Martes, 10 Mayo 2011 17:33

Delirio Místico, Religión y Política

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camping_587187aUn influyente pastor estadounidense afirma que el fin del mundo llegará el 21 de mayo. Una nueva muestra de cómo el miedo y el delirio místico sirven de herramientas para condicionar a un importante e influyente arco social y, de paso, condicionar también a la agenda política

 

Un influyente pastor estadounidense afirma que el fin del mundo llegará el 21 de mayo. Una nueva muestra de cómo el miedo y el delirio místico sirven de herramientas para condicionar a un importante e influyente arco social y, de paso, condicionar también a la agenda política

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camping_587187aEl fin del mundo está cerca. El 21 de Mayo alrededor de las 6 de la tarde para ser más precisos. Ese es el momento en que, de acuerdo con Harold Camping, un predicador de Oakland en el estado de California, se producirá la segunda venida de Cristo. Cuando se produzca, el 2 por ciento de la población mundial experimentará lo que se conoce como "the raptured" o el rapto, que se refiere al momento en que los virtuosos sean extraídos del mundo terrenal para reunirse en el cielo con Dios y así salvarse del apocalipsis que sobrevendrá en la Tierra.

Para aquellos que crean en estas predicciones tal vez deberían preguntarle al predicador a qué huso horario atenerse. ¿Serán las 6 de la tarde hora de Greenwich? ¿Hora de Moscú, Tokio, o la Hora Estándar del Pacífico? Tampoco es cuestión de no estar preparado como se debe para reunirse con el Señor.

Lo cierto es que si el pastor Camping hablase desde cualquier púlpito, sería fácil ignorarlo como otro religioso excéntrico que pasa sus días anunciando el Armagedón. Sin embargo, gracias a las conexiones de este hombre ya anciano, de sus innumerables programas radiales y los cientos de gigantescos carteles que se desparraman a todo lo largo de los Estados Unidos, es más difícil ignorar sus mensajes apocalípticos.

Todos los días el pastor Camping, un ex ingeniero civil de 89 años de edad, les habla a sus seguidores por medio de la Family Radio Network, una red de emisoras radiales religiosas financiada enteramente a través de las donaciones hechas por los oyentes. Su generosidad es tan grande (con fondos que alcanzan los 120 millones de dólares) que la red es propietaria de 66 estaciones de radio, sólo en los Estados Unidos.

Estos bolsillos profundos le permitieron a Family Radio lanzar una campaña publicitaria de alto perfil en donde se proclama la llegada del Día del Juicio. Más de 2000 enormes carteles publicitarios emplazados a lo largo del país promueven sus slogans. En uno de ellos se puede leer: "Suenen las Trompetas, Adviertan a la Gente!".

Sumado de esto, una verdadera flota de camionetas pintadas con los logotipos de la red recorre cada estado de la nación, difundiendo el mensaje. "Está muy cerca. Es verdaderamente asombrosos cuando se piensa en ello", declaró el reverendo a los medios de prensa. "No estamos hablando de un partido de beisbol, o de un casamiento, o de una graduación universitaria. Estamos hablando del fin del mundo, de la cuestión de estar muertos o vivos por toda la eternidad, y está ocurriendo ahora mismo".

El reverendo Camping, cuyos programas son traducidos a 48 idiomas, cuenta con decenas de miles de seguidores alrededor del mundo, a partir de su propiedad sobre estaciones de radio en Sudáfrica, Rusia y Turquía, por mencionar sólo algunos lugares. Luego de 70 años de estudiar la Biblia, afirma que ha desarrollado un sistema que utiliza las matemáticas para interpretar las profecías ocultas en el libro.

Sostiene que el mundo llegará a su fin el 21 de Mayo debido a que en ese momento habrán transcurrido 722.500 días desde el 1 de Abril del año 33, que es la fecha en la que él cree que se produjo la crucifixión de Cristo. El número 722.500 es importante dado que resulta de multiplicar tres números sagrados (el 5, el 10 y el 17) dos veces seguidas. "Cuando me di cuenta de esto, realmente me dejó pasmado", afirmó.

Eventos recientes, tales como los terremotos en Japón, Nueva Zelanda y Haití, son señales de que se acerca el final, lo mismo que los cambios en los valores sociales. "Todos los robos, todas las mentiras, la maldad y la perversión sexual que existe en la sociedad nos está diciendo algo", sostiene. "Lo mismo ocurre con el movimiento del orgullo gay. Son señales enviadas por Dios para decirnos que el fin está cerca".

Camping fundó Family Radio en los años cincuenta y fue criado como Bautista. Gran parte de su pensamiento más arraigado –la no creencia en la evolución y el convencimiento de que toda forma de aborto debe ser prohibida y castigada– son un lugar común entre la derecha religiosa norteamericana.

Sus críticos señalan que no es la primera vez que Camping predice el fin del mundo. El 6 de septiembre de 1994, cientos de sus seguidores se reunieron en un auditorio en la ciudad de Alameda, esperando el regreso de Cristo.

"En ese momento había mucho acerca de la Biblia que no había investigado cuidadosamente", dijo la semana pasada. "Pero ahora tuvimos la oportunidad de realizar una gran cantidad de estudios adicionales y Dios nos ha dado pruebas contundentes de que verdaderamente va a ocurrir".

Los argumentos de Camping han convencido a Adam Larsen, residente de Kansas, de 32 años de edad. Es uno entre cientos de "embajadores" que renunciaron a sus empleos para viajar por todo el país en los vehículos de Family Radio advirtiendo del inminente apocalipsis. "Mi pasatiempo favorito es cazar mapaches", le contó Larsen a la cadena CNN. "Pero dejé de lado todo eso. Esta tarea es mucho más importante".

Toda esta crónica no pasaría de lo anecdótico si no fuese por el grado de influencia que este tipo de religiosos tiene en un importante arco social y cuyos comportamientos pueden tener impacto político mucho más allá de las fronteras estadounidenses. Hace pocas semanas atrás, un ignoto pastor de una iglesia en Florida realizó una quema pública del Corán. Esta acción disparó la furia de centenares de practicantes de la religión islámica. En Afganistán se produjeron manifestaciones de protesta que derivaron en violencia y terminaron con el asesinato de varios funcionarios de las Naciones Unidas.

Para ponerlos en contexto: la derecha religiosa forma parte de lo que en los Estados Unidos se denomina como conservadurismo social. A grandes rasgos éste se agrupa en torno a dos temas centrales: la vida, que debe ser protegida de los partidarios del aborto; y la familia, que debe ser preservada de los gays y las lesbianas. Al creer que la vida es sagrada, consideran al aborto como un asesinato sin importar los motivos. Asimismo, como creen que la homosexualidad es una abominación y un pecado, se oponen férreamente a la celebración de uniones civiles de parejas del mismo sexo. Estas posiciones extremas los hace un electorado extremadamente volátil, aún para legisladores o presidentes conservadores.

La derecha religiosa es el sector con perfil más fundamentalista dentro del amplio espectro del conservadurismo estadounidense. Una buena parte de los conservadores cree que la política es el arte de la negociación y el compromiso; y que si bien algunas de sus causas pueden sufrir reveses, siempre hay espacio para lograr nuevos acuerdos. El conservadurismo social, por el contrario, defiende intereses de naturaleza netamente moral. En esa ecuación, los principios morales nunca pueden ser objeto de negociación o compromiso. No se puede ser más o menos antiabortista o más o menos anti homosexualidad. Eso no les deja más margen que una concepción suma cero de la puja política y, por lo tanto, fundamentalista.

Desde la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca, estos sectores han coqueteado con el Tea Party, aunque hasta ahora no lograron alcanzar un terreno común para el diálogo. Sin embargo, ante la carencia en el seno del Partido Republicano de una figura de peso específico propio de cara a las presidenciales del 2012, no sería de extrañar que las diferencias se empiecen a zanjar en aras de recuperar la riendas del poder político. En ese contexto, las apelaciones al apocalipsis y el fin del mundo sirven como elemento aglutinador del arco social conservador, aun cuando sean parte de una suerte de delirio místico.

 

(*) Licenciado en Relaciones Internacionales. Analista Internacional de la Fundación para la Integración Federal

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