluso con un presidente conservador aislacionista. Sin embargo, la forma en que Roosevelt presentó la amenaza planteada por Hitler, y sus preparativos para confrontarla, fueron cruciales para la participación estadounidense en la guerra en Europa.

Después de la Segunda Guerra Mundial, la estructura de la Guerra Fría se definió en torno de la bipolaridad entre dos superpotencias. Pero el estilo y los tiempos de la respuesta estadounidense pudieron ser muy diferentes, si después de la muerte de Roosevelt, en vez de Harry Truman hubiera asumido la presidencia Henry Wallace (a quien Roosevelt descartó para integrar la fórmula como vicepresidente en 1944). Tras la elección de 1952, la consolidación relativamente estable de la estrategia de contención de Truman (dirigida por su sucesor Dwight D. Eisenhower) se podría haber interrumpido si Estados Unidos hubiera tenido un presidente aislacionista como Robert Taft o asertivo como Douglas MacArthur.

John F. Kennedy tuvo un papel crucial en evitar una guerra nuclear durante la Crisis de los Misiles Cubanos, y en la posterior firma del primer tratado de control de armas nucleares. Pero Kennedy y Lyndon B. Johnson metieron al país en el fiasco innecesario y costoso de la Guerra de Vietnam. Con la cercanía del fin de siglo, fuerzas estructurales debilitaron la Unión Soviética, y Mikhail Gorbachev aceleró los tiempos de su derrumbe. Pero el programa de acumulación militar de Ronald Reagan y sus habilidades negociadoras, y la destreza de George Bush (padre) para el manejo de crisis, tuvieron mucho que ver con el final pacífico de la Guerra Fría.

Dicho de otro modo, los líderes y sus habilidades importan. En cierto sentido es mala noticia, porque entonces la conducta de Trump no es intrascendente. Más que sus tuits, importan sus acciones que debilitan las instituciones, las alianzas y el poder blando del atractivo de los Estados Unidos (que según las encuestas, disminuyó con Trump). Es el primer presidente en setenta años que se aleja del orden internacional liberal que Estados Unidos creó después de la Segunda Guerra Mundial. El general James Mattis, que renunció tras desempeñarse como primer secretario de defensa de Trump, lamentó hace poco el descuido de las alianzas de Estados Unidos por parte del presidente.

Los presidentes tienen que usar el poder duro y el poder blando, combinándolos en formas complementarias, no contradictorias. La destreza organizacional y maquiavélica es esencial, pero también lo son la inteligencia emocional (fuente de habilidades como la autoconciencia y el autocontrol) y la inteligencia contextual, que permite a los líderes comprender los cambios del entorno, capitalizar las tendencias y aplicar correctamente sus otras habilidades. Y Trump no se destaca ni por su inteligencia emocional ni por la contextual.

Gautam Mukunda, teórico del liderazgo, señaló que los líderes que surgen de atravesar el filtro de un proceso político establecido tienden a ser predecibles. George Bush (padre) es un buen ejemplo. Otros no han pasado por ese filtro, y su actuación en el poder es muy variada. La carrera de Abraham Lincoln hacia la Casa Blanca fue relativamente directa, y fue uno de los mejores presidentes estadounidenses. Trump, un magnate inmobiliario neoyorquino y figura de reality show que llegó a la presidencia sin ninguna experiencia previa en cargos públicos, demostró una capacidad extraordinaria para el manejo de los medios de comunicación modernos, el cuestionamiento de la opinión establecida y la innovación disruptiva. Algunos piensan que esto puede producir resultados positivos (por ejemplo, en relación con China), pero otros no están tan convencidos.

El papel de Trump en la historia puede depender de que sea o no reelecto. Si permanece en el cargo por ocho años en vez de cuatro es más probable una erosión de las instituciones, de la confianza y del poder blando. Pero en cualquier caso, su sucesor tendrá ante sí un mundo distinto, en parte por los efectos de las políticas de Trump, pero también como resultado de grandes cambios en la estructura de poder mundial surgidos de Occidente y de Oriente (el ascenso de Asia) y de actores estatales y no estatales (empoderados por las armas cibernéticas y la inteligencia artificial). Como observó Karl Marx, hacemos la historia, pero no elegimos en qué circunstancias. La política exterior estadounidense después de Trump todavía es una incógnita.

 

(*) Profesor de la universidad de Harvard. Co-fundador, junto con Robert Keohane, de la teoría de la interdependencia compleja, desarrollada en el libro Poder e Interdependencia en 1977. Creó el concepto del "poder blando" y fue autor de numerosos trabajos en los últimos años, como "Is the American Century Over?" y "The Future of Power"

FUENTE: Project Syndicate

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hola@fundamentar.com (Joseph S. Nye (*)) Opinión Fri, 06 Sep 2019 15:03:17 -0300
Trump arremete contra China en Twitter y se desploma Wall Street https://fundamentar.com/internacional/item/6244-trump-arremete-contra-china-en-twitter-y-se-desploma-wall-street https://fundamentar.com/internacional/item/6244-trump-arremete-contra-china-en-twitter-y-se-desploma-wall-street Trump arremete contra China en Twitter y se desploma Wall Street

https://www.youtube.com/watch?v=l3aZ5AFuvLc

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hola@fundamentar.com (Pedro Arrospidegaray) Internacional Fri, 23 Aug 2019 17:35:07 -0300
Los déficits de la economía de Trump https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6237-los-deficits-de-la-economia-de-trump https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6237-los-deficits-de-la-economia-de-trump ¿Es realmente cierto que la economía estadounidense marcha tan bien?

En el nuevo mundo creado por el presidente estadounidense Donald Trump, donde una conmoción sigue a otra, el tiempo no alcanza para terminar de analizar las consecuencias de los acontecimientos con que se nos bombardea. A fines de julio, la Junta de la Reserva Federal de los Estados Unidos dio marcha atrás en su política de regresar los tipos de interés a niveles más normales, tras el decenio de tasas ultrabajas que siguió a la Gran Recesión. Enseguida, Estados Unidos tuvo otras dos matanzas en menos de 24 horas, lo que lleva el total del año a casi 255 (más de una por día). Y la guerra comercial con China (que según un tuit de Trump sería “buena y fácil de ganar”) entró en una nueva fase más peligrosa, que altera los mercados y plantea la amenaza de una nueva guerra fría.

En un nivel, la decisión de la Fed fue de poca importancia: un cambio de 25 puntos básicos tendrá pocas consecuencias. La idea de que la Fed puede hacer sintonía fina de la economía con cambios a los tipos de interés en el momento justo ya tendría que estar desacreditada, por más que provea entretenimiento a los observadores de la Fed y empleo a los periodistas financieros. Si la reducción de tipos de interés desde 5,25% hasta prácticamente cero incidió muy poco en la economía en 2008‑09, ¿por qué creer que una baja de 0,25% tendrá algún efecto observable? Las grandes corporaciones atesoran inmensas reservas de efectivo: no es por falta de liquidez que no inviertan.

Hace mucho, John Maynard Keynes advirtió que aunque un endurecimiento súbito de la política monetaria puede frenar la economía al restringir la disponibilidad de crédito, el efecto de iniciar una política más expansiva en momentos de debilidad económica puede ser mínimo. Hasta instrumentos novedosos como la flexibilización cuantitativa pueden ser poco eficaces (como aprendió Europa). De hecho, los tipos de interés negativos que están probándose en varios países pueden ser contraproducentes y debilitar la economía, como resultado de efectos desfavorables sobre los balances bancarios, que se trasladarán al crédito.

Lo que sí producen los tipos de interés más bajos es una caída del tipo de cambio. De hecho, puede que sea el principal canal de transmisión de la política de la Fed en la actualidad. Pero ¿acaso no es una “devaluación competitiva”, aquello de lo que la administración Trump acusa abiertamente a China? Y como era de esperar, enseguida otros países devaluaron sus propias monedas, de modo que cualquier beneficio para la economía estadounidense a través del efecto tipo de cambio será efímero. Más irónico es el hecho de que la reciente devaluación del yuan se produjo como consecuencia de la nueva ronda de proteccionismo estadounidense, y porque China dejó de intervenir en la cotización del yuan, es decir, dejó de sostenerla.

La guerra comercial entre EEUU y China devino en disputa monetaria.

Pero en otro nivel, la medida de la Fed es muy elocuente. Se suponía que a la economía estadounidense le estaba yendo espectacular. El 3,7% de desempleo y el 3,1% de crecimiento en el primer trimestre tendrían que ser la envidia de los países avanzados. Pero basta escarbar apenas la superficie para encontrar abundantes motivos de preocupación. El crecimiento del segundo trimestre se desplomó hasta el 2,1%. El promedio de horas trabajadas en la industria en julio se hundió al nivel más bajo desde 2011. El salario real está apenas ligeramente por encima de su nivel de hace un decenio, antes de la Gran Recesión. La inversión real como porcentaje del PIB está muy por debajo de los niveles de fines de los noventa, a pesar de una rebaja impositiva cuyo objetivo declarado era alentar el gasto de las empresas, pero que se usó más que nada para financiar recompras de acciones.

Tras tres enormes paquetes de estímulo fiscal en los últimos tres años, la economía estadounidense tendría que estar en plena bonanza. La rebaja impositiva de 2017, que benefició ante todo a milmillonarios y corporaciones, agregó entre 1,5 y 2 billones de dólares al déficit decenal. En 2018 un aumento del gasto por casi 300 000 millones de dólares en dos años evitó un cierre de la administración pública. Y a fines de julio, un nuevo acuerdo para evitar otro cierre sumó otros 320 000 millones de dólares de gasto. Si mantener a la economía estadounidense andando en los tiempos buenos cuesta un déficit anual de un billón de dólares, ¿qué hará falta cuando el panorama no sea tan optimista?

La economía no está funcionando bien para la mayoría de los estadounidenses, cuyos ingresos llevan décadas estancados (o retrocedieron). Estas tendencias adversas se reflejan en la reducción de la expectativa de vida. La rebaja impositiva de Trump empeoró las cosas, porque agrava el problema del deterioro de la infraestructura, dificulta a los estados más progresistas el mantenimiento de la educación, deja sin seguro médico a otros varios millones de personas y, cuando concluya su implementación, generará un aumento de impuestos para los estadounidenses de ingresos medios que empeorará su situación.

La redistribución de abajo hacia arriba (el rasgo distintivo no sólo de la presidencia de Trump, sino también de gobiernos republicanos anteriores) reduce la demanda agregada, porque los más ricos gastan una proporción menor de sus ingresos que los más pobres. Esto debilita la economía en formas que ni siquiera una dádiva inmensa a corporaciones y milmillonarios puede compensar. Y los enormes déficits fiscales de Trump llevaron a un cuantioso déficit comercial, mucho mayor que el de Obama, conforme Estados Unidos tuvo que importar capital para financiar la brecha entre el ahorro y la inversión internos.

Trump prometió reducir el déficit comercial, pero su profunda incomprensión de la economía llevó a que lo aumente (algo que la mayoría de los economistas predijeron). Pese a la mala gestión económica de Trump, a sus reclamos de un dólar más barato y a la baja de tipos de interés de la Fed, sus políticas han mantenido un dólar alto que desalienta las exportaciones y alienta las importaciones. De nada sirvió que los economistas trataran una y otra vez de explicarle que los tratados comerciales pueden influir en la determinación de los países con los que Estados Unidos comercia, pero no en la magnitud del déficit general.

En esta, como en muchas otras áreas (del tipo de cambio al control de armas), Trump cree lo que quiere creer, y los que pagan el precio son los que menos recursos tienen para hacerlo.

Traducción: Esteban Flamini

(*) Joseph Stiglitz es Premio Nobel de Economía, Profesor en la Universidad de Columbia y Economista Jefe del Instituto Roosevelt.

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hola@fundamentar.com (Joseph Stiglitz (*)) Opinión Wed, 21 Aug 2019 14:25:15 -0300
Poder e interdependencia en la era Trump https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6213-poder-e-interdependencia-en-la-era-trump https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6213-poder-e-interdependencia-en-la-era-trump Poder e interdependencia en la era Trump

El presidente norteamericano, Donald Trump, ha sido acusado de utilizar la globalización económica como un arma. Las sanciones, los aranceles y la restricción de acceso a dólares han sido instrumentos importantes de su política exterior, y ni los aliados ni las instituciones ni las reglas lo han limitado en su uso. Según The Economist, Estados Unidos obtiene su influencia no sólo de las tropas y los portaaviones, sino de ser el nodo central en la red que sustenta la globalización. “Esta red de firmas, ideas y estándares refleja y magnifica la proeza norteamericana”. Pero la estrategia de Trump puede “desatar una crisis y está erosionando el activo más valioso de Estados Unidos –su legitimidad”.

Trump no es el primer presidente en manipular la interdependencia económica, ni Estados Unidos es el único país en hacerlo. Por ejemplo, en 1973, los estados árabes utilizaron el embargo petrolero para castigar a Estados Unidos por apoyar a Israel en la guerra de Yom Kippur. Poco después, Robert O. Koehane y yo publicamos Poder e interdependencia, un libro que exploraba la variedad de maneras en las que la interdependencia asimétrica se puede manipular como fuente de poder. Pero también advertimos que los réditos de corto plazo a veces se convierten en pérdidas de largo plazo. Por ejemplo, durante ese período, el presidente Richard M. Nixon restringió las exportaciones de soja norteamericanas con la esperanza de atenuar la inflación. Pero, en el más largo plazo, los mercados de soja en Brasil se expandieron rápidamente –y pasaron a competir con los productores norteamericanos. 

En 2010, después de una colisión entre barcos japoneses y chinos cerca de las islas en disputa Senkaku/Diaoyu en el Mar de China Oriental, China castigó a Japón restringiendo las exportaciones de metales de tierras raras, que son esenciales en la electrónica moderna. El resultado fue que Japón prestó dinero a una compañía minera australiana con una refinería en Malasia, que hoy satisface cerca de un tercio de la demanda japonesa. Además, la mina Mountain Pass en California, que había cerrado a comienzos de los años 2000, fue reabierta. La participación de China en la producción global de tierras raras ha caído de más del 95% en 2010 al 70% el año pasado. Este año, en una respuesta no tan sutil a los aranceles de Trump, el presidente chino, Xi Jinping, se aseguró de que lo fotografiaran visitando un sitio de producción de tierras raras cuyas exportaciones son vitales para los productores de electrónica de Estados Unidos.

Trump abrazando a una bandera norteamericana

Estados Unidos (y otros países) tienen reclamos legítimos sobre el comportamiento económico chino, tal como el robo de propiedad intelectual y los subsidios a las empresas estatales que han inclinado el terreno de juego en el comercio. Es más, existen importantes razones de seguridad para que Estados Unidos evite volverse dependiente de empresas chinas como Huawei para la red inalámbrica 5G. Y China se ha negado a permitir que Facebook o Google operen dentro de su Gran Cortafuegos por motivos de seguridad vinculados a la libertad de expresión. Pero una cosa es limitar ciertas tecnologías y empresas por razones de seguridad y otra muy distinta causar una alteración masiva de las cadenas de suministro comerciales para desarrollar influencia política. No resulta claro cuánto durará la influencia o cuáles terminarán siendo los costos de largo plazo.

Aún si otros países no pueden desvincularse de las redes de interdependencia de Estados Unidos en el corto plazo, los incentivos para hacerlo se fortalecerán en el largo plazo. Mientras tanto, habrá un daño costoso a las instituciones internacionales que limitan el conflicto y crean bienes públicos globales. Como ha señalado Henry Kissinger, el orden mundial no depende exclusivamente de un equilibrio de poder estable, sino también de una sensación de legitimidad, a la que contribuyen las instituciones. Trump tenía razón al responder al comportamiento económico chino, pero se equivocó al hacerlo sin tener en cuenta los costos impuestos a los aliados de Estados Unidos y las instituciones internacionales. El mismo problema debilita sus políticas hacia Irán y Europa. 

Alianzas como la OTAN estabilizan las expectativas, y la existencia de instituciones como las Naciones Unidas, el Tratado de No Proliferación Nuclear y la Agencia Internacional de Energía Atómica mejora la seguridad. Los mercados abiertos y la globalización económica pueden ser disruptivos, pero también generan riqueza (aunque algunas veces, mal distribuida). Mantener la estabilidad financiera es crucial para las vidas cotidianas de millones de norteamericanos y extranjeros por igual, más allá de que tal vez no lo perciban hasta que falte. Y sin importar el efecto que una reacción populista nativista pueda tener en la globalización económica, la globalización ecológica es inevitable. Los gases de efecto invernadero y las pandemias no respetan las fronteras políticas. Las leyes de la política populista, que han dictado el rechazo de la ciencia por parte de Trump y su retiro de Estados Unidos del acuerdo climático de París de 2015, son incompatibles con las leyes de la física.

Macron, Merkel, May, Abe y Trump

Los estados cada vez más necesitan un marco para mejorar la cooperación sobre el uso del mar y del espacio, y sobre la lucha contra el cambio climático y las pandemias. Referirse a un marco de esas características como un “orden internacional liberal” cofunde las opciones al mezclar la promoción de los valores democráticos liberales con la creación de un marco institucional para promover los bienes públicos globales. China y Estados Unidos no están de acuerdo sobre la democracia liberal, pero compartimos un interés en desarrollar un sistema abierto y basado en reglas para administrar la interdependencia económica y ecológica.

Algunos defensores de la administración Trump sostienen que su estilo poco ortodoxo y su voluntad de romper las reglas y desdeñar a las instituciones producirán réditos importantes en cuestiones como las armas nucleares de Corea del Norte, la transferencia de tecnología forzada de China o un cambio de régimen en Irán. Pero la relación de poder e interdependencia cambia con el tiempo, y una excesiva manipulación de la posición privilegiada en interdependencia global podría resultar contraproducente. Como sostenía The Economist, los costos institucionales de utilizar una estrategia de bola de demolición pueden reducir el poder norteamericano en el largo plazo. En ese caso, la estrategia de Trump resultará costosa para la seguridad nacional, la prosperidad y el estilo de vida de Estados Unidos.

FUENTE: Project Syndicate

(*) Profesor de la universidad de Harvard. Co-fundador, junto con Robert Keohane, de la teoría de la interdependencia compleja, desarrollada en el libro Poder e Interdependencia en 1977. Creó el concepto del "poder blando" y fue autor de numerosos trabajos en los últimos años, como "Is the American Century Over?" y "The Future of Power"

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hola@fundamentar.com (Joseph S. Nye (*)) Opinión Wed, 31 Jul 2019 12:08:52 -0300
El Escuadrón demócrata. ¿esperanza para 2020? https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6209-el-escuadron-democrata-esperanza-para-2020 https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6209-el-escuadron-democrata-esperanza-para-2020 Joe Biden, Bernie Sanders y Kamala Harris, en el debate del Partido Demócrata en Miami.

Nunca antes una carrera presidencial estadounidense ha captado tanto el reflector como la que está iniciando, no solo debido a la multiculturalidad de los candidatos que han levantado la mano para suceder al actual Presidente Donald J. Trump, sino porque además Estados Unidos está sufriendo drásticos y rápidos cambios tanto en su política nacional como en el ámbito internacional en torno a cuestiones como el trato hacia los migrantes, barreras al comercio, intento de impeachment, regulación de armas, aborto, matrimonio igualitario, cambio climático, entre otros. 

El Presidente Trump ha declarado que va a presentarse a la reelección, y aunque el sector que está descontento con su gestión va en aumento, aún cuenta con una base muy fuerte y consolidada en estados como Florida, Idaho, Alaska, Arkansas, Utah, Wyoming, Nebraska, Mississippi y Texas. 

En proceso de recaudación

Dados los resultados de la elección intermedia de 2018 nada puede asegurar que el próximo inquilino de la Casa Blanca sea un demócrata. Es más, el reto parece cada día más complicado, basta con ver la cantidad de dinero recaudado por Donald Trump para las campañas presidenciales del 2020 para confirmar que el panorama no se presenta para nada alentador para los demócratas.

Donald Trump, aclamado en el acto para lanzar su campaña de reelección / AFP

Además de la evidente ventaja que implica ser el Presidente en turno, Donald Trump cuenta con una base recaudadora muy sólida que empezó a trabajar en la reelección desde el inicio del mandato, una característica a destacar del equipo de recaudación de Trump es que está poniendo especial atención en las personas que hacen aportes bajos individualmente pero que en conjunto suman una fuerte cantidad de dólares. Sumado a esto, en caso de requerirlo, él podría aportar dinero propio para la elección como lo declaro para la primera vez que resultó electo.

Históricamente, los candidatos demócratas han logrado recaudar más fondos para una campaña presidencial. Sin embargo, en estos momentos el Consejo Nacional se encuentra en apuros, esto debido a que aún tiene fuertes deudas de campañas pasadas, debe utilizarla en la realización de los debates entre los precandidatos a la Presidencia y además lidiar con el posible escenario de perdida de donantes porque el candidato que apoyan no sea el elegido para dar la batalla por la Casa Blanca. 

Durante el primer trimestre del 2019, el Presidente Trump llevaba recaudado poco más de 30 millones de dólares, mientras que su competidor demócrata Bernie Sanders, el más cercano en términos de recaudación llevaba poco menos de 21 millones. 

El Debate

El Partido Demócrata ya inició la carrera para elegir al candidato más idóneo, aquel que intentará derrotar al actual mandatario republicano además de recuperarse del trauma de la inesperada y aparatosa derrota de Hillary Clinton en 2016.

En este marco, los demócratas se enfrentan a un sinfín de retos, como el atraer a las “grandes minorías” especialmente en los Estados “péndulo” como Arizona, Pensilvania, Wisconsin, Ohio y Florida, este último se ha inclinado más por los republicanos en las últimas elecciones. Además de lograr encontrar un candidato que sea del agrado de la mayoría de votantes, simpatizantes y seguidores y no ocurra un espaldarazo como en el 2016 al ser elegida Hillary Clinton.

Debido al gran número de aspirantes que desean la candidatura, el Comité Nacional ha aplicado medidas para dejar fuera de carrera a al menos cuatro candidatos, que no alcancen a cumplir con los requisitos. Entre estos, se establece que los candidatos deben conseguir 65 mil donantes para sus respectivas campañas, con al menos 200 donantes en 20 estados diferentes y obtener al menos el 2% de intención de voto a nivel nacional por parte de los ciudadanos en tres encuestas legítimas.

El primer debate entre los candidatos demócratas se llevó a cabo el miércoles 26 y jueves 27 de junio.

La senadora por Massachusetts, Elizabeth Warren / AP

Las aportaciones más sobresalientes de la noche fueron la de Cory Booker – Senador por Nueva Jersey, quién hizo un fuerte llamado a retornar las negociaciones con Irán respecto al acuerdo nuclear; Bill de Blasio – Alcalde de la ciudad de Nueva York, quien se pronunció a favor de crear un nuevo sistema de salud dirigido y controlado por el gobierno; Julián Castro – ex Secretario de Vivienda y Desarrollo Urbano, quién declaró su intención de legislar a favor de la interrupción legal del embarazo a nivel federal; y Beto O’Rourke – Miembro de la Cámara de Representantes por Texas, que se pronunció a favor del trato digno para los migrantes así como crear mecanismos para que los “dreamers” logren obtener la ciudadanía. Pero, sin duda la que se llevó las palmas en la noche fue Elizabeth Warren – Senadora por Massachusetts, que demostró que tiene amplio conocimiento de la gran mayoría de los problemas que deben ser atendidos, y en cada intervención dejo ver que sabe cómo y tiene la manera de hacer valer sus ideas y su agenda innovadora.

Además este día participaron John Delaney – Miembro de la Cámara de Representantes por Maryland; Tulsi Gabbard – Miembro de la Cámara de Representantes por Hawaii; Jay Inslee – Gobernador de Washington; Amy Klobuchar – Miembro Principal del Comité de Reglas del Senado; y Tim Ryan – Miembro de la Cámara de Representantes por Ohio. 

En la segunda instancia del debate, llevada a cabo el 27 de junio se destacaron, en primer lugar Joe Biden – ex vicepresidente de los Estados Unidos  y uno de los favoritos para ser el candidato demócrata propuso que el Congreso conceda la ciudadanía inmediata a más de 800.000 residentes que llegaron al país ilegalmente cuando eran niños. 

Bernie Sanders – Senador por Vermont, aunque en esta ocasión no destacó en el favorito ese ánimo característico de la campaña pasada, ni tampoco lució apasionado en sus intervenciones. Además en algunos momentos del debate Sanders pareció desaparecer.

El senador Bernie Sanders en el debate presidencial demócrata en Miami / AP

Por su parte, Michael Bennet – Senador por Colorado, se pronunció a favor de lograr una reducción de emisiones de gases de efecto invernadero para 2050 con su “Plan de Cambio Climático de Estados Unidos” y Apoya una opción pública de Medicare.

Y, Pete Buttigieg – Alcalde de la ciudad de South Bend (Indiana) tuvo una participación que destaco, ya que el Alcalde lució sobrio, serio, inteligente, analítico, sensato y demostrando que representa al ala progresista del partido. 

Por último, Kamala Harris – Senadora por California se mostró fresca, animada, apasionada, sincera, inteligente, sensata y sobre todo conciliadora.

La lista completa de participantes incluyó a Kirsten Gillibrand – Senadora por Nueva York; John Hickenlooper –Gobernador de Colorado; Marianne Williamson – Escritora y activista Fundadora de Project Angel Food Co-fundadora de Peace Alliance; Andrew Yang – Emprendedor y fundador de Venture for America; y Eric Swalwell – Miembro de la Cámara de Representantes por California, quien finalmente se retiró de la contienda el 8 de julio de 2019.

Temas centrales

Durante las dos noches se tocaron temas de vital importancia para Estados Unidos y el mundo, sin embargo la amplia mayoría de los participantes tuvieron ideas muy dispersas en la ejecución y en los plazos de aplicación para la el cumplimiento de sus respectivas agendas.

Se habló de la posible reincorporación de Estados Unidos al Acuerdo de París aunque, ninguno dedicó realmente mucho tiempo a esta cuestión. Solo seis de ellos hablaron abiertamente de este problema y dieron algunas propuestas muy poco aterrizadas para mitigar los efectos en la actualidad.

Se habló también de la condonación de la deuda estudiantil, problema grave. Warren propone la condonación total de dichas deudas, sin embargo si esto se llevara a cabo se necesitarían acciones para no afectar las finanzas públicas y el gasto del gobierno a causa de un importante ingreso que se dejaría de percibir.

El alcalde de Nueva York, Bill de Blasio / GETTY

De los grandes temas de debate, hay dos sobre los que sobrevuelan más dudas que certezas. Sobre el estado y futuro del servicio sanitario de Estados Unidos ningún candidato logra articular una propuesta sólida. En segundo lugar, el asunto migratorio, que ha adquirido una dimensión desproporcionada en los últimos años, transformándose en un problema significativo para gobierno actual. Constituye sin dudas, un parteaguas y es un tema central en la carrera por la casa blanca, debido a todas las implicaciones que puede tener en los votantes, especialmente el sector latino y la acalorada, pero delicada y frágil agenda de discusión que se viene trabajando con Guatemala y México principalmente.

En este sentido, Beto O’Rourke, quien hizo su primera intervención de la noche en español, fue el único candidato con una propuesta concreta, al asegurar que no iban a desintegrar a las familias migrantes. Por otra parte, Bill de Blasio, opinó que primero había que convencer a los estadounidenses de que los inmigrantes no eran los causantes de los grandes problemas de Estados Unidos.

Beto O’Rourke, el único precandidato que habló en español / REUTERS

Sin duda todos coinciden en algo: la dirección del país bajo la tutela del Presidente Trump no es de su agrado y el rumbo debe corregirse drásticamente.

Esperemos que durante los próximos encuentros se logre alcanzar un “candidato de unidad” que recopile lo mejor de un proyecto demócrata novedoso, pulido, armónico, viable que garantice estabilidad, certeza y rumbo claro a un país que sin duda lleva las riendas de los mercados globales y una nutrida agenda internacional. 

Indiscutiblemente la carrera presidencial estadounidense es un interesante caso de análisis , que siempre resulta atrayente, enigmática, pero sobretodo y como lo vimos hace cuatro años…sorpresiva e inesperada.

(*) Analista del Centro de Estudios Políticos Internacionales (CEPI)

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hola@fundamentar.com (Jesús Aviña Ramírez (*)) Opinión Mon, 29 Jul 2019 11:49:27 -0300
Un futuro prometedor https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6208-un-futuro-prometedor https://fundamentar.com/articulos/opinion/item/6208-un-futuro-prometedor Donald Trump ingresa a territorio norcoreano acompañado de Kim Jong-Un, el pasado 30 de junio.

De manera totalmente improvisada y sorpresiva, el presidente estadounidense Donald Trump, se transformó el pasado 30 de junio en el primer presidente de los Estados Unidos en cruzar la zona desmilitarizada de Corea y pisar suelo norcoreano.

Esta “tercer cumbre”, que duró poco más de una hora, destaca por su carácter simbólico, más que por sus resultados concretos. Sin embargo, permitió re-potenciar y reconfigurar el diálogo, abierto pero estancado, tras la cumbre en Hanói del 28 de febrero pasado, donde las posiciones tan opuestas entre los grupos negociadores de cada país y la imposibilidad de llegar a un acuerdo la transformaron en un fracaso diplomático. 

Fiel a su estilo, Donald Trump, que se encontraba reunido en Tokio por la cumbre del G-20, sugirió a través de Twitter la posibilidad de realizar una reunión entre los jefes de estado, con la salvedad de que esta vez sea en territorio norcoreano, algo que Kim Jong-Un aceptó sorprendido. 

Una historia Conflictiva.

Tras la finalización de la Segunda Guerra Mundial en 1945, la Península de Corea quedó dividida en dos, el norte bajo la órbita comunista y el sur, bajo la órbita capitalista. El primer y único intento de unificación mediante la fuerza se dio cuando la República Popular de Corea invadió en 1950 el sur reclamando el territorio. Invasión que fue repelida tras la intervención de la ONU y los EE.UU., que demarcó una zona desmilitarizada entre ambas Coreas, poniéndole fin al conflicto en 1953.

Sin embargo, las relaciones entre las dos Coreas se sostiene en un armisticio, por lo que no existe una paz explícita entre ellas. Esto generó que se mantenga una relación de hostilidad y en un estado formal de guerra permanente entre las dos Coreas por casi 70 años.

Las crecientes sospechas de un aumento en el desarrollo del material nuclear, sumado a las pruebas misilísticas de Corea del Norte en el mar de Japón, llevó a que las relaciones entre ambas naciones llegaran a su punto máximo de tensión en 2017, generando efectos también en los principales aliados americanos en la región, Corea del Sur y Japón.

A esto, hay que sumar las constantes amenazas entre los jefes de estado, Kim Jong-Un y Donald Trump a través de Twitter y en reiteradas cumbres. Este último adoptó una postura más dura que su antecesor, Barack Obama, y expresó “estar listo para todo” y darle a Corea del Norte “fuego y furia” si no cancelaba sus pruebas de misiles.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se adentra en el lado norte de la Línea de Demarcación Militar que divide a Corea del Norte y Corea del Sur / AFP

El tira y afloje 

Durante estas fechas, a mediados de 2017, se había comenzado a barajar la posibilidad de una intervención militar estadounidense en territorio norcoreano, pero a pesar de no contar con los recursos suficientes, o de material tecnológicamente viable en una guerra moderna, una pequeña nación como Corea del Norte logró poner en jaque a la principal potencia del mundo mediante la disuasión nuclear.

Se sospecha que Kim controla entre unas 60 y 65 ojivas nucleares, de las cuales algunas pueden tocar suelo americano, o cuando menos con la capacidad para su producción.

Esto último, sumado a lo negativo que sería iniciar una nueva guerra en términos de imagen y recursos, que la administración Trump modificó sus objetivos internacionales durante la campaña presidencial de 2018 tratando de mostrarse más abierto al diálogo, por sobre el conflicto, como habían sido sus ejes de campaña a inicios del mandato. 

Tanto fue así que, para el mes de junio de 2018, se había organizado una primera cumbre entre ambos mandatarios, algo que se vio influenciado en gran medida por la cumbre intercoreana en abril de ese mismo año. En esta última, se vio a una Corea del norte dispuesta a negociar y a dialogar tras años de una política exterior cerrada y que mostró a un Kim Jong-Un pisando suelo surcoreano para reunirse con su par del sur, Moon Jae-In.

La primer cumbre entre Trump y Kim se conoció como la “cumbre de Singapur” y desde su inicio fue una propuesta ambiciosa, en tanto primer encuentro entre un presidente de los Estados Unidos y un líder norcoreano. Tuvo como objetivo mostrar un mensaje al mundo de que las hostilidades entre ambos debían ser resueltas mediante una negociación y no mediante la fuerza. Y significó un primer paso para limar asperezas y se avanzar en una posible negociación conjunta en el futuro, con el tema nuclear como punto central.

Debido al éxito de esta cumbre, se avanzó en la organización de la segunda, esta vez en la capital vietnamita Hanói para febrero de 2019, con la expectativa de alcanzar una resolución o resultado tangible que beneficiara a ambos. Sin embargo, la cumbre fue un rotundo fracaso, debido al planteo de posiciones irreconciliables entre las partes. Corea del Norte buscó desprenderse de las sanciones económicas que padece desde hace años, y que mantiene en jaque a su economía de una manera gradual, a cambio de desmantelar el centro nuclear de Yongbyon. Por su parte, Estados Unidos presentó una postura más súbita y brusca, por lo que rápidamente rechazó la oferta. Pyongyang debía desprenderse de todo el material nuclear de inmediato y de manera verificable a cambio de la eliminación de las sanciones.

El presidente de los EE.UU., Donald Trump, y el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in visitan un puesto de observación en el Área de Seguridad Conjunta en Panmunjom en la Zona Desmilitarizada que separa el norte y el sur de Corea / AFP

¿Un nuevo comienzo? 

Kim sabe que desmantelar el único sustento que mantiene a raya a los Estados Unidos es demasiado valioso para perderlo rápidamente, y más teniendo en cuenta que la historia demuestra que los Estados Unidos prefiere atacar o invadir a naciones que carecen de capacidades nucleares. Mientras más presión se le haga al régimen norcoreano sobre las armas nucleares, más se aferraran a ellas.

Trump, por otra parte, entiende que desnuclearizar la península, no solo puede ser exhibido como un logro presidencial a un año de las elecciones generales, sino que también sería una victoria política contra uno de sus principales rivales a nivel mundial, China, que mantiene en jaque a la hegemonía norteamericana. 

Washington había señalado su deseo de retomar las conversaciones de trabajo sobre desarme con Pyongyang / AFP

Además, podría influir sobre sus dos aliados principales en Asia, Japón y Corea del Sur, que dejarían de ver a Corea del Norte como una amenaza para centrarse casi exclusivamente en China como su principal competidor regional. Para ello, Washington ha comenzado a suspender ejercicios militares conjuntos en la región además de desactivar los proyectos de instalación de escudos antimisiles que se tenían previstos para la península, algo que generaba fuerte rechazos por parte del régimen comunista chino, como al norcoreano y servía como excusa para este último a realizar las prácticas militares que generaron la tensión en un principio.

Ambas partes desconfían una de la otra, la cumbre en Hanói dio fe de ello, algo que se trató de descongelar 5 meses después con esta nueva cumbre improvisada en la DMZ (zona desmilitarizada) que buscó y busca definitivamente renegociar nuevamente el material nuclear y las sanciones. Por el momento, solo el tiempo dirá si finalmente se dará un acuerdo exitoso entre las partes, aunque esta vez parece indicar que se esperan posturas más moderadas y abiertas en la negociación.

(*) Analista del Centro de Estudios Políticos Internacionales (CEPI)

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hola@fundamentar.com (Genaro Viesti (*)) Opinión Mon, 29 Jul 2019 11:30:18 -0300
EE.UU. reanuda la pena de muerte https://fundamentar.com/internacional/item/6206-ee-uu-reanuda-la-pena-de-muerte https://fundamentar.com/internacional/item/6206-ee-uu-reanuda-la-pena-de-muerte Manifestación ante la Corte Suprema de los Estados Unidos, tras una sentencia en 2018.

Las ejecuciones, interrumpidas a nivel federal desde hace 16 años, se volverán a implementar según lo anunciado por el Fiscal General.

El gobierno de Donald Trump anunció este jueves que la administración federal volverá a utilizar la pena capital tras una moratoria de 16 años y programó las fechas de las ejecuciones para cinco condenados, informó el fiscal general de Estados Unidos, Bill Barr.

A instancias de Trump, que pide habitualmente castigos más duros para los crímenes violentos, Barr instruyó a la Oficina Federal de Prisiones a que adopte un nuevo protocolo para el uso de la inyección letal para allanar el camino para ejecutar las sentencias.

"El Departamento de Justicia defiende el imperio de la ley, y le debemos a las víctimas y a sus familias avanzar con la sentencia impuesta por nuestro sistema de justicia", dijo Barr en un comunicado.

El año pasado se efectuaron 25 ejecuciones en Estados Unidos, todas ellas llevadas a cabo por autoridades estatales para personas condenadas por cargos también estatales y no federales.

Debido a los debates sobre los métodos de ejecución y a controversias sobre las drogas utilizadas, además de las reticencias del anterior presidente estadounidense, el demócrata Barack Obama, ningún prisionero federal había sido ejecutado desde 2003.

"Profundamente perturbador"

Los primeros a los que se les aplicará esta medida serán cinco asesinos ya condenados que serán ejecutados en la penitenciaría de Terre Haute, en Indiana.

El Departamento de Justicia dijo que todos estos condenados agotaron sus recursos de apelación y que actualmente no hay ningún impedimento a su ejecución.

Barr ordenó que la Oficina de Prisiones ejecute el procedimiento mediante una sola inyección legal del fenobarbital (fenobarbitona), un barbitúrico que reemplaza un método que usaba tres drogas distintas.

El gobierno federal tiene cerca de 62 personas en el corredor de la muerte en las prisiones federales, según el Centro de Información sobre la Pena de Muerte.

La aplicación de la pena de muerte está en retroceso en Estados Unidos en la última década, debido a debates sobre la legalidad de las inyecciones letales, acusadas de provocar demasiado sufrimiento y por problemas en el suministro de las drogas que causan la muerte, debido a que muchos laboratorios no quieren estar asociados a esta práctica.

De los 50 estados, 25 utilizan este método, 21 no permiten su uso y cuatro tienen una moratoria.

Obama, presidente entre 2009 y 2017, cuestionaba la aplicación de la pena de muerte, sin entrar en el debate de fondo.

En una entrevista concedida a Marshall Project en 2015 dijo que la práctica era "profundamente perturbadora" y señaló la desproporcionada cantidad de negros que reciben sentencias de muerte en Estados Unidos y también algunas ejecuciones "espantosas" llevadas a cabo en algunos estados.

"Inmoral"

La senadora demócrata Kamala Harris, que aspira a la nominación de su partido para la presidencia, condenó la decisión de Barr.

"Déjenme ser clara: la pena de muerte es inmoral y es profundamente imperfecta. Demasiada gente inocente ha sido ejecutada", dijo.

"La pena capital federal es arbitraria, con prejuicios raciales y plagada de malos actos de abogacía y ciencia basura", reaccionó Ruth Friedman, directora del programa Federal Capital Habeas Project.

Barr defendió que cada uno de los cinco condenados fueron juzgados "por un jurado compuesto por sus pares en un proceso pleno e imparcial".

El primer condenado será ejecutado el 9 de diciembre de 2019. Se trata de Daniel Lewis Lee, miembro de un grupo racista que asesinó a tres personas de una familia, incluyendo a una niña de ocho años.

En segundo lugar aparece Lezmond Mitchell, que recibirá la inyección letal el 11 de diciembre, por el asesinato de una anciana y de su nieta. Dos días después está programada la muerte de Wesley Ira Purkey, acusado de varios asesinatos cruentos.

Un mes después, en enero de 2020, la justicia ejecutará a Alfred Bourgeois, acusado de abusar y luego asesinar a su hija de dos años y medio, y a Dustin Lee Honken, acusado de varias muertes.

"Otras ejecuciones adicionales se programaran en fechas posteriores", dijo el Departamento de Justicia.

FUENTE: AFP

EDICIÓN Y RELEVAMIENTO: Santiago Toffoli

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hola@fundamentar.com (Santi Toffoli) Internacional Fri, 26 Jul 2019 11:11:43 -0300
Trump restringe más el asilo de centroamericanos https://fundamentar.com/internacional/item/6202-trump-restringe-mas-el-asilo-de-centroamericanos https://fundamentar.com/internacional/item/6202-trump-restringe-mas-el-asilo-de-centroamericanos Las solicitudes de asilo en los Estados Unidos son cada vez mas complicadas de conseguir.

La mayoría de solicitantes que pasen por otro país antes de llegar a EE UU no tendrán opción al refugio

Donald Trump vuelve a endurecer las normas para los solicitantes de asilo. El Gobierno implementará desde este martes una orden que hará que la mayoría de solicitantes que transiten por otro país antes de pisar suelo estadounidense no tengan la opción de pedir la protección. La nueva política se aplicará principalmente en la frontera sur con México, lo que supone un varapalo para los migrantes centroamericanos, que suponen el grueso de la ola migratoria que afronta Washington. Existen algunas excepciones para aquellos a quienes se les haya negado el asilo en los países que cruzaron previamente o las personas que hayan sido objeto de trata. El cambio de las reglas llega después de que se anunciaran redadas durante el fin de semana en 10 ciudades para expulsar a 2.000 extranjeros que tienen orden de deportación.

Los Departamentos de Justicia y el de Seguridad han anunciado en un comunicado que la nueva orden pretende “mejorar la integridad del proceso” al imponer más restricciones o límites de elegibilidad a los extranjeros que buscan asilo en EE UU. La norma también se aplicará a niños que hayan cruzado la frontera solos. El secretario interino del Departamento de Seguridad Nacional, Kevin K. McAleenan, ha reconocido que los fondos extra (4.600 millones de dólares), aprobados en junio por el Congreso, fueron vitales para frenar el flujo migratorio, pero remarcó que no serán suficientes si no se cambian las leyes de inmigración. "Hasta que el Congreso pueda actuar, esta norma interina ayudará a reducir el factor que impulsa la migración irregular hacia EE UU", sostuvo McAleenan en el comunicado.

Este lunes el presidente estadounidense tenía previsto recibir a su homólogo guatemalteco, Jimmy Morales, para intentar avanzar en su intención de convertir a Guatemala en un tercer país seguro, lo que implicaría que los migrantes de El Salvador y Honduras que transiten por su territorio con la intención de llegar a EE UU se queden en tierras salvadoreñas hasta que Washington decida si les concede el asilo. Sin embargo, Morales pospuso el encuentro sobre el posible acuerdo bilateral  "debido a las especulaciones surgidas y las acciones legales impuestas". El Gobierno guatemalteco negó que estuviera contemplando la idea de convertirse en un tercer país seguro. Tras la fallida reunión con Morales, EE UU ha anunciado la medida por la que exige solicitar asilo antes de llegar a la frontera sur.

Hasta ahora, Estados Unidos solo tiene un acuerdo de “tercer país seguro” con Canadá. Sin embargo, a principios de junio, México admitió que deberá negociar la condición de tercer país seguro con EE UU para frenar el número de migrantes que cruzan la frontera entre ambos países, después de las amenazas de Trump de imponerles un arancel general del 5%, que finalmente no sucedió debido a la ofensiva mexicana en materia migratoria.

El objetivo de Trump es lograr que otros países contengan el éxodo centroamericano, que este año podría alcanzar las 800.000 personas en tránsito, según el Gobierno mexicano. McAleenan cree que esta nueva política desincentivará a los solicitantes de asilo que “no buscaron protección urgente en el primer país disponible”, a los migrantes económicos que “carecen de un temor legítimo de persecución” y a las organizaciones criminales transnacionales, traficantes y contrabandistas "que explotan" su sistema para obtener ganancias”. En los casi dos años que lleva Trump en la Casa Blanca, la Administración estadounidense ha intentado que cada vez sea más difícil solicitar asilo. Desde hace poco más de un año, la violencia doméstica y el miedo a las pandillas ya no son motivos suficientes para conseguir protección en Estados Unidos.

FUENTE: El Pais (España)

EDICION Y RELEVAMIENTO: Santiago Toffoli

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hola@fundamentar.com (Pedro Arrospidegaray) Internacional Mon, 15 Jul 2019 16:11:51 -0300
Trump amenaza a Irán tras el derribo de un dron estadounidense en Ormuz https://fundamentar.com/internacional/item/6176-trump-amenaza-a-iran-tras-el-derribo-de-un-dron-estadounidense-en-ormuz https://fundamentar.com/internacional/item/6176-trump-amenaza-a-iran-tras-el-derribo-de-un-dron-estadounidense-en-ormuz

Teherán denuncia que la nave no tripulada había entrado en su espacio aéreo en misión de espionaje, afirmación que Washington desmiente.

El derribo este jueves de un dron estadounidense en el estrecho de Ormuz por la Guardia Revolucionaria de Irán ha intensificado la guerra de nervios entre Washington y Teherán. Mientras la República Islámica ha denunciado que el aparato había entrado en su espacio aéreo en misión de espionaje, Estados Unidos ha tachado de falsedad esa alegación y ha asegurado que la aeronave hacía tareas de reconocimiento en espacio aéreo internacional. Un tuit al respecto del presidente estadounidense, Donald Trump, añadió incertidumbre a la situación.

“Irán ha cometido un error muy grave”, ha advertido Trump, desatando todo tipo de especulaciones. Aunque el inquilino de la Casa Blanca ya ha acostumbrado al mundo a sus desahogos tuiteros, su última andanada se produce en medio de una escalada de gestos muy peligrosos. Tras los recientes sabotajes a petroleros en el golfo de Omán, de los que tanto EE UU como sus aliados árabes responsabilizan a Irán, los observadores vienen alertando del riesgo de un choque inesperado o un error de cálculo por cualquiera de las dos partes. El embajador iraní en Londres habló de una “provocación” estadounidense.

“El derribo del dron [norte]americano es un claro mensaje a América [de que] nuestras fronteras son la línea roja de Irán y que reaccionaremos enérgicamente contra cualquier agresión”, ha advertido el jefe de la Guardia Revolucionaria, el general Hosein Salami, citado por PressTV. “Irán no está buscando una guerra con ningún país, pero estamos plenamente preparados para defender la patria”, ha añadido el militar.

El presidente estadounidense, Donald Trump, evitó confirmar si habría una respuesta armada por parte de Estados Unidos. "Ya lo sabrán", "veremos que pasa", ha dicho a los reporteros durante la bienvenida a la Casa Blanca del primer ministro canadiense, Justin Trudeau, informa Amanda Mars. Dio a entender que la actuación de Irán no había sido meditada ni decidida de forma estratégica por el régimen. "Tengo la sensación de que ha sido el error de algún general", afirmó, "de alguien estúpido", añadió, "alguien no debería estar haciendo lo que estaba haciendo". Pese a que lo escueto de su mensaje en Twitter por la mañana indicaba lo contrario —"Irán ha cometido un grave error", se limitó a escribir—, al cabo de un rato, ante las cámaras, se ha mostrado más prudente. Ha recalcado que el dron no iba tripulado y, por tanto, ningún soldado estadounidense había muerto: "Lo contrario haría las cosas muy diferentes, se lo aseguro". Los líderes en el Congreso de ambos partidos han sido convocados por la Administración para abordar el asunto.

Todos los portavoces de uno y otro lado repiten que no quieren la guerra, pero los pasos que están dando parecen indicar otra cosa. La tensión ha aumentado desde que, a principios de mes, EE UU empezara a reforzar su presencia militaren Oriente Próximo por una supuesta “amenaza iraní” y Teherán anunciara quesuspendía algunas de sus obligaciones con el acuerdo nuclear firmado en 2015, que Washington abandonó unilateralmente el año pasado. Algunos analistas temen que Irán, humillado por esa decisión y tras interpretar que Trump no va a lanzarse a una guerra, haya decidido sacar pecho y poner a prueba el límite de sus amenazas.

La Guardia Revolucionaria iraní asegura que su fuerza aérea derribó un dron espía modelo Global Hawk que “se había infiltrado sobre la provincia costera de Hormozgán, en el sur del país". Sin embargo, los portavoces estadounidenses insisten en que el aparato (un MQ-4C Triton de la Marina, según una fuente citada por Reuters) estaba en el espacio aéreo internacional sobre el estrecho de Ormuz cuando fue alcanzado por un misil tierra-aire. Esa vía de agua, un paso clave para el transporte de petróleo y gas, comunica el golfo Pérsico con el golfo de Omán, donde en las últimas semanas han sido atacados varios petroleros.

Arabia Saudí, que apoya sin fisuras a EE UU en esta crisis, ha vuelto a acusar a su vecino y rival. “La situación es muy grave debido al comportamiento agresivo de Irán”, ha declarado su ministro de Estado de Exteriores, Adel al Jubeir, desde Londres, citado por Reuters. “Cuando se interfiere con la navegación internacional tiene un impacto en el abastecimiento de energía, en el precio del petróleo, y afecta a la economía mundial”, ha añadido Al Jubeir.

De momento, el precio del crudo subió tres dólares, hasta superar los 63 por barril. Además, la Marina de la India anunció el envío de dos navíos al golfo de Omán para garantizar la seguridad de sus mercantes, según informa Efe. Casi la mitad del petróleo que importa la India procede de los países ribereños del golfo Pérsico y cruza a través del estrecho de Ormuz, al igual que un tercio de todo el que se comercializa por vía marítima a nivel mundial.

Pero la preocupación saudí va más allá de consideraciones económicas. El Reino del Desierto mantiene una larga pugna con Irán por el liderazgo regional. Ambos se encuentran enfrentados a través de aliados locales en varios conflictos, pero sobre todo en Yemen. La catástrofe de esa guerra, que ya ha dejado 91.000 muertos, según la última puesta al día de Armed Conflict Location and Event Data Project, ha llevado tanto al Senado de EE UU como a un tribunal británico a intentar bloquear las ventas de armas a Riad. Al Jubeir se encuentra en Londres para tratar de convencer al Gobierno británico de que eso beneficiaría a Teherán.

En este clima de tensión, los rebeldes Huthi de Yemen han aumentado sus ataques a Arabia Saudí. El reino reconoció este jueves que esa milicia había lanzado un proyectil contra una planta desalinizadora en Al Shuqaia, la provincia meridional de Jizan, aunque sin causar daños significativos. Los Huthi dijeron la noche anterior que habían destruido una central eléctrica en esa localidad. El incidente solo puede ahondar la crisis con Irán, ya que Riad está convencido de que los rebeldes yemeníes, a quienes combaten desde 2015, son un instrumento de Teherán. A principios de mes, un misil contra el aeropuerto saudí de Abhacausó 26 heridos.

FUENTE: El País (España)

EDICIÓN Y RELEVAMIENTO: Santiago Toffoli

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hola@fundamentar.com (Pedro Arrospidegaray) Internacional Fri, 21 Jun 2019 11:05:41 -0300