Sábado, 03 Octubre 2020 12:34

La Primera Guerra post pandémica

Escrito por Santiago Toffoli (*)
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Un sacerdote armenio cristiano posa con un rifle en la región del Nagorno - Karabaj Un sacerdote armenio cristiano posa con un rifle en la región del Nagorno - Karabaj Twitter del Gobierno de Armenia / @armenia

En una semana marcada por el debate presidencial en Estados Unidos y la noticia del contagio de Donald Trump vamos a ir hacia otras regiones, porque ya tendremos tiempo de hablar del país del norte y sus elecciones. Armenia y Azerbaiyán protagonizan un conflicto bélico que no tiene mucha pinta de frenar. Uruguay inauguró el ciclo de elecciones luego del desembarco del coronavirus en la región.

¿Que podía faltarle a este 2020?

Una guerra.

Los conflictos, una vez que estallan, necesitan un cierre definitivo, un arreglo consensuado. Esta es una lección que les ha costado comprender a numerosos dirigentes a lo largo y a lo ancho del planeta. Finalizar los conflictos es necesario debido que los arreglos inconclusos pueden derivar en descontentos latentes que terminan por estallar.

Eso sucedió en la región del Nagorno - Karabaj (NK).

Este lugar de nombre extraño es una zona montañosa en la región del Cáucaso Meridional, entre el Mar Negro y el Mar Caspio, y que sirve de límite entre Rusia y Medio Oriente. Allí, Armenia y Azerbaiyán se disputan el control de esta región desde la disolución de la Unión Soviética.

La región del Nagorno - Karabaj, foco de inestabilidad en el Cáucaso

Mientras Moscú ejercía su poder político desde el todopoderoso y laico Estado soviético, las diferencias religiosas y étnicas no estallaron y todo se mantenía bajo una relativa calma. En los albores de la década del 90, la URSS implosionó y aquel poder ordenador se retiró dando lugar a un reparto territorial que, como en una infinidad de lugares, no dejaron contentos a todos los actores.

Azerbaiyán, un país de mayoría musulmana, se quedaba con la región del NK, donde habitan mayoritariamente personas de origen armenio y de confesión cristiana. En ese entonces la región proclama su separación del territorio azerí, dando inicio a una guerra que generó miles de muertos y desplazados. Un alto el fuego fue lo único que se logró, con patrocinio ruso, en el año 1994. Desde ese momento, escaramuzas, provocaciones y amenazas se hicieron costumbre. Hasta esta semana.

El domingo, armenios y azeríes comenzaron de nuevo las hostilidades acusándose mutuamente de haberlas iniciado. Conforme pasaban los días, el número de víctimas de uno y otro lado aumentaban, más allá de lo que efectivamente los gobiernos reconocían. Hacia ambos lados de la frontera pusieron en vigencia la ley marcial y movilizaron a sus tropas, además de publicar videos y tuits donde los Ministerios de Defensa también le echan leña al aspecto propagandístico del conflicto. 

Es imposible saber quién efectivamente comenzó con los ataques, pero los que siguen el tema de cerca aseguran que Azerbaiyán había realizado algunos movimientos en los días previos, además de publicar cosas como esta.

Todo esto amenaza con escalar debido a que Armenia y Azerbaiyán no son los únicos actores intervinientes. El primero a tener en cuenta es Turquía. Los turcos no solo comparten aspectos étnicos y religiosos con los azeríes, sino que tienen una rivalidad centenaria con los armenios, en parte debido a la negación turca del genocidio armenio de principios del Siglo XX. Erdogan ha manifestado que Azerbaiyán cuenta con todo el apoyo del poderío turco pero además, según los armenios, ha enviado armamento y tropas a territorio azerí. Ver

La mayor parte de los caídos en combate son soldados jóvenes.

Por otra parte, Turquía se ha puesto en una posición de intransigencia debido a que ha rechazado los pedidos de alto el fuego y ofrecimientos de mediación realizados por Rusia, Estados Unidos y Francia, tres países que fueron parte del antiguo Grupo de Minsk conformado en 1992 para mediar en el conflicto. 

Rusia es la otra potencia presente en el lugar. Si bien les vende armamento a ambos, un mayor involucramiento de Turquía podría dar lugar a un aumento de la actividad rusa en favor de Armenia como reaseguro de la estabilidad regional. Lo otro a tener en cuenta es la supuesta participación de mercenarios yihadistas en la región.

Recep Tayyip Erdogan y Vladimir Putin, presidentes de Turquía y Rusia

Es posible que, si buscan cosas para leer sobre este conflicto (cosa que recomiendo), la denominación que encuentren de la región sea “República de Artsaj”, debido a que ese es el nombre que le dio Armenia, reconociéndolo como un Estado independiente con sus propias autoridades. 

Como siempre, lo inentendible son la muerte y la violencia. Hoy, lo paradójico es que la mayor parte de los jóvenes que mueren en la región del Nagorno - Karabaj no habían nacido cuando el conflicto estalló en la década de los 90.

Primer round: departamentales de Uruguay

Vayamos a algo menos trágico, pero no menos interesante, al menos para nosotros desde nuestra Sudamérica.

La política ha vuelto después de dejar atrás la agenda ocupada al 100% por la pandemia. Octubre trae las elecciones presidenciales en Bolivia y el referéndum constitucional en Chile, de los cuales hablamos en varias oportunidades y seguiremos de cerca conforme se acerquen las fechas.

Pero me gustaría ahora hablar de las departamentales en Uruguay del domingo pasado. Primero los datos: el Frente Amplio (FA) hizo una elección “agridulce”, en palabras de sus propios dirigentes. Esto es así debido a que el Frente ganó 3 de 19 departamentos, pero gobernará distritos que concentran el 55% de la población.

El Partido Nacional ganó en 15 departamentos, el FA en 3 y el Partido Colorado mantuvo su bastión en Rivera.

A partir de la derrota a nivel nacional, el FA puso en marcha el lógico proceso de autocrítica y renovación, necesaria no sólo por el revés electoral de 2019, sino porque sus tres principales cuadros históricos (Tabaré, Mujica y Danilo Astori) tienen varios años en el lomo y ya no están para la conducción del espacio. De hecho, Pepe Mujica, que tiene 85 años, anunció su retiro de la política el domingo pasado cuando fue a votar. VER

La renovación del FA tiene dos figuras que concentran las miradas. Una es Carolina Cosse, intendenta electa de Montevideo, que venció en la interna frenteamplista a Álvaro Villar (del MPP de Mujica) y a Daniel Martínez, ex candidato a Presidente. Cosse fue Ministra de Industria, Energía y Minería del último gobierno nacional del FA. Su triunfo en Montevideo la pone como figura opositora de relevancia al gobierno de Lacalle Pou.

Carolina Cosse, Intendenta electa de Montevideo

Otro es el intendente reelecto de Canelones, Yamandú Orsi. Con una capacidad de adaptación interesante y un discurso muy enérgico, Orsi es un dirigente joven que ha sabido moverse dentro del pragmatismo político a pesar de pertenecer al ala más ‘dura’ del Frente. 

Del otro lado, el Partido Nacional gobernante quedó conforme debido a que ganó 15 de las 19 intendencias, todas en el interior del país. Pero también porque Laura Raffo, su candidata en Montevideo, sacó un nada despreciable 39% en una ciudad que gobierna el frenteamplismo desde 1990.

Raffo tiene todas las fichas para ser la figura de reserva de la alianza gobernante, ante el desgaste que pueda sufrir Lacalle Pou al concretar su plan económico y su avance sobre conquistas históricas. La montevideana del Partido Nacional será la dirigente mimada de las corporaciones mediáticas, y así lo muestra esta nota del principal diario uruguayo. Cualquier similitud con la ex Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires en la Argentina, no es pura coincidencia.

Laura Raffo, candidata del Partido Nacional en Montevideo, con el Presidente Luis Lacalle Pou

De cualquier forma, lo que mostraron las elecciones departamentales en Uruguay es que el gobierno aún puede servirse de la Coalición Multicolor que formó para ganar la elección presidencial del año pasado. En aquellos lugares donde los partidos que conforman la alianza de gobierno fueron como tal, no hubo mayores sobresaltos, salvo en Montevideo. A pesar de que ya hubo algunos cortocircuitos a nivel gubernamental con la renuncia del Canciller del Partido Colorado, Ernesto Talvi, la alianza de colores sigue dando resultados a la hora de ir a las urnas.

Habrá que prestar atención a que estos cortocircuitos no se repitan y pongan en riesgo la alianza política, más allá de la electoral. El Presidente Luis Lacalle Pou tiene razones para estar tranquilo pero no debe cometer el mismo error que otros gobiernos de derecha y centroderecha en la región: pensar que las fuerzas nacionales - populares están totalmente liquidadas después de una derrota. La elección del domingo demostró que no es así.

Bonus track

Hoy no hay ping pong porque me fui de mambo con la extensión de los dos temas que tocamos. Les dejo algunas lecturas y temas para seguir.

Me gustó esta nota de Pedro Brieger hablando sobre los países del Caribe, voces que no suelen escucharse al hablar de América Latina, y que tienen cosas importantes para decir. VER

Por otro lado, un tema que tiene en vilo a Paraguay es el secuestro del ex Vicepresidente Oscar Denis Sánchez, por parte del Ejército del Pueblo Paraguayo (EPP). Aquí una actualización de cómo está ese asunto, 20 días después del hecho. VER

Bueno, ya se habrán enterado que Donald tiene COVID y que está internado en un hospital militar de Estados Unidos. Acá, un compilado de cómo se refirió a la enfermedad en todos estos meses. VER

El 2020 da para todo, amigos y amigas. Creo que esta semana lo demostró cabalmente.

Un abrazo grande y hasta la semana que viene.

(*) Analista Internacional de Fundamentar

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