Miércoles, 09 Mayo 2012 13:34

Hollande es una Oportunidad para Europa

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debate_ueEl presidente del Parlamento Europeo analiza la victoria del socialdemócrata Francois Hollande en las elecciones presidenciales francesas como un punto de inflexión desde el cual poder articular políticas que vayan más allá del ajuste y pongan el acento en el crecimiento económico, el desempleo y la recuperación de la solidaridad comunitaria

 


 

El presidente del Parlamento Europeo analiza la victoria del socialdemócrata Francois Hollande en las elecciones presidenciales francesas como un punto de inflexión desde el cual poder articular políticas que vayan más allá del ajuste y pongan el acento en el crecimiento económico, el desempleo y la recuperación de la solidaridad comunitaria

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debate_uePocas veces unas elecciones han resonado tan ampliamente en la Unión Europea como las votaciones para elegir presidente en Francia. Pocas veces un cambio de administración en un Estado miembro de la UE ha creado expectativas de un cambio verdadero de política.

Sorprendentemente, una nueva cultura política está surgiendo de la crisis económica. Los europeos están reconociendo cuán interdependientes son. Las fallas de un país pueden amenazar toda la economía europea; y pueden poner en duda los frutos de sesenta años de integración. La paz, la solidaridad y la prosperidad no son logros irreversibles; solo 27 países trabajando en conjunto pueden garantizarlos.

La victoria de Hollande es una nueva oportunidad para Europa. Debería acabar con una política orientada exclusivamente a la austeridad, que ha paralizado nuestras economías y dividido a la UE. El compromiso del nuevo presidente francés con la política de crecimiento europeo ha dado esperanza a los ciudadanos, y no debería alarmar a nadie –ciertamente no a los mercados financieros.

Los planes de Hollande sobre una iniciativa de crecimiento caen en tierra fértil, en especial en el Parlamento Europeo, que en repetidas ocasiones ha pedido dichas medidas. Me alegra que este mensaje esté siendo recogido por las principales corrientes y personalidades políticas, incluido recientemente por el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi. Del mismo modo, la Comisión Europea está trabajando en un "pacto de crecimiento" que los líderes de la UE discutirán en junio. En efecto, Europa necesita un plan maestro para evitar una espiral de recesión, un desempleo creciente y un debilitamiento de los sistemas bancarios.

Un nuevo plan maestro de crecimiento no incluiría imprimir dinero. La disciplina fiscal sigue siendo esencial, así como las reformas estructurales profundas. El pacto de crecimiento se puede financiar adecuadamente por nuevas fuentes de ingreso, como el impuesto a las transacciones financieras y bonos conjuntos para proyectos de inversión en infraestructura, o reduciendo la evasión y el fraude fiscal, y eliminando los paraísos fiscales; y también hacer un uso más eficiente e inteligente de los fondos estructurales.

¿Qué se puede hacer? Primero, debería ser prioritario hacer inversiones orientadas a objetivos específicos. Un buen vehículo sería a través del Banco Europeo de Inversiones BEI) –además de los nuevos bonos de proyectos- para impulsar el gasto en más proyectos de infraestructura (por ejemplo, en el sector energético). Se podría aumentar considerablemente los recursos del BEI para estimular sus programas de crédito. En el largo plazo, se debería reconsiderar la idea de los eurobonos conjuntos.

Es esencial canalizar los fondos estructurales de la UE hacia la innovación dado que el gasto en la investigación y desarrollo es alarmantemente bajo comparado con nuestros socios globales. Debe dejar de ser un tabú reformar fundamentalmente la Política Agrícola Común (PAC). En efecto, la PAC no está garantizando una agricultura sustentable ni ingresos decentes para todos los agricultores. Sin duda, hay negociaciones difíciles por venir en este tema, incluso con Hollande.

Segundo, la juventud tiene que ser una prioridad. Nuestra responsabilidad en este tema es doble: restablecer el crecimiento y abordar inmediatamente la tragedia humana que ha caído a nuestra juventud. La tasa de desempleo en la zona euro de 10.9% está a su nivel más alto desde que se introdujo el euro, y los jóvenes, a quienes recae primero que a nadie las consecuencias de la crisis, están pagando un precio desproporcionadamente elevado. Por ejemplo, la tasa de desempleo entre los jóvenes en España es superior al 50%.

No podemos permitirnos sacrificar una generación, o mejor dicho arriesgarnos a crear una generación perdida que podría destruir el tejido social y estabilidad europeos. Necesitamos un plan de contingencia inmediato: invertir para financiar la formación laboral, mejorar las oportunidades educativas, y, algo que es fundamental, crear incentivos para que los empleadores contraten a jóvenes.

El BCE ha estado ofreciendo a los bancos créditos de largo plazo a una tasa favorable. Este dinero se debería prestar a las PyMes, que son la esencia de la economía europea. La UE también necesita iniciativas comunes para sustituir los acuerdos bilaterales de compromiso sobre la evasión fiscal y los paraísos fiscales, que socavan el logro de una sociedad justa.

Tercero, los Estados miembros no deberían reducir indiscriminadamente el presupuesto de la UE durante las negociaciones para el plan de gasto de largo plazo para el periodo 2014-2020 de la Unión. Si en realidad queremos un plan maestro de crecimiento necesitamos ofrecer los medios necesarios. El presupuesto de la UE es un instrumento de inversión que impulsa el crecimiento económico y crea empleos. Financia redes cruciales de transporte y energía paneuropeas. Ayuda a incentivar la innovación y estimular la investigación y el desarrollo. El presupuesto de la UE apoya la inversión, permite el desarrollo de economías de escala, y no puede tener déficit.

La falta de solidaridad, imaginación, determinación, unidad y visión de años recientes ha hecho de Europa un símbolo de división para muchos. No podemos dejar que esto continúe. La victoria de Hollande nos ofrece una valiosa oportunidad para abordar los desafíos que encara la UE. De otra manera, podemos dejar que aumente la pobreza, el miedo y la ira, y que estos desencadenen en xenofobia y racismo, y por ende, arriesgar los logros más importantes de la UE.

Sin embargo, dejemos entrar el optimismo. No es demasiado tarde. Europa todavía puede surgir más fortalecida de sus actuales males económicos. La UE está cambiando finalmente de dirección, y los líderes europeos podrán trabajar con un socio dinámico como el Parlamento Europeo. 

 

(*) Presidente del Parlamento Europeo. 

FUENTE: Project Syndicate

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