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Domingo, 21 Junio 2026 11:11

Generosos Destacado

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Generosos Juan José García / El Ciudadano

Dar es dar.
Y no fijarme en él y su manera de actuar
Dar es dar
Y no decirle a nadie si quedarse o escapar…

“Dar es dar” - Fito Páez.

El mundo libertario cree haber encontrado algo de aire político a partir del anuncio de una muerte que no fue, circunstancia que involucra a la actriz Florencia Peña, a la sazón identificada con kirchnerismo. El caso, que combina una mezcla de egos, inexperiencia y la superficialidad propia que habita en algunos streamings, sirvió como punta de lanza para el aniquilamiento de una mujer que cometió el error que muchos “periodistas” denunciantes cometieron hasta hace semanas. 

La hipocresía de los hipócritas se hizo ley y así pudimos conocer una nueva indignación de personajes a los que les armaban notas o de señores que han dado diagnósticos médicos sin conocer a la paciente, con el agregado de que el presidente Javier Milei se envalentonara vía X con el acompañamiento del ministro de Economía Luis Caputo, quien parece disfrutar de su nuevo de rol de provocador vía redes.

El caso Adorni sigue teniendo visibilidad pública, aunque a estas alturas resulta dudoso que horade al Gobierno (o al presidente si se quiere) más de lo que lo ha hecho hasta ahora. Si bien el personaje no tiene ningún futuro político ya que la imagen de lumpen con aires de nuevo rico resulta un ancla imposible de levantar, buena parte de ambos lados de la cofradía mediática, sigue gastando energía y tiempo en las nimiedades que filtran desde el juzgado de Ariel Lijo o desde la fiscalía de Gerardo Pollicita (vaya uno a saber), con gastos cada vez más superfluos y de poca monta. 

Incluso, algunos comunicadores van más allá y afirman muy sueltos de cuerpo, que el error no forzado de mantener al jefe de gabinete en su cargo, impide al oficialismo capitalizar los logros de la macroeconomía. Y ante esto no puede dejar de señalarse al menos dos contrasentidos. 

El primero refiere a que uno de los “logros de la macro”, vinculado a la fluidez de dólares, tiene anclaje en los fondos que llegan desde Vaca Muerta, reservas descubiertas durante la gestión K de YPF, la cual pudo imponerse a partir de la recuperación de la empresa insignia y de una gestión a todas luces adecuada. 

El segundo de los contrasentidos se sustancia en que la macro estaría funcionando muy bien con una inflación que oscila entre el 2% y el 3% y paritarias a la baja, con tasas de interés que inhabilitan el crédito y con sectores productivos generadores de mano de obra intensiva que siguen decayendo, incluso teniendo como referencia la economía de 2025. Para ejemplo basta un botón: allí andan decaídos de ánimo los sectores vinculados al rubro automotor, sea fabricantes, importadores o comerciantes, porque las previsiones para el año en curso fallaron en toda la línea y la caída de los patentamientos en el primer semestre de 2026 se ubicarían cercanos al 15%, poniéndolo en potencial dado que aún queda algo más de una semana para el cierre de ese ciclo.

Volviendo al caso Adorni puede decirse que hay una especie de generosidad de los otros poderes que conforman la institucionalidad que los argentinos supimos conseguir en estas cuatro décadas de democracia. 

Una serie de preguntas permanecen en el ambiente desde hace semanas. ¿Cuándo procesan al ahora ex vocero presidencial? ¿Cuántos elementos más necesita el juez que, coincidentemente anda de gira parisina con el ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques para, por lo menos, llamarlo a indagatoria? Preguntas para el diván.

Al menos una cosa ya ha quedado clara: lo que al comienzo aparecía como una especie de investigación que avanzaba rápido, no significaba otra cosa más que el envío de mensajes encriptados para que el propio funcionario fuera preparando la famosa declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción que, cuando uno tiene los números ordenados, no demora más de dos horas en su confección. Que el protagonista del asunto porte una estupidez de proporciones ya no es responsabilidad de sus ayudantes no oficializados.

El dúo Lijo - Pollicita resultó expuesto en la semana cuando se conoció que el inefable fiscal Guillermo Marijuan, aquel de la campera azul al que se le dio por excavar la Patagonia en busca del PBI cristinista, pidió la indagatoria de Francisco Adorni, que trajina pasillos judiciales por acusaciones similares a las de su hermano mayor. Nada más que agregar de los tiempos de la Justicia.

Más allá de las declaraciones de utilería, el Poder Legislativo también aparece con una generosidad pasmosa. Con la excepción del bloque de Unión por la Patria en ambas cámaras, no deja de llamar la atención la rémora para promover la moción de censura. Con sesiones en el Senado aplazadas y promesas de presentación a los fines de brindar el informe mensual que impone la Constitución Nacional, el libertarismo consiguió algunos días de plazo para evitar que el Poder Legislativo imponga la salida de Adorni. 

Con el argumento de que el costo político lo debe tener que pagar el presidente, a los fines de que no se victimice, no son pocos los senadores que miran para el costado y negocian por lo bajo con el oficialismo a partir de su debilidad evidente. Uno de los principales mentores de esta estrategia es el gobernador salteño Gustavo Sáenz, quien ha sido de todo en estos 30 meses de gestión libertaria, menos un opositor consolidado. En el gobierno del eterno presente, ganar dos semanas de tiempo para, a estas alturas, “confirmar” una supuesta presencia de Adorni, es una especie de primer gol de Lio Messi contra Argelia. Nosotros tampoco podemos escapar al clima mundialista.

Pero si hablamos de generosidad, no deja de llamar la atención el decreto presidencial 474/26 que habilita un auxilio fiscal de hasta $400.000 millones a las provincias de Jujuy, Entre Ríos y Santa Fe. 

Con el regodeo de haber concluido las obras del Monumento a la Bandera por $4.000 millones, algo así como el 1% del monto de ayuda anunciado, algunos mal pensados dimos por sentado que el tono conciliador del gobernador en los últimos días, se debía a esa ayuda. Pero según el ministro de Economía de la provincia, Pablo Olivares, nada más alejado de la realidad, ya que mientras se ufanaba del pago del aguinaldo, algo que resulta por ley obligatorio, nos informaba a sus co provincianos que Santa Fe, si bien no nada en la abundancia, en esta oportunidad no necesita de la ayuda del Estado nacional ya que se sostiene con recursos propios y de fondeo externo.

Ante lo anterior flotan dos preguntas: ¿es mejor hacerse de recursos en dólares ante el mercado externo antes que un adelanto nacional a una tasa del 1,5%? Y lo otro, si Santa Fe no necesita esos fondos ¿por qué está incluida en el decreto? ¿Quién la incluyó? Dudas que surgen como al pasar.

Pero más allá de la generosidad presidencial que, parece, nadie pidió y Santa Fe no necesita, la celebración institucional del 20 de junio en Rosario deja la foto incómoda de lo más granado de la dirigencia gubernamental local y provincial compartiendo escenario con un funcionario severamente sospechado de haberse enriquecido ilícitamente y al que Javier Milei sostiene de manera sistemática. Parece que el relato de buenos y malos que el javkinismo ha tratado de imponer, a veces entra en algunas contradicciones. Es el problema de intentar construir agenda vociferando que se orina agua bendita. 

Llegamos a este 20 de junio con la certeza de que la frase “pobre Manuel”, extrañamente, porta dos acepciones: la del funcionario caído en desgracia que, más allá de los tiempos, sin poder ni peso específico propio quedará fané y descangallado al costado del camino; y la del prócer que, habiéndolo dado todo en nombre de un sueño de libertad al extremo de morir sólo y olvidado, hoy deba tolerar, en el mismo lugar que osó desafiar al poder central hace 214 años atrás, que algunos orates hablen en su nombre. Que él también vuelva a ser generoso y sepa perdonarnos.

(*) Analista político de Fundamentar - @miguelhergomez

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